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Poesía

(38 ... 59) Poemas anteriores
  1. Estela como un Faro
  2. Némesis
  3. La Paloma
  4. Horror Vacuí
  5. Tango
  6. Déjame
  7. Eso
  8. Otredades
  9. En el Camino
  10. Muerte y Amor
  11. Visiones
  12. Alma
  13. Padres
  14. Patria
  15. Pesadumbre
  16. Construcción
  17. El Destierro
  18. El Largo Atardecer del Caminante
  19. Fragilidad
  20. Ofertorio De Brumas
  21. El Corazón
  22. Los Adamitas
  23. Los ojos
  24. Es tan bella
  25. Hacia el fuego

ELEMENTOS

"Ignatius" del latín -preferiría ingrato y tal vez lo sea-, pero debo remitirme a aquel poema de Nietzsche que dice "Conozco mi destino/ como la llama abraso todo lo que toco/ y lo convierto en cenizas" (no textual): sin embargo, la combustión en que me desintegro en forma casi permanente, surge de las aguas: son llamas que arden en lo profundo de límpidos arroyos, y se elevan a lo profundo del cielo.

Aunque el Éter no sea mi elemento, así lo creo, también por Venus, la luna rige los eventos que marcan el destino de mi vida, y el feroz Tauro, y el Tigre de Metal, enraizados en la tierra, son los pasadizos por los cuales bajo a lo profundo del Averno.

Tierra, cielo, agua y aire, forman la cruz que Heidegger trazó de esta manera: tierra, cielo, mortales, inmortales: agua para los mortales, heridos por la sed de absoluto y aire para los etéreos que se disipan en el Olimpo, olvidados de las penurias de la tierra.

Esa penuria que le hizo decir a Artaud, todavía no estamos en la tierra, mas creo como Trakl que aunque el alma sea peregrina sin morada, sí, la tierra y sólo la tierra, es el ámbito donde crece el espíritu y así somos como vegetales que luchan por perpetuarse en un denso bosque, y no otra cosa.

En "Teseo", Gide declara por boca del héroe su fidelidad a la tierra, a esta donde hemos enterrado a nuestros muertos, y clavado nuestro corazón, a esta infernal morada, a esta bóveda fija, que es nuestra prisión, pero también el ámbito de "Lo Abierto" - donde la "lichtung"- sombra y luz juegan la danza del olvidado claroscuro - no la luz que abre desde arriba una comarca, no el "lumen", sino la gracia de lo que se da, se dona y puede retirarse, porque de esta alianza nace el lenguaje poético.

La piedra, el hielo, o el silicio, no tiene lugar en esta rúbrica, donde nos prometemos a las bodas de Himeneo, aquellas olvidadas, por el ansia de la otredad, del ilimitado infinito, de una trascendencia siempre trascendida en si misma, de ese exceso tan buscado en donde - se dice - el pensamiento se detiene frente a lo indecible, como los mortales se detenían ante las Gorgonas.

Llama que se confunde con las aguas, tierra que todo lo sostiene, cuerpo de Dionisos mil veces destrozado, que muere y desaparece con sus hijos, para retornar eternamente, Impulsado por la fuerza del deseo. Deseo es lo Ígneo, el agua es miel del Deseo, la tierra esa concavidad que ofrece todas las guaridas - incluso los pasadizos más secretos -, y Deseo es aquel cielo estrellado, que nos contempla llamándonos a esa soberana calma de los inmortales, de los cuales somos hijos, por imperio de la fuerza de Titanes. Y deseo es el todo lo lustral, todo lo que se repite sin identidad ninguna, sino el goce que quiere Eternidad, mientras el dolor pasa (dice Zaratustra ): deste modo, cuando el hombre vuelva del espacio, desde la apertura física que le proporciona el calculo físico-Matemático, solo le quedará como en la obra de Lem, la contemplación de los endriagos en el agua, de una tierra donde , del mismo modo que en el agua, arden las llamas del espíritu, convertidas en cenizas, pero vueltas una y otra vez a corporizarse en el Eterno Retorno de lo Mismo.

Oscar Portela- diciembre 02 de 2005 Corrientes- Argentina


Hacia el Fuego
(adiós al 2007)
A Pedro Martínez

Arrojadas al fuego las memorias
los almanaques todos
aspirando solo al frío
espectral de lo no sucedido
y esperando sin esperar
heme aquí en este ruedo
de vida-muerte
como el viudo insomne
de torres de Aquitania

"sin laúd constelado"
ni estrellas en el cielo
zurcidas por las manos
de un niño-dios que juega
hacer del universo
miríadas de deseos,

y un miura en mi costado
muge solo en los sueños,

y el traje de alamares
se tiñe de la sangre
de la rosa que antaño
floreció en los jardines
sin los porqués
de un tiempo

que nos lleva y nos trae
como la mar incierta
"siempre recomenzada":

y este "hablar de lo eterno
y las edades muertas"
y el "llorar a Adonais"
cubierto ya de hiervas,

son el cierto destino
de un libro que es el cuerpo:

cuando la edad provecta
nos resigne a la nada
"alma mía gentil"
da mi saludo a Pedro,

y di entonces
"¿quien marcha
entre la violeta
y la violeta"?

"¡Palmas! ¡y la dulzura
de una vejez de raíces"
donde purificado
por las ánimas áureas,
yo me elevo a lo alto
del "prístino holocausto"

con voces silenciosas
que moran en espejos

Oscar Portela
Corrientes Argentina

Oscar Portela

el autor


ESTELA COMO UN FARO

Porque aquí conterrado
Dormido, mutilado,
Ciego al devenir del tiempo
Y de las aguas,
Lejos de los Elementos
Que conturban mi vuelo
Hacia lo Alto,
Sin esperar, sin ilusiones vanas
Que solo la impotencia
Pone al hombre
Como zancos para
Para medir caminos,
Quieto, quieto, quietísimo,
Inmóvil, yerto,
Tal una "espuerta de
Cal ya prevenida",
Sólo miro a Lisboa,
Sus colores, su pasado
Nostálgico, su pasión
De memoria y allí,
Entre frondas umbrías
Y avenidas pobladas
De Fantasmas, Veo
Una Estrella, veo el Portal
Que conduce al Empíreo,
Y allí en lo alto, el fuego
Del talento, la llama áurea
De Estela Guedes encendida
Como un Eterno faro
Que en los Riscos, iluminando,
Salva almas, desentierra
Tesoros y funda tierra nueva,
Para empezar de nuevo.

(Enero, 2006)



NÉMESIS
(A Leonor Calvera y Beatriz Schaeffer Peña)

Ya me voy, ya me estoy yendo,
Cumplida mi vida está,
Corre el agua bajo el Saúco
Y el acorde acaba ya.

Preguntas, adivinanzas,
Más allá el bien y el mal,
He de descansar de todo,
Por eso me iré de acá.

Quien me comprenda algún día,
Flauta mágica y coral,
Mis cenizas en el agua
Mi nombre en el viento angá.*

No hay azares ni diseños,
Que Némesis no teja allá,
Ya me voy, ya me estoy yendo,
Cumplida mi vida está.

(Enero 2006. Ctes- Argentina)

"angá" ( pobrecito en idioma guaraní)



LA PALOMA
(A Raul Diaz)

La paloma en la cimbra,
Sin olivo en su pico,
Y ya el Sol en cuadrante,
Preciso sobre esperas,
Revelando el enigma,
De celada y de muerte.

(Enero 10 de 2006)



HORROR VACUÍ
(a Luis Arias Manzo)

Aunque tu verano, tiñas con tus olores y tus lluvias,
Lenguas de fuego, océanos de sueños, retornos de aleluyas,
Deseos y osadías de ser más, siempre más que la nada
Que diluye en trivial hastío las formas de existir, los ditirambos,
Los sonidos y rizas de una vacía juventud profana,
Viene hacia todo aquello que aparece, el horror de la nada,
El vacuo resplandor de las delicias, y la caída, y la torpe en el
Abismo de los años que pasan junto a ti, como el río, que llevas
En el alma y no repite sino el nunca más, la no revocatoria,
La libertad y el mal que se agazapan, para mostrarnos sus feroces zarpas.
No hay poseía acá, ni música salvífica, ni órganos que rasguen
La aleta del abismo locuaz, con que la nada oculta sus designios
: Horror vacuí, trivial desierto que crece en nuestras bocas,
Ya llenas de cenizas como cantos, de sirenas, tritones y de endriagos,
Aquellos mismos que un día no lejano, serán nuestras mortajas,
Sin que nada, pueda evitarlo nunca, la paz, la paz, anterior a la huella,
Y a toda violencia que lo trivial incuba y lo vacuo en arena de desierto
Convierte sin que nunca huella alguna, hable de la presencia de un pasado.

(Corrientes- Argentina
Enero 2006)



TANGO Y OTROS POEMAS

TANGO

Veintitantos de Soledad en los Senderos,
Silicio, nieve y noria
Entre los surcos,
Densos manteles blancos sobre el cuerpo
Y el viento de canícula impasible,
Tras el sueño y la báscula
Que Oscila, más acá de la Vida y de la Muerte.

¡Ay, junto al denso monte de espinillos *
Una triste cabaña en soledades
Y junto a las cenizas que las llamas
Dejaran como marcas de otredades,
La danza de algún tango que los años
Grabaron sobre el alma con las gubias,
De dos solos muñones desastados!

Más debajo de almendros
Florecidos, una tumba que espera.
La pregunta.

* "espinillo": árbol de la zona
(Enero 20006)



DEJAME

¡Vive tú
y Déjame en la
Muerte,
Florecer
Como Arroyo
En la Campiña!

(ENERO 26, 2006)



ESO

Yo soy Mortal
Humano es Otra cosa,
A Veces estoy prójimo a los Otros,
Otras no.



OTREDADES

¿Y las Campanas
Que en los días grisáceos sonaban
En la Iglesiuca de mi pueblo,
Llamando a reunión de vivos-muertos?

¿Y la Mantilla negra
Que mi Madre bajo el cielo invernal
Llevaba puesta,
Hasta el Atrio
Del templo solitario,
Rezando ya por mi orfandad temprana
Y mi sin fin deriva al infinito?



EN EL CAMINO
(a Juan Pomponio)

Demasiado tiempo
Huyendo de mi mismo,
Demasiada sombra sobre mí,
Demasiada sed y polvo
Del camino y los años,
Los impiadosos años,
Las traiciones, la estulticia
Del alma, el puñal
En la frente y este cansancio
Que ya no me abandona,
Saber que la intemperie es
Infinita y los que amo
Son solo imágenes
De sombras en el espejo.

(enero 2006
Ctes. Argentina)



Muerte y amor,

Ven a mí ahora, así se hará justicia,
Pues si antes de tiempo te nombré,
Y respiré tu aire en la amapola y en
Muslos más blancos del deseo, ahora
Solo en sueños tomas mi voz y hablas,
Dices, dictas los latidos del corazón
Cansado, arrebujado en tu memoria
Y me sostienes con tus suaves belfos,
Con el viento de los bufidos que penetra
Hasta el vientre del sexo, junco
Arremejido por la tempestad del tiempo,
Yo entregado a ti y las impunes
Redomas del placer que así se pagan,
Con soledad y llanto, con vacío
Y triste orfandad del alma, que ya no
Tiene otra morada que mirarte a los
Ojos y saber que en esos calmos lagos
Ya vacíos, están mis muertos,
Las llagas que ningún Dios puso en mí,
Sino el ansia de ICARO, de ser más,
Aún más y contenerlo todo.
Así fue por instantes, los espejismos
Bebidos lo confirman y penetran
En mí como cuchillas y el agua dulce
Se torna opaca y rancia entre mis labios,
Yo poseído por el amor que mata,
Por la muerte que ama en mí
Mas que la Nada pues es preferible
A no querer, "querer la Nada", la ciega
Muerte que ríe entre los órganos enfermos
Y entre los cuerpos que entrelazados
Formaban la Eternidad de un tiempo
Que se deslíe tempranamente ahora,
Que ya no espero, que ya no espero
Los Milagros de la Suerte que son
Solo palmeras sin dátiles ni hojas, deste
Desierto ensombrecido ya,
Cuando aún mi sombra se proyecta
En el otro y busca amparo en unas dulces
Manos que solo son prisiones, sombras
Del pasajero de la nada, proyecciones
Del pájaro de la Ausencia que aún
Canta en los sueños, que aún dice en
Los sueños, amor que matas,
Culmínate en mis horas, haz de mí
Tu renuncia y renuncia a mi, como en la Cruz
Renunciaste a ese Otro que soy también
En medio de tinieblas, ahora, ahora, mientras
Canta en el cielo el astro que la noche
luce y
Santifica con las dulces esperas y bellos
Aromas el alma condenada :
Está es la hora, cumplamos el destino
Que la palabra anuncia.

(Corrientes 13 de marzo del 2006)



"Speculum": Visiones
(a mi amigo Murilo Cardozo de Castro)

Una vez más confundes la soledad con el amor.
"Speculum", espejismos del alma errante
Y sin morada para la cual no ha amanecido
Aún sobre la tierra, pues que "nacimos demasiado
Tarde para los Dioses y temprano para el ser"...
Ni cielo o tierra contendrán las grafías que los
"Espejos" guardan para si " : solo el viento,
El viento, el viento se llevará consigo, nuestras
Saladas lágrimas y el áureo sueño de aún estar aquí.

(Marzo del 2006)



Tríptico: "Credos"

Alma

Alma mía que estás en la tierra
Iluminada sea tu "casa":
Vénganos los misterios y acéptese
Todo destino: el don tuyo de cada
Instante arrópalo del cierzo,
Y condona tus duelos, así como los
Astros dan su luz a otros mundos:
"purifícate del maligno" y aléjate del
Peligroso "abismo" liberando las
Culpas de todo exilio impuro: ¡Amen!

(Marzo 2006)


Padres

Padres míos que moráis en el Éter
en estaciones claras y colores de otoño-
séanme propicias vuestras presencias
y acéptese todo destino, los dones
que me disteis, los que robé a los Dioses
y quemé en las hogueras de vuestro
inmenso amor y no me abandonéis al maligno
que espera: Purificadme de toda tentación
y libradme de todo mal: ¡Amen!

(marzo 2006)



Patria

Patria mía que estás siniestrada,
Abandonada y sola de los ángeles tuyos:
Devuélvete la gloria, levántate del polvo
Y arrebuja tus penas en las sublimes glorias
De los santos y mártires que sufrieron
Contigo y perdona traiciones, humillaciones, penas,
Así que "otros" te perdonen las deudas
Perdona ya las de tus verdugos
Y no mires el vértigo de pasado falaz,
Mas líbrate de todo mal: ¡Amen!

(Marzo 2006)


Pesadumbre

Un cansancio remoto me sobrevuela el alma.
¿De qué arcanos, de qué cielos o eras
Viene hacia mí la hidra
Que corrompe y que mata?

Es lejano y en sueños
Me dicta letanías: yo las pronuncio,
Lanzo dados verbales y dormido pronuncio
Los nombres de la suerte.

¡Y es que se escapa y es que se está escapando,
El soplo de la vida!

¡Ay , que distancia de todo,
Que cansancio de siglos aposentado
Como sudario en hombros agobiados!

No me despido ahora, es el instante exacto
De descansar, de penas ya cumplidas.

¿Si fui fiel con el hado, que más puede pedir
La muerte y que exigirle yo?

(marzo acabado del 2006)


CONSTRUCCIÓN

Sobre túmulos y lápidas
de abandonados cementerios,
sobre lo sepultado y lo insepulto,
sobre el horror visible e invisible,
edificamos, construimos:
sobre las cicatrices y los duelos,
gritos de ayer y ayes del mañana,
perceptibles aún para el alma
mortal, Construimos, Es la lactancia
de los lutos que se irán
con nosotros a los mares,
y que ninguna bendición divina
salvará del invierno y de los
hielos que apagará la vida
Entre sus témpanos: las estériles
lápidas, la historia,
bajo el hielo inmortal y sin memoria.
¡Este es el Eclipse ya anunciado!
A fin de cuentas construir moradas
sobre tierra de muertos
que aén derivan es construir ficción
en tierra extraña.

(Fin de marzo de 2006)



El Desierto
(a Graciela Maturo
La primera que miró "el abismo")

Tu alma es el Abismo. Imposible
reconocerlo como tal. Tan sin medidas
sus fundamentos. Sólo el desierto oculto
a las visiones tan sin márgenes, tan espectral
y tan sangral como los sueños, podría nombrarlo
y descifrar enigmas. ¿Tú comprendes ahora?
Desierto es el abismo donde sólo el espíritu sonámbulo
vaga desnudo sin brújulas ni estrellas.
No hay pastores ni cabras, no hay huríes ni dátiles
Ni espejismos de Oasis, en esta pesadilla que me asfixia
y que turba mis sueños con horrorosas voces
sonando en el Vacío. No soy
o estoy acá, pertenezco al ayer
Y camino en la luz sin que me vea nadie. Nadie. Nadie.
Inconmensurable mi sed, látigo que el desierto abate
sobre mi boca abierta, cenizas de los muertos
y un ardiente silicio. Nada más. Grafías. Yo no soy esto.
No me conformo. Y si lo que nos espera es el "vacío"
hagamos de ello una injusticia de la implacable Moira
con que un hado siniestro guió nuestro viaje.

(Oscar Portela. 20 de junio del 2006)


El largo atardecer del caminante
(por Oscar Portela)

Es de noche. Ventisca helada
y sueños arden ahora
justo a orillas del Volga.
Es un vivaque ardido en el desierto
donde lo abierto se deshoja
en el blanco infinito
de un árido camino. Larga es la
noche, larga. Y el hombre
que está solo y espera
piensa en la pampa, piensa en
los gauchos de un incierto
paraje y su osadía se refleja
en sombras que las llamas arrojan
sobre el hielo. En su exilio
interior de caminante
es el mundo su patria. Pero su
corazón que sangra
deja las huellas sobre
la hermosura transfigurada
en hielo. Vuelve el hombre
aterido por tanto sueño
vano a su manso refugio.

Y allí junto a todas las islas
voladas por el agua sueña que
sueña. Escribe, total el mundo
es solo sueño. Ni por mar ni tierra
llegarás al hiperbóreo
espejo que tú buscas.

El caminante tras su escritorio
piensa e inventa un mundo
donde todo cabe. El tal vez,
la fabula, el empezar de nuevo,
y mientras un sol pálido
cubre su frente pálida, regresa
al Otro sueño, al m&aacutte;s sueño
donde los infelices se atan a la luz
como a la salvación posible.

(Oscar Portela, 10 de noviembre de 2006)



Fragilidad
(dedicado a Sabine)
por Oscar Portela

Eres el Ángel. Estas aquí, encarnado.
Junto a mí. Eres mi abismo.
La frágil belleza que lo destruye
todo. Tus manos no son Manos.
Son las Ligeras Alas que el viento
agita sobre la tierra árida
desposada a mí llanto.
Si lo supieras, ese saber también podría
destruirme. Ni un instante siquiera
podría soportarlo. Es el ámbito
donde el abismo busca el Éter y ambos
Sellan un nuevo pacto.
Mi corazón estalla. ¿Cómo un mortal
podría soportarlo? Encegueciéndose.
Pero en tinieblas veo estremecerse
todo lo que a tu paso siente
la presencia del ángel.
Imposible fue y será soportar la
medida deste infinito que sopla aquí
A mi lado. Insomnio Eres Tú.
Deja que éste mortal consuma
Sus temores violáceos y vuelque sus
Cenizas en honor de tus Alas.
(Oscar Portela, noviembre 10 de 2006)



Ofertorio De Brumas

Porque Celebro el aroma y la epifanía de las Brumas
la muerte de Dios y de los Dioses-
el sacrificio del cabrito y el eclipse definitivo
que reina sobre el mundo, el vaciamiento de las aguas
y la podre del perfume de aquel simio
construido a imagen y semejanza de un Dios.
Porque celebro el reinado de las sombras
que ocultan al ranúnculo, la desaparición de las Estaciones
y el Tiempo Cósmico, pues Yo Celebro,
la Extinción de la procreación y el humo de todo lo real,
la inútil repetición del Círculo Vicioso.
El triunfo de las Hienas sobre el León, la fuga de todo soplo
que anime los cadáveres en sus sepulcros,
las cenizas, el Silicio y la Hiel. Celebro el Cierzo
que ha venido para quedarse - el nombre y los
funerales del nombre - el reinado del Horror y el Caos,
la coronación de los polichinelas, los bufones y los
hombres pequeños semejantes a topos,
la ceguera de la Imagen y la sordera de la acústica,
las multitudes solitarias y la Estación Terminal de las Comunicaciones
o la risa de los nietos de Frog convertidos en Hackers,
la inteligencia de las máquinas y los túneles de las
termitas, las Señales Borradas, la Desaparición de los Estados
y el Estertor de los Pueblos sobre la Tierra.
Pues Yo Celebro la plaga de langostas, el agua transfigurada en sangre,
los tábanos en la Carne del Cordero,
las pompas del "axis mundis"
e invoco las Horas de una noche sin términos.

Silencioso será el estertor e inadvertido. Estamos
E Ignoramos si las plegarias devolverán El mar al Mar.
El Horizonte al Horizonte y el Hombre a su morada
De Barro y Lodo. Baldía está la tierra.

Cae el telón rasgado y el homúnculo vistiendo de disimulo y de mentiras.
Tras la puesta en escena, oigo la risa del bufón.
Su carcajada.

(12 de Febrero de 2007
Santa Lucía- Corrientes.)



El Corazón
(a los que fueron y son ya para siempre)

Escucha el corazón de la piedra. La estalactita
Escucha. Escucha los lamentos del viento.
El corazón de Nada escucha. Escucha ese corazón.
Y vértigo. El pino en las alturas mira el abismo
Sin temer lo oscuro. Escucha. El corazón escucha.

A sí mismo se ausculta el corazón y advierte
La intemperie. La incuria. La soledad que espanta.
El incubo que nace. La muerte que despierta.
La soledad que asfixia las cometas de un cuerpo
Que fue consagración de primavera. Y escucha corazón
Las plañideras flechas del deseo.

No es este el corazón que siente.
Es grafía del cuerpo y del espanto. Escucha
Tierra el corazón que nace de tus
Propias entrañas y asciende hacia lo mudo.
Hacia el azur profano. El corazón que mira
El cuerpo de Afrodita y se convierte en llanto.

Es este el corazón llagado. La lengua es su destino.
Los labios, las plegarias, las promesas.
El proemio de una historia de amor y de un
Cuerpo sin penas. Escucha corazón. El corazón
Escucha. ¿Recuerdas las tardes del estío,
El río que no vuelve, las riberas, los árboles,
La soledad sin fin y nosotros apenas desnudos
Y sin nombres para el libro que viene?.

Aquí estas corazón. Aquí tú escucha.
Tu final sin historias ni quejas ni llamados.
Escucha corazón y dime las plegarias
De una pregunta apenas. El Adamita espera.

Desnudo corazón tú escucha y pena.
El agua escucha.
Pasa y escucha las endechas del tiempo.

Las flechas con que Apolo hirió a Marcias y el canto
Con que florece el loto en las aguas del lago.
Escucha corazón. Escucha. Y dime todo. Todo.

Dame su joven cuerpo. Desnúdalo de nuevo y entrégalo
A mis cantos. A la oración primera. A las albas que Eros
Vio nacer en mi pecho. El corazón escucha. Escucha
El corazón escucha y tañe la amapola. El lirio y la azucena.

Yo torno -je tournat - a vigilar lo pleno.
Construyo sobre escombros como Abel Posse quisiera.

Y allá en la luz astral de otro sangral poniente
Lisa sonríe a solas ya para siempre.

Escucho corazón. Yo escucho. Soy tuyo aún.
Aún soy primavera. Escucha en la sonata de la luna
Que llama a todos y aún espera. Espera
La vigilia de un hombre que está solo y espera.

Oscar Portela
Corrientes- Argentina.
May del 2007.




LOS ADAMITAS
A Luisa Mercedes Levinson
María del Carmen Suárez
Y Leonor Calvera.

Adán Desnudo. Desnudo el Mar retrocedido
Ante tanta hermosura. Medida es la belleza
Mas tu hermosura es impiedad y es todo.

Los ojos del venado te contemplan
Azorados. Tan pura es la visión que el animal
Y el ave, las aguas y los vientos, el cielo
Donde reinas se demoran contigo.

Tan pura es la virginidad del cuerpo
Que rompes tú la aurora cuando aquella despierta.

Abre tus verdes ojos como algas y mueve
Tus ligeras pestañas arqueadas como plumas
Giralas hacia el cielo o entórnalas si quieres.

Donde tu frente es amplia como verde pradera.
Luce la otra estrella.

Tiemblan las fosas de tu nariz de ave levemente
Aquilina. Y la declinación
De pómulos hacia entreabiertos labios
Donde el mundo y su gloria deponen su osadía.

La tarde avanza lenta hacia extrema barbilla.
Y en la punta del iceberg encuentra un sólo
Artista la perfección eterna. La visión
Enloquece. Cuello de aéreo cisne
Que baja hasta los hombros
Como los férreos arcos que sostienen la tierra.

La áurea espalda baja hasta cintura- junco
Donde concentra el todo su alimento terrestre.

Y el monte el monte el monte
De tus dos nalgas prietas como estremecimientos
De Islas del Egeo.

Muslos que los delfines y orfebres
Encontraran quiso emular el héroe.

Y tu tórax de acero que define
Tu vientre de caderas
Que juegan las fugas de un concierto.

¡Adán, Adán desnudo en un día primero!

Ninguna desnudez tan desnuda como ésta.

Tu sexo de paloma erguido entre las piernas.
Y tu reinado aquí en éste mundo nuestro.

Este es el paraíso y ésta tu luz austera.

Oh palmera a la vera de una mar suntuosa.
Este es el paraíso. Y tu mano contiene los frutos
Que aquel día tú comiste sin vernos. Nosotros somos
Frutos. Tu sed y tu hambre todo.

Nosotros poseídos de tu rayo celeste.
Nosotros Adamitas siempre te fuimos fieles.

Estas tú, rey de un orden de amores. Y nosotros tus siervos.
Solo tú desnudes vela la gracia eterna.

Danos tu cuerpo entonces. Poséenos postreros
Que el grito de un amante
Es un hijo perfecto.

Oscar Portela
21 de abril del 2007
Corrientes. Argentina



LOS OJOS
(a Carlos Vitale)

Me miras. Y desde ti me veo. Soy yo otra vez.
En el azul profundo de mar de tu mirada caben
todos los cielos. Me miras. Estoy aquí. Soy un
viento. Soy índigo. Sólo para mi mismo esta fluyendo
mi vida como un río mirado y visto.

Soy esta apuesta. Y te contemplo. De lo contrario
¿Cómo me miraría yo en tus ojos?. ¡Helas!

No tienes tiempos. Y tiene el tiempo alas. El orden es.
Y responsable soy de ese llamado al que contesto
sin misterio ninguno. Vuelvo a ser yo y espero.

Somos hijos de Adán. Somos su sombra y su retorno todo.

¿Qué me lleva hacia ti sino el deseo? Sube desde tu boca
astral un tiempo que se abre como dulce durazno
Y sangra mi alma en tu nostalgia pura
de otra patria lejana.

¿Qué me dicen tus ojos, tu mirada?
¿De qué secretos sellos
demoníacos preservados por las semillas
De otras tierras me dictan estos arrobos y estas danzas?

Tu frente el mar, el mar sobre esos ojos sin olas y sereno.

Y en cuadratura exacta la barbilla de lo que fuera fauno
y es mortal ahora. Hijo de un ángel desamparado y triste.

Agrio sabor de un silbo vulnerado por la envidia de Apolo
Ya vencido por Marcias. Hay fuegos y lamentos en tus ojos.

El secreto sellado en una urna egea clama por ser colmado.

Y el eco de tu llamado vibra sobre tus puros pómulos.
Oratorio donde se deposita un beso.

Todo tu rostro es un llamado en sombras.

Y yo respondo con cánticos profanos.
Sólo tendrías que adelantar
la mano y el viento de ser en abundancia
Derramaría todo.

Me miras y devuelves a mí constantemente. A lo que fui
Y a lo que soy de nuevo.

Un mensajero solo. El servidor de un Dios ya desterrado
Que espera del mortal su guarida segura.

Su aposento y su cuna. El reposo final en esta tierra.

Mayo del 2007.
Corrientes. Argentina.



ES TAN BELLA

Es tan bella esta tarde de junio para morir. Escucha en mí
las voces del cielo. El cielo azul como el mar cálido se arremansa
en mis ojos y los colores son insinuaciones, apenas vislumbres
de una paz que llena todos los rincones del ama.

No es bueno, no, despedirse del mundo entre ciclones,
entre enardecidas colmenas y y tábanos,
entre oleajes de mares procelosos y una naturaleza rebelada
contra el mortal in-grato. In-habitud es el mundo y no hay refugio para

el alma condenada a vagar entre médanos traidores y faros-espejismos
que conducen a las rocas que provocan naufragios más hondos que el diabólico
soplo de una libertad "increada". ¿Pues por qué, estar siendo entonces?

No es más bello despedirse de los seres amados en una tarde clara donde
los ruiseñores callan ante tanta belleza incomprendida. No, no pido la ingle
de un ciervo herido para morir sobre él.

Sé de tanta belleza que se ignora a si misma en medio del horror y del caos.

He intentado recogerla en abandonadas playas, en poema de Edna,
en el viaje de Cabeza de Vaca, en los niños abandonados a la intemperie
de la calle, en el ceremonial de los cuerpos desnudos, sin pecados ninguno,

en la Lucha de Marcias contra Apolo, en la busqueda eterna de Perséfona,
y he fracasado en todo. ¿Por qué no renunciar ahora cuando el otoño se
adelanta

¿En este invierno de días cálidos,
donde mi corazón revela sus misterios y
los amigos
aún están conmigo junto al fuego paterno?
¿Para que más? ¿Para que el absoluto?

Es tan bella esta tarde para despedirse y dormir en calmos lagos.
Estoy siendo sí, querida Edna. Pero cansado de soledad y espantos.

El silencio de los corderos aturde a veces y nubla mi visión con espejismos
y con musgos ya secos como mi corazón. He desandado mi camino a solas.

Los que conmigo fueron mis tutelares hados ya se fueron aunque permenezcan
en perfumes de Opio. No me despido no. Sólo pregunto por qué permanecer
cuando las despedidas pueden aún ser bellas y sin dolor ninguno.

Si podéis contestarme habéis hecho
lo que Bettina Von Brentano mirando el Rin
desde el ventanuco de Holderlin comprendía solo ella...

A Milagros Haack
del libro en preparación

"Diálogos con Abel Posse"

Junio 2007-
Corrientes - Argentina



Oscar Portela
portelao@hotmail.com

joldan
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