los otros poetas... la otra poesía

 

El nuevo orden mundial
por Oscar Portela

Quien crea percibir en la destrucción del orden geopolítico al cual asistimos, como espectadores y operarios de una “realidad” que se nos escapa de las manos, la evidencia de un ocaso definitivo de este modelo , que ha concluido en lo que hemos denominado “cultura planetaria” y luego “economía global”, se equivoca totalmente o piensa con cortedad de vista, solo en los síntomas – algunos – de un eclipse, del cual no podemos sino suponer, por aproximaciones, el crecimiento de un desierto que trae consigo implosiones y diásporas, de un destino librado a su esencia (esencia de la técnica), que podría durar aún mucho tiempo.

Al igual que los analistas de la realidad, que no son sino reporteros de un culebrón, que pasa por la violencia material, sin tener en cuenta que ésta no es más que el síntoma de otra violencia (de una razón que hizo de la subjetividad absoluta, la otra cara de la objetividad absoluta y del cálculo lógico-matemático, en la cual lo que es, queda preso de la voluntad de poder), equivocaría una vez más sus análisis, si cree que la derrota de Bush, el fatal atentado de Atocha, el permanente genocidio del medio Oriente, Pakistán, Irak, etc, podrían ser elementos que causen un giro en la historia de esta novela apocalíptica, a la que asistimos, como bárbaros que no conocen la salida ni la entrada a otro estadio de la Historia Universal.

Kerry o no Kerry, Aznar o no Aznar, el fenómeno de una guerra que ha venido para quedarse, no son sino fenómenos epidérmicos de un teatro en el cual, la trascendencia – el mundo de lo suprasensible-, ni la redescendencia – una nueva religatio del hombre con la presencia-, podrían refundar otra epocalidad en la historia del ser.

El martes 16 de octubre del 2001, publicamos en el diario El Libertador y medios Digitales un articulo titulado,”La guerra que ha venido para quedarse”: ahí se afirma entre otras cosas que el terrorismo es una forma de guerra planetaria, que no hace sino continuar con las grandes hecatombes del siglo, y que lo más terrible, a pesar de la miserabilidad de la condición humana, para afrontar las fuerzas que dominan el planeta, es que todo lo que ocurre en ésta sociedad masmediática, es puesto en mise en scene, para que nadie sienta la fragilidad de un mundo en el cual el desierto del nihilismo, ha echo desaparecer la realidad.

Dice Hidegger en “Qué significa pensar” “Devastación es más que destrucción. Devastación es más inquietante que aniquilamiento. La destrucción elimina solamente lo crecido y construido hasta ahora, la devastación, la devastación empero, obstruye el futuro crecimiento e impide toda construcción. La devastación es más inquietante que el mero aniquilamiento, el cual también elimina, hasta la misma nada, mientras que la devastación cultiva precisamente y propaga lo obstructor y lo impedidor. El sahara en el Africa es solamente una deterinada forma de desierto. . La devastación de la tierra es igualmente compatible con la consecución del más alto estándar de vida de los hombres como con la organización de un uniforme estado de felicidad de todos los hombres. La devastación puede identificarse con ambos cundiendo por doquier de la manera más inquietante, que es, ocultándose. La devastación es la la expulsión de la Mnemosina a alta velocidad”.

La cada vez más acelerada interrupción en los cortes generacionales hablan a las claras de éste tipo de enarenamiento, en el cual se borran todas las huellas del hombre sobre la tierra. Desde hace décadas, nosotros – sin marketin- ( otra forma de la devastación con moda a la page), predicamos este ocultamiento a traves de los medios que estan casi siempre cumpliendo el papel de bambalinas. Desde la revolución industrial los grandes artistas y pensadores, comenzaron a sentir esta forma nueva de “destrucción” que había alcanzado al núcleo de la razón y su presunto ordenamiento de lo real.

Es Heidegger quien siempre ha ido más lejos en ésta dirección: En “Sendas Perdidas” escribe: “Lo que amenaza al hombre en su esencia, es la opinión volitiva de que, mediante un pacífico desprendimiento, transformación, acumulación y encauzamiento de las energías naturales, el hombre puede lograr que el ser-hombre sea soportable para todos y y feliz en conjunto. Más la paz de ese pacifismo es simplemente el frenesí del delirio del imponerse, que deliberadamente solo piensa en si mismo.

Lo que amenaza al hombre en su esencia es el opinar que el elaborar técnico pone al mundo en orden, cuando precisamente todo “ordo”, es decir, toda jerarquía, porque la uniformidad del elaborar lo achata todo y de ésta suerte elimina del ser el dominio de un posible origen de jerarquía y reconocimiento”: aquí jerarquía significa orden en su sentido prístino.

No nos equivoquemos entonces: el Caos y lo Aórgico son partes de este orden jurídico internacional, que es el final de una horrorosa forma de humanismo, que ha puesto en evidencia que lo sub-humano constituye la principal caracterítica del “animal racional”, que ha usado la razón por largo tiempo, como arma de dominio, de tortura, de explotación y violencia autojustificada, y que ahora está ante su propio tribunal. El hombre no puede hacer frente a las fuerzas desencadenadas, a traves de las usuales ideologías políticas – fragmentos de ese humanismo-, pero puede prepararse, como lo venimos diciendo hace tiempo, para una nueva experiencia de lo sagrado, en la cual el cosmos vuelva a poblarse de lo numinoso, que permitió a Dioses y mortales, convivir alguna vez sobre éste mismo suelo.

Oscar Portela


La Argentina entregada y Cabral agredido.
por Oscar Portela


"Miran serias/pasar cochecitos y mucamas"
Las Estatuas: María Elena Walsh<

Pero no, el Sargento Cabral, que ha sido victima de la necrofilia, del raterismo, del olvido y el desinterés de quienes ignoran indiferentes el pasado del que vienen, y frente al cual se tapan los oídos, no ve pasar ya frente a sí "cochecitos y mucamas". Ve a una población que desesperada, busca salidas a una situación político-institucional que no la tiene- que no la tiene, como insistiría el negro Nicolas Guillen en algún son. La verdad sea dicha y escuche como dijo Jesús quienes oídos tengan: la Argentina es hoy un soplo, una ciudad construida como las antiguas edificaciones que Cecil. B de Mille construía en el desierto, para hacernos creer que se trataba de la ilustre Roma de Cesar. Una ilusión como la Cinecitá de Musolini, un Estado Hipócrita de Cartón Piedra, entregada al Imperio Americano, que solo en América ve la salida a una implosión del sistema capitalista, que tarde o temprano va a llegar ( leer "Lecciones Fundamentales" de Heidegger)- citamos" Una cosa es que haya reinos que perduren milenios por perpetuarse en su estado y otra cosa bien diferente es que dominios universales sean planificados a sabiendas por milenios y se asegure este estado a propósito, viendo así una meta conforme a esencia en el hecho de que dure lo más posible el mayor orden posible de contingentes humanos tan grandes como sea posible. esta voluntad es, desde hace tres siglos, la oculta esencia metafísica de la modernidad", texto éste *, que no creo haya sido expuesto ni en las repulsas ni en las alabanza del pensamiento heideggeriano y que datando de lecciones dictadas en 1941, son suficientes para descalificar todo paso de la ontología heideggeriana, a la consumación de la metafísica, en la praxis del partido nazi. Si se ahonda en la discusión, que se consuma ahora en la indiscriminada voluntad de dominio del imperio Americano encarnado por el señor Bush, diríamos también que la famosa palabra decisión, nada tiene que ver con el "lengagement" sartreano: en sus lecciones acerca de Nietzsche , los ataques al nazismo se convierten en lo que debe ser una lectura parabólica ( Starobinski),de constantes desplazamientos: vemos por ejemplo que significa decisión para Heidegger y que es lo que dirigentes y pueblo pueden decidir: "No es por un hombre ( léase sin ser Sherlock Holmes: Hitler) que ella - la descisión - ha tenido lugar ni es por un hombre que ella se cumple". Así, de ésta manera se puede entender su frase - no de otra manera- "la bomba atómica comenzó a explotar en el Poema de Parmenides".

¡Qué puede o debe hacer el hombre frente a estos acontecimientos epocales, es la cuestión política por excelencia, y que el pensamiento especulativo no puede disipar en minutos, sino abonar para el futuro, ya que el nazismo ( el capitalismo como forma técnica del estado totalitario planificado por la subjetividad absoluta), se ha cumplido en la técnica, en la informática, y en poder que ostenta hoy el imperio norteamericano.

Y la Argentina, en medio de una Latinoamérica que va caldeándose lentamente, - la nueva Indochina?-, hasta que se enfrentará a la fragmentación de las nuevas formas del colonialismo o a las nuevas formas de la violencia civil, ve como la Argentina se hunde en la nostalgia del pasado y vive una democracia blindada y mentirosa, que está entregando los últimos vestigios de sus riquezas naturales, de su memoria histórica, de su identidad como Estado Nación, hasta llegar a dejar que circulen rumores de una deuda externa pagada con parte del territorio Argentino.

Qué podría decir Cabral de todo esto, aún más grave que aquellos que en su desesperación por llevarse comida al estomago invade la plaza principal de una ciudad, que parece surgida de una guerra y que le resulta extraña a sus propios habitantes?

La vergüenza nos ha abandonado. A ganado la desidia, lo gris, los mercaderes han vuelto triunfantes al templo, los seduceos triunfan, los filisteos de todos los colores tienen la palabra.

Y esta es la hora: no se puede esperar más. Así, agredidos por un estado en manos de monopolios e intereses extranjeros, y la grisácea masa encefálica de nuestra dirigencia no política, no ( de falsos monederos, de buhoneros y predicadores mediocres, de falsos humanistas) -porque la política es otra cosa-, que nos espera, que les espera a los jóvenes que creen vivir en un shooping, y cuyas historias singulares se sintetiza en el chateo y las luces de los boliches " el viernes por la noche" ? Los yanquis quieren la Amazonía? Quieren todo lo que resta de América, porque el Asía se les va de las manos y el Medio Oriente es una herida que no cierra: y los herederos de Perón e Yrigoyen oigan y recuerden: el erizo catacrético leía al mediocre filosofo alemán Krausse, y Perón, descansaba su cabeza en Plutarco, pero ellos todavía tenían cabezas, ojos y oídos. En "El desierto de los Tártaros" de Dino Buzzatii, existe una frontera imaginaria, de un imperio en eclipse: para que el imperio exista, se debía esperar que los bárbaros ataquen el último reducto de ese imaginario imperio, que es lo único que justificaría esperar inútilmente, mientras la locura hace estragos entre los hombres que habitan el fuerte: ¿y cual es la frontera Argentina, cuanto se debe esperar, cuanto tiempo se debe hacer creer al pueblo que se va a salir hacía la aparente luz, de los países, técnicamente avanzados de la tierra, si ningún proyecto de poder, ni ninguna ideología, que campee hoy por las zonas de los Ejecutivos Provinciales y el Nacional, solo simulacros de un gobierno deslegitimado, por corporaciones que suplantaron a los partidos políticos, hoy todos en plena diáspora? A los chicos se les ha enseñado a decir todo está bien: esa es la filosofía imperante, mientras Cabral - nuestro Sargento- ve, desde el otro lado, como los antiguos atreidas del pasado correntino, se han convertido en menesterosos, que invaden cada día más, los lugares reservados a la memoria del pasado, es decir, a la memoria de los héroes.

Los minutos comienzan a contar: el peligro mide la grandeza de la hora. Las soluciones - sean las que fuesen van a salir de cualquier serpiente que sepa aprovechar la situación de desamparo y agresión que vive la población Argentina en su casi totalidad, en los momentos que vivimos.

*catacresis: a ras de tierra, ocultamiento, hacia adentro.

* atreidas: casta y protagonistas de la Iliada y la Odisea de Homero

* traducción de "Conceptos fundamentales: Petra Jaegger traducción del "Nietzsche" Z. D. Ocnos.

Oscar Portela


LA CONCIENCIA
por José Repiso Moyano

La imagen percibida trasciende -memorizada-, pero el concepto cognoscitivo -simbólico, asociativo- más; sobre todo porque la imagen sólo trasciende a través del medio asociativo (en los seres vivos en general es el estímulo lo que se asocia).

La inteligencia humana "reduce" a través de conceptos algo real, pues algo real es objetivo de atención y lo añade a su experiencia inteligible. Por tanto, la inteligencia reduce, "codifica", sintetiza; como lo hace cualquier ser vivo con lo que le es estímulo, necesidad, conformación de sí mismo. Progresivamente elabora su propia realidad, absoluta, única.

En claro, esto hace que la percepción sea selectiva previamente, es decir queda determinada a sus condiciones concretas de necesidad a priori, con respecto a lo que el exterior -el entorno- le estimula y que le incita a evolucionar, a ampliarse, a adaptarse en suma. Si se quiere entender: el hecho selectivo en la percepción es netamente una reacción, una adaptación obligada por criterios básicos de necesidad ante lo que el entorno ya "le da" sin atender a esos criterios de manera sucesiva, casual o incontrolable (Hume los consideraba hechos sucesivos o fenómenos; pero, en confusión, les negaba tal condición perceptiva, tal causalidad de la percepción).

Sin embargo, en el ser humano -algo propiciado por el lenguaje-, la reacción perceptiva se ha adecuado al concepto -al símbolo-, a la motivación conceptual, lo que le ha conducido a que sea dependiente, modelador y responsable de tal capacidad y en/por ese contexto: consciente. Porque lo ha creado ya ha sido intención y, además, al mismo tiempo... comprensión -conciencia- paulatinamente de su propia obra, de su propio protagonismo. Él es el que se protege con y de la realidad con una reacción perceptiva que concierne a cada una de sus emociones, que la enraíza y la determina en ellas al modo social; es decir este hecho le constituye una innegable "estructura a priori" que conlleva un condicionador y, ¿cómo no?, causal protagonismo -el que es inherente a la responsabilidad-.

Por ello, no existe conciencia sin ser responsabilidad, sin ser propia conceptualmente e irgue de lo que conceptualmente trasciende exhortando un propio protagonismo emocional, de permanencia en "valores" morales o éticos. Además, ya ser responsable desata o implica una discursividad de unos valores éticos ineludibles o, más claro, que tienden a cuidar la entelequia a la que están sometidos.

En la vida, el ser humano intenta mitigar emocionalmente las carencias que conceptualmente ha diferenciado, carencias que sólo tienen respuestas con lo que anteriormente ha concebido (estableció la paz contraponiéndose a la guerra, la esperanza para fortalecer el ansia por vivir, la justicia por dignificar las acciones hacia una óptima sociabilidad, etc.).

Todo ello porque está enmarcado en lo responsable o, en conclusión, que a expensas de una voluntad conceptual puede extenderse en lo que de responsabilidad implica, en conciencia. NOTA.- La conciencia no preexiste a la ética, ni ésta a su carácter social.

José Repiso Moyano


EL EQUILIBRIO DE LOS LOCOS
por José Repiso Moyano

En nuestra modernidad se recurre mucho al placebo del "sentido del equilibrio" para satisfacer a la conciencia; todos se creen equilibrados, adictos al equilibrio. Pero la realidad evidencia lo contrario, porque demuestra con hechos muy hechos otra cosa: una desnaturalización y un enmascaramiento o una hipocresía por doquier.

Primeramente, guardar u ostentar un equilibrio significa preservar una armonía de la cual se ha procedido, sustentar una naturalidad y no un amaneramiento, aceptar o reconocer los hechos tales como son y no unos, los que convengan. Por tanto, el ser humano biológicamente ya no es un ser equilibrado, porque ya ha truncado ese hecho hacia el puro artificio; aunque sí puede modelar -en variación- un equilibrio social con una actitud consecuente a conseguirse o a resolverse como una sociedad lo menos inútil,es decir que no proteja la discriminación de sus recursos.

Eso es tan posible como probable cuando la sociedad se lo proponga y, además, no elija a "locos" como gobernantes - esto es imprescindible-, los cuales justifican aún guerras, la libre competencia (el ventajismo) y la desigualdad, y la manipulación de medios de comunicación -por sus vinculaciones al poder-. Como ejemplos, Bush se ha opuesto a todo lo que verdaderamente importa: al desarme, a la justicia social, a la descontaminación, al no-intervencionismo económico, al no-intervencionismo político -por intereses propios-, al derecho internacional -evitando presos al margen de la ley-, etc.; Aznar, que no podía ser menos, no ha escuchado a nadie -sólo a su partido-y no asumiendo alguna responsabilidad, con demasiadas ventajas a su favor; Berlusconi es un multimillonario que ha perseguido a la misma justicia y que también se ha apoderado de casi todos los medios de comunicación donde tiene "mucha cara" y privilegio su propia imagen.

Por ello, ¿es equilibrio lo que acontece?, ¿cómo pedir a una persona corriente equilibrio si los políticos e, incluso, los intelectuales ni siquiera lo respetan? Miles de intelectuales hay que se alinean fríamente a los privilegios de un sistema y, luego, paradójicamente se atribuyen virtudes cuando han consentido toda clase de injusticias. Y es que un uno por ciento está bien y difunden -manipulan- que todo el mundo está bien -que está bien como paranoia-.

¿Quién es el equilibrado? Si el rey de España es tan ejemplar -y no lo dudo, pues le respeto-, sin embargo se ha roto la boca por ejemplo por luchar contra el terrorismo y cuando la gente de Iraq estaba siendo bombardeada no dijo ni... pío.

Sí, no hay que callar como a muchos les gusta para que hablen sólo los que les interesa, al ser un negocio redondo. Porque pienso que se debe proteger más la coherencia; y que dejen, si pueden, de pisotear un poquito a la misma vergüenza -eso no es malo-.

José Repiso Moyano


LOS SECRETOS DE LA SANGRE FRÍA
por José Repiso Moyano

Mandar es sobre todo exhibir ejemplaridad, ostentar un modelo de administrar los bienes públicos en beneficio de todos y con honradez. Aunque esto sea así apenas se cumple porque la sociedad se siente atraída por un estilo triunfalista -"machote"- del que posee riquezas, vence batallas, dirige medios de comunicación y protagoniza una serie de "culebrones" políticos de los cuales la gente no puede alejarse, los tiene ahí de día y de noche, hasta en la sopa, impuestos.

Por eso, la gente se percata del que idea una imagen de bondad mucho más del que a lo largo de su vida la ha demostrado humildemente, sin llamar mucho la atención, sin trucos de frivolidad o de subir al poder a cualquier precio. Así, la razón deja de ser decisiva cuando ya no es negociable para esa urdimbre triunfalista: se suplanta por medio de lemas ideológicos, por acrecentar mensajes subliminales para confundir, por el apremiar el "todo vale" para desmoralizar, por censurar en lo posible o por el crear a conciencia nuevos problemas que se utilizarán como eficaces "cortinas de humo" para manipular muy simpáticamente.

Los "mil caras" no tienen muchas dificultades en la sociedad que se está creando porque tienen todas las puertas abiertas para triunfar en el amor, en el terreno social o laboral, ya que prima la influencia, la frivolidad, el "lo digo porque sí" o el sumarse al poderoso rico o chulo que los hay por doquier; mientras, el que es noble e íntegro en su trabajo honrado poco se enriquecerá y, por desconfiar -¿qué va a hacer?- de esos, será apaleado como premio y mantenido a la raya por los poderes fácticos que controlan, ¿acaso a Lutero King o a Gandhi los abrazaron?

Y es que quien se apodera de las riquezas -más allá de limitarse a la dignidad que le proporciona un jornal, más alto o más bajo, pero un jornal- le está sencillamente usurpando o negando lo que a otro le pertenece: su dignidad. Pero en la intelectualidad de los países ricos ya es mentira hasta lo que no dicen -aunque no generalizo-, pues en pleno siglo XXI no existe crueldad que no esté justificada por uno u otro truco. El negocio es el negocio.

(Un ejemplo: El Ministro de economía español justifica la desmesurada subida del precio de la vivienda por la ley de la oferta y de la demanda, cuando su verdadera obligación es la de respuesta, de responsabilidad; ya que el que haya más compradores de pan en un lugar no justifica ni elude responsabilidad política para que su precio se multiplique y sea inasequible para una parte de la población.)

José Repiso Moyano


La Palabra
por José Repiso Moyano

La palabra es una manera de organizar el conocimiento y, además, de comunicarlo a otro que comparte -la acepta- esa manera.

Cuando intentamos conocer el cuerpo humano le ponemos un nombre(*) a cada uno de sus órganos - son guías para no perderse- y los clasificamos funcionalmente; así nos ayudamos de las palabras para conocer más y comunicarlo, pero aspirando siempre a no confundir, a que un fémur no sea para un ser humano una cosa y para otro otra cosa distinta. Por eso, proponerse el conocimiento es aceptar una objetividad para no perderse una orientación y no confundir. Claro está que cada uno tiene su lenguaje subjetivo, su sentir diferente, sus gustos diferentes para también intentar ser uno mismo consecuente con ellos y explicándoselos a los demas en lo posible. Aunque, cuando se hable de China, se debe tener en cuenta de que se habla de un país, no de un planeta.

La sociedad ha tenido el desmedido problema de atiborrarse de todo tipo de mensajes -de placeres por encima de los medios-, de convalidar juntos el deseo y lo que es algo, de delegar los hechos al "me parece" o a la dedocracia del parecer por cierto poder, y extralimitándose por ello de lo que ya se delimitó: un derecho, la existencia de cada elemento de la realidad, o de necesidades que requieren o nos obligan a una responsabilidad.

En verdad, muchos hay que actúan en función de su egoísmo: una mujer tiene los mismos derechos sociales, pero no los respeta; un niño debe ser educado de diferente foma a un adulto, pero no lo respeta; un político debe escuchar a los ciudadanos que gobierna, pero no lo respeta.

Ante esto, los intelectuales y los medios de comunicación tienen en su poder la gestión de una mayor defensa de la dilucidación contra esos que manipulan diariamente con incentivar o con proponer programas educativos a favor de la difusión de cada derecho, es decir pueden hacerlo, pueden determinar en lo posible que un derecho no sea tan infravalorado en la mente de un maltratador por ejemplo (penas impuestas por los jueces en rehabilitar con conocimientos de lo que significan valores éticos y situaciones de los demás resuelve más que otros castigos, porque es realmente posible, porque ya existe la palabra que aclara y declara la realidad para conseguirlo).


(*) Podríamos ponerle un número y entendernos con números, por lo que la finalidad no cambiaría.

José Repiso Moyano


EL UNIONISMO
por José Repiso Moyano

Desde la noche de los tiempos el unionismo ha estado ligado a la asunción de poder; primero de las tribus, luego de los pueblos -en el sentido regional- y, después, de las naciones que condujo al vasallaje del imperio, es decir a una dependencia feudataria que permitía, además, ese arrimar hombros para proteger y endiosar a una nación.

Por eso, por cierto y por verdad, el unionismo es una herencia de la supeditación convenida que ha escudado a las grandes naciones más allá de una consideración por lo estrictamente local; y, desde hace algún tiempo, ha sido una forma de reafirmar sus economías -el nacimiento de grupos comerciales, o la asociación de empresas: "trust"-, de potenciar sus estructuras políticas, de levantar a unas frente a otras -por lo que se desahucian las más débiles, se excluyen-.

Si ahora vivimos tiempos más civilizados, por la consecución de derechos y por la división de poderes que propugnaba Montesquieu, la asociación de países no es un error si buscara intereses más globalizadores de fraternidad o solidaridad; pero esto no es así del todo porque, en el fondo, rigen las machacadoras y codiciosas reglas del mercado no perdonando, en cuestión, a nada.

Sí, brillantemente se habla de seguridad como si la seguridad fuera estar a la defensiva siempre ante los marginados por las economías cada vez más enriquecidas, más establecidas y más depravadas frente a las que ni siquiera se tienen en cuenta. Pero,¿seguros de qué?, ¿de quiénes y para qué quieren estar seguros estos asociacionismos de riquezas? En un mundo global, refortalecer a Europa sí, pero ¿frente a qué y para qué? Está claro que según los fines se instigará más pobreza o desigualdad o no.

Por ello, es más que indispensable el desmarcarse con unas pautas éticas contra el histerismo economicista del poder; e inculcar un modelo que no menoscabe aún más a los excluidos, porque sus carencias -en todos los sentidos- no son amenazas ante la egoísta seguridad de los que están muy bien arriba, sino la humana y digna expresión de los que sólo sobreviven o sólo se desesperan de una forma lógica en la miseria.

La emigración, el trabajo infrahumano o clandestino donde son explotados o el crear conflictos sociales de delincuencia, a veces son caminos inevitables para los que sólo recurren a sus dignos derechos para sobrevivir.

Así que la nueva sociedad debe atender a un análisis más social, menos peyorativo frente a los que recogen las migajas de sus excesos y vicios de su seudobienestar. Así que, también, se debe pensar que la mayoría de los países pobres no son los que especulan o embaucan a todo riesgo con plusvalías en sus mercados, sino los que no quieren soltar los hilos operativos de su codicia.

José Repiso Moyano


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