los otros poetas... la otra poesía

 

PARA UN HORIZONTE... NUEVO
por José Repiso Moyano

Los pueblos no han merecido la mayoría de sus gobernantes; porque la mayoría de sus gobernantes no han ido a resolver cuestiones sociales, sino cuestiones de poder, justificando todo tipo de sufrimientos, de extorsiones a quienes trabajan -desde abajo-, por el bien de la patria. Los políticos decepcionan cuando acuñan un protagonismo inmerecido que endiosan, que inflaman de grandiosidad y de delirio patriótico, pasando a un último lugar las libertades condescendientes del pueblo o los derechos humanos que tantos esfuerzos e ilusiones han significado.

El poder depravado de sí mismo ha sido el gran mal de los siglos sin levantar la voz por lo digno para todos, sin volver en sí hacia la humildad para acordarse del que apenas sobrevive, del que no sale de la miseria por darle una mínima garantía -que para eso está el Estado- de protección gobernativa.

El poder es, en vez de protector de todos, benefactor de unos pocos y dueño y Señor de todos. El poder es casi siempre egoísmo que teje o defiende un "tercermundismo" en la intrahistoria de su país, el de los no-elegidos, el de los que no cuentan para justificar el progreso conseguido -por eso ni se les dignifica siquiera-.

¡Ah!, si el poder no creara adicción a su grandeza, entonces, creería más en él; pero..., es tan volátil a la justicia que esperan millones de personas, que debe vigilarse siempre con una postura crítica e independiente. Fuera de su cerrazón, debería permitirse una oportunidad para arreglar las cosas y, en cuanto se desaprovechase esa oportunidad -porque la injusticia social persiste-, entonces, que se invitaran a otros con otros proyectos para arreglarlas. Pero no, sólo en los países escandinavos se cumple algo de esto.

En cambio, la política de Bush y ahora más la de Castro -porque el régimen castrista no se engendra como una dictadura que suprime las libertades, de toque de queda o de silencio, sino como una expresión general del pueblo; por lo que sólo se ha degradado o es ahora el deterioro de un gobierno, no democrático por supuesto- no consideran en su máxima extensión que los derechos humanos existen y que, también, la libertad política existe para no ser encarcelado sin previo juicio imparcial nadie.

Pero ocurre que, cuando un torturador es un desconocido, a veces lo reconoce porque se le echa encima la desaprobación del casi cien por cien de la sociedad; sin embargo, cuando el torturador es un poderoso, jamás lo reconoce porque se siente protegido por los que ha embaucado o enloquecido con su sentido de patria o con su sentido de liberación fundamentalista.

Así, los dictadores o los gobernantes autoritarios nunca reconocen sus torturas o sus crímenes o sus persecuciones tal como se dice y se demuestra luego, porque son líderes de una gran liberación, aunque esa liberación les haya supuesto asesinar, exterminar a los que piensan contrarios a ellos.

En Chile, el general Pinochet, el general Contreras, los torturadores Marcelo Moren Britto, Osvaldo Romo, Manuel Rivas, etc., siguen "vivitos y coleando" ante la justicia porque son "justos" ante su causa nazi y no son malos según ellos; esto es a bien decir, que han matado por el porvenir de Chile porque son "los rojos" demonios claramente para asesinarlos cuando se precise.

Sí, esto es lo que ha pasado en muchos países, incluido España, que un "lindo" generalísimo se apropió de la voz divina asesinando por doquier o justificando matar -que es lo mismo- a los que pensaban distinto a él. Y ya, cuando se le sube la grandeza a la cabeza, no hay cuenta atrás, es por entonces que los representantes de las altas esferas o los otros poderes se arriman a su culo y crean un corporativismo de lameculos -y no existe mortal que los separe de él, además de que ni siquiera piensan por ellos mismos para tener "conciencia limpia", a la que aluden como puercos mentirosos. Esto es lo grave y la censura de algunos medios de comunicación.

José Repiso Moyano


HECHOS PROBADOS
por José Repiso Moyano

Existen miles de pruebas de que el gobierno de España ha apoyado políticamente la ocupación de Iraq; y también de que ha colaborado en la ocupación de Iraq, ya sea con barcos humanitarios, con "estrategias" humanitarias o con bombas atómicas humanitarias -en resumidas cuentas, que ha colaborado materialmente, además de que ha justificado desde el principio la intervención militar unilateral-. Por lo tanto, las mentiras pueden especialmente dejarlas para sus hijos, por educarlos así dicho a las claras.

El gobierno de España ha sido un colaborador en la decisión de la guerra; rompió su neutralidad desde que se inclinó por apoyar a los países intervencionistas; no se puso en manos exclusivamente de la ONU o de la opinión popular; no ha consentido el consenso de la ONU; no se ha dejado determinar por una tendencia prioritariamente pacifista; ha estado y está ahora mismo ayudando logísticamente y "humanitariamente" dentro y acorde a los objetivos anglo-americanos, por tanto participando en los propósitos belicistas; ha permitido la utilización, en su territorio, de las bases aéreas "norteamericanas" para este conflicto; se ha aislado, desde el principio, de la postura multilateral defendida por la mayoría de los países; ha acordado y aceptado, en reuniones prebélicas, el procedimiento de la intervención militar; ha tenido como "seguro", sin probarlo, que Iraq tiene armas químicas; no se ha unido a alguna manifestación en contra de la guerra; ha persistido en solitario -contra todos los partidos de la oposición- por conducirse hacia la crispación; ha denostado con el maniqueísmo -desde una posición de responsabilidad de poder gobernativo- de que el que estaba en contra de él estaba a favor del dictador; ha desvirtuado el concepto "humanitario" al guiarlo al marco del horror de una guerra en vez de inclinarse por la diplomacia y el consenso internacional, y al emparentarlo con el de "guerra preventiva" -algo que no tiene sensatez-; ha propiciado, sin restricciones, la permeabilidad de la unión europea ante los intereses de ajuste de cuentas -que se veían venir- de la política de Bush. Así que institucionalmente España es responsable de las miles de muertes que ha causado la guerra, que eran fácilmente evitables con otras medidas o con otro talante político.

En definitiva, la política de Aznar ha metido hasta el cuello a un país al que todavía - quizás lo haga dentro de 20 años - no le ha aclarado nada. Esto es lo que hay, y con el lema de "Contra el terrorismo" se justificarán, con todas las licencias, todo lo que quieren algunos de guerras, de provocar miedos para el malestar de las civilizaciones y de otras locuras -que para eso están-.

José Repiso Moyano


Pensamiento coherente sobre la realidad
por José Repiso Moyano

Si una cosa la podemos soñar, no significa que sea un sueño; si una cosa la podemos dibujar, no significa que sea un dibujo; si una cosa la podemos comparar, no significa que sea una comparación; si una cosa la podemos imaginar como estática, no significa que sea estática -"limitada"-; si una cosa la podemos negar, no significa que sea una negación, que no exista.

Porque todos sabemos que la mente tiene su juego propio, indispensable para sobrevivir, para satisfacerse; incluso de una forma insumisa ante la razón, ante la realidad. La mente desafía, "apuñala" la realidad siempre que tenga una oportunidad -aunque no siempre con coherencia-, pues quiere controlarla, moldearla, anularle los "fríos" códigos que la sustentan si no le interesan. Así, no desperdiciará teorías anímicas que se extrapolen de lo más elemental, de lo coherente.

Ahora bien, con los pies en el suelo, lo absoluto es lo ilimitado, sin restricciones, que se puede relacionar pero no es relación "per se", que existe y de una forma cambiante en sus formas -ni siquiera el cuerpo humano es fijo, fijo-, aunque con unas "leyes" fijas -principios fijos que permanecen-. En determinación, todo lo existencial lo es porque posee esas "leyes", y las posee porque todo viene de algo, es producido, tiene sus causas. Por lo tanto, considérense esas "leyes" como causas, sustentos reales, axiomas existenciales.

Ilimitado es el tiempo, el espacio, la realidad en suma, en su contexto real -existente- y siempre limitada a su contexto irreal -inexistente-. De ahí que en un anterior artículo tratase de los límites de la realidad: sí, ante la inexistencia, en cuanto a que la realidad sólo tiene capacidades limitadas ante lo que no es probable, que forma parte de la fantasía o de cualquier deformación de lo real. No obstante, cuando creemos que la vida es limitada, en poco nos damos cuenta de que no es así, que ha ocurrido y puede ocurrir infinitamente en lo que transcurre -sin limitaciones reales-. El ser humano, al analizar las cosas, las detiene, las hace dibujos, y comete el error de que las limita a ese instante, las somete a un valor o a un concepto aislado, vulnerable a la máxima del transcurrir de todo. El ser humano se decepciona al comprobar con ingenuidad que ese valor paralizado, limitado téoricamente, se desvanece con sus oportunistas puntos de referencia atribuidos a su esencialidad fija -porque los puntos de referencia son útiles sólo en lo teórico de lo ilimitado, y éstos son asimismo ilimitados, no oportunistas, no codificados a una conveniencia racional, sino a la coherencia racional-.

Por ello, cada cosa es ilimitada en sus infinitas posibilidades (no hablo de capacidades); por ejemplo, un ser humano tiene infinitas posibilidades sobre lo que le pueda ocurrir. También cada cosa es independiente de otra cosa, no puede ser esa otra cosa a un mismo tiempo.

Reaccionariamente -para su conveniencia- la mente no quiere lo ilimitado, sino limitar y controlar, y sobornar a la realidad. Los conceptos subjetivos igualmente son ilimitados, absolutos; porque el amor, la esperanza, la tranquilidad, etc., no tienen limitaciones: siempre hay una esperanza mayor -algo que demuestra que es absoluta-. Sin embargo, alguien dirá que su amor no lo es, pero ¿puede cohonestar la realidad?, ¿puede negarse ante él, puede limitarlo, puede no admitir que está a expensas de todo el amor posible? ¿Puede arrancarse a sí mismo o a la vida eso?

José Repiso Moyano


La realidad es como es
por José Repiso Moyano

El ser humano, al ser demasiado analítico a su favor, no suele ser preciso y respetuoso con la realidad - es, por ejemplo, el único que destruye su medio real-.

Para un animal, otro le es fuerte sólo porque se lo demuestra, es así, su concepción o definición de lo real es exacta aplicando y respetando el "eso es así". No le afluyen confusiones, no manipula la realidad con el "es relativo", "depende", "hay que determinar o inventar una referencia".

Para un animal, los puntos de referencia se reducen a lo natural, a un instinto -una sola magnitud derivada de lo real, de la experiencia-; pues, otro no le es fuerte con respecto a un punto de referencia -como en el ser humano es una obsesión-, sino con respecto a una media de todos los ya experimentados y reales -que se omiten en su vida-. Sin embargo, en el ser humano esto cambia de forma radical, en él imaginativamente pueden ser infinitos y ello le ocasiona que su referenciar llegue a ser ambigüedad, inconcresión. No se atiene estrictamente a lo que es praxis existencial, sino a su juego emotivo y racional.

No obstante, esos puntos de referencia pueden ser necesarios como modelo teórico para analizar la realidad, pero ésta pierde su esencialidad al ser de uso emocional para detenerla en puntos bastante imaginativos.

Alguien sólo es bajo con respecto a una media de las estaturas de los seres humanos;pero, imaginativamente el ser humano refrenda otras objetividades para conducirse a la confusión, divaga en otras posibilidades -imaginativas, porque esos puntos no los escribe o los determina la realidad per se- que le permiten o le sustentan una validez emocional.

Por tanto, un ser humano puede ver la realidad del color que le dé la gana, pero esto no le sirve sino para degustar su propia validez emocional. Vista la realidad del color que elija, no puede impedir que un pájaro vuele -y vuela no gracias a un punto de referencia, sino porque es así la realidad-. Si existe, por ejemplo, hambre en el mundo, existe; y por muchos pareceres o análisis que se saque de la manga, existe. Sí, puede encontrar las causas, pero nunca anular esa realidad con confusiones o con caprichos.

Más claro, la emoción "Todo me parece bonito" es tan válida como "Todo me parece un borrico", una y otra tienen la misma validez emocional, es así este sistema; pero no excluye este juego de que, lo que es, es. La realidad es tal como es, apercibida o no, medida con una o con cinco magnitudes -las células de nuestro cuerpo no recurren a colores ni a sentidos tal como entendemos, sino a determinaciones reales, y son por esto más consecuentes que nosotros mismos-. Los puntos de referencia pueden ser infinitos y están en el campo de la imaginación; pueden ser bien utilizados, pero no pueden conllevar, como hasta ahora ha sido, la confusión o el desprecio por lo que es, así o asá.

Nota: Sobre el ejemplo de las células de nuestro cuerpo, muchos podrán pensar que nuestro modo emotivo les afecta -sí, como una mala política a la justicia que pueda haber en el mundo, como una cabezonería relativista a la salud del Medio Ambiente,etc.-; pero me refiero a que ellas actúan más consecuentemente con la realidad, sin trucos emotivos y sin hipocresías políticas. Son así.

José Repiso Moyano


Globalización
por José Repiso Moyano (junio/2003)

Actualmente los poderes económicos de los países ricos sobre todo infieren a una internacionalización de sus posibilidades; pero, ¿qué ocasiona este fenómeno y cómo afrontarlo? Los agentes globalizantes no son decisiones, medidas participativas de todos los países, sino medios de la Comunicación y del Mercado en epansión con una estrategia de encontrar más beneficios a un mínimo gasto, sin tener en cuenta esa mala situación en pobreza que no supera la mayoría.

No existen antecedentes históricos de tal envergadura; por ejemplo, los romanos ya internacionalizaron todo a un mismo tiempo para que les saliera bien: modelos de política, de enseñanza y de cultura considerando la integración en un equilibrio de justicia, de más o menos igualdad.

En cambio, ahora, se empieza a hacer la casa por el tejado, es decir, dejemos que pase lo que pase, que las inversiones más fuertes permanezcan en países elegidos por conveniencias de máximos beneficios y no en los más necesitados, dejemos que los pequeños mercados que garantizan la subsitencia caigan en picado ante la contemplación descabellada y dominadora de las multinacionales, dejemos que la justicias, la falta de medios y las circunstancias localizadas no tengan una prioridad, una atención necesaria. La competencia se convierte en incompetencia por los que nada pueden hacer ante el mercado dominante; ya libre como quería, ya libre para el infesto desarrollo en lícitas desigualdades. Dejemos, en fin, que unos intelectuales lideren su apología de este error en pro de que algo se hará bien, pero ¿qué? Internet no es el justiciero esperado, sino es refugio de avaros, especula dores, corruptos que parten desde unos privilegios, desde unas licencias liberadas por el poseer medios, por el poseer recursos.

En definitiva, los países ricos han querido provocar un pretexto para su necesitada expansión económica y no han querido rigurosamente internacionalizar otra cosa, porque es así como consiguen los beneficios más directos y es a ellos a quienes interesa este seudoprogreso globalizador que nada mitiga al trabajador explotado o al niño que pasa hambre. Es a ellos, que dominan y dirigen el mercado con sus apoyos políticos hacia una ansiada liberación -para contaminar incluso más el planeta o hacerlo más "próspero" por países o continentes elegidos-.

Estados Unidos, por ejemplo, invertirá más en Israel que en Palestina; España lo hará más en Marruecos que en Etiopía. Esto, así, no es una solución razonable; iniciemos la internacionalización de la justicia, pongamos medios conde no los hay, hagamos una globalización sostenida como la queremos hacer con la lucha contra el terrorismo que tiene sus reglas, que tiene su marco jurídico. Y progresemos. Tienen razón los antiglobalizadores, no consienten que todo lo decidan unos pocos - pues, la globalización va consiguiendo una oligarquía de las voces de los pueblos-; tienen razón de que el hecho diferencial no se tenga en cuenta, la localidad casi sin voz.

José Repiso Moyano


La mayor encrucijada Argentina
por oscar portela (mayo/2003)

La Argentina se encuentra en la encrucijada más difícil de su historia. Ha perdido cuatro o más décadas de evolución e integración al nuevo mapa geopolítico que está gestándose en el mundo. Se ha hecho vieja, vetusta, y a la vez tremendamente joven para encarar reformas estructurales profundas, que le permitan un viraje histórico crucial, que le permitan renovar las reglas que rigen a las viejas estructuras partidocráticas, que en éstas últimas elecciones han sido barridas por el viento dela historia.

La burocracia, - el clientelismo político de las viejas corporaciones-, instalaron el modelo de país agroexportador que no encontró los caminos de superar diferencias ideológicas, ni de políticas económicas, en la decadencia de sus instituciones, en la feroz corrupción, en la destrucción de una cultura del trabajo y la excelencia, en la neocolonización más corrosiva de su historia, en la amnesia de su pasado, en el exterminio democrático que significan el hambre, la exclusión, y la destrucción de sus instituciones académicas y técnicas.

A pesar de la devastación a la que sometió a un país sin rumbo en lo interior y exterior, pasando de economías cerradas, a competitividades que destruyeron los cimientos de una incipiente industrialización, desde la caída de los gobiernos de facto, solo se devastó sus recursos naturales, se instauraron ilícitos, se incrementaron la exclusión y el hambre, y se continuaron los negociados de la patria financiera, de la patria contratista, de la patria atrofiada en sin memoria, en la patria de la especulación financiera.

La oclusión del debate ideológico, las nuevas formas del autoritarismo que significa gobernar con decretos de necesidad y urgencias, mientras las disimetrías económicas crecían a espaldas del pueblo, pusieron a la Argentina al borde del colapso social y una desintegración, que es el desafío que deberá encarar el próximo gobierno del presidente Kirchner.

La búsqueda primero de consenso, la participación creciente de la ciudadanía, de las organizaciones intermedias, el respeto de las minorías, en primer lugar. Pagar lo que jamás se ha pagado, la deuda "interna", incluso de los que a tenido que emigrar. La integración rápida de un Pacto Andino, con Brasil, Venezuela, Chile. Y luego, una política de realineación, de acuerdo a éste encuadre, en este nuevo mapa geopolítico mundial que se esta diseñando, luego del fracaso anunciado de los máximos organismos internacionales. Una política decisoria y agresiva en todo sentido, permanentemente plebiscitada por el pueblo. No existen más posibilidades de un bipartidismo excluyente, sino la posibilidad de renovar, con otras reglas de juego electorales, los que el pueblo Argentino logró en la primera vuelta y que Carlos Menem, sin sutilezas, y buscando chivos expiatorios, se lo adjudicó al aún hoy presidente Duhalde.

Acá no existirán milagros, sino el creciente protagonismo del pueblo, un pacto social renovado, una gobernabilidad que exige grandeza en todos los ámbitos de la dirigencia y el aumento de la conciencia del pueblo, de que los mesianismo de aquellos que dialogan a solas con Dios para mandar en su nombre es solo un espejismo. La Argentina pasará por momentos difíciles, que pondrán una vez más la capacidad de fundar una Nación que se desmoronó muchas veces. Los dogmatismos ideológicos y los pragmatismos hipócritas, deben dar lugar a un principado de una revolución ética, que es el único camino que devolverá a la ciudadanía los sueños que hoy parecen perdidos, pero que aún pueden ser rescatados.

Oscar Portela /mayo 2003


LO MISMO
por José Repiso Moyano

La política de Aznar ha sido lo mismo, que garantizará una globalización de injusticias. Los países empobrecidos no están empobrecidos por arte de magia, porque sí, porque así se han visto -por condena- desde la noche de los tiempos. Si el actual mercado es la plusvalía del poder, la "Biblia", que se ha ido consolidando desde el dirigismo colonial europeo-estadounidense, se debe -por lo menos- reconocer la supeditación que se ha provocado donde todo va al arrastre de tal imposición, de tal proselitismo -sirviéndose éste de una expansión de las tenaces reglas del mercado y de su indetenible interexplotación-. Por ejemplo: EE.UU. es rico porque el mundo le hace rico, es un aprovechamiento -si se cerrara en sus estrategias político-económicas se haría pobre en cinco o diez años, ¡ah!, pero su ratificado poder económico es el mundo, es decir el don intervencionista que consigue su dinero, su ventaja histórica sobre un mercado que lo sustenta-. Sólo el armamento que vende al mundo supone una contraprestación en pobreza a muchos países que no pueden levantar la cabeza, para pagar algo que EE.UU. hace sin muchos esfuerzos. Amén de la usura que le apremian las multinacionales, la venta de tecnología, etc.

Por tanto, el hecho de la globalización ha truncado los principios de libertad, de redención, y de justicia; porque están desgraciamente a la treta de un nuevo esclavismo inesquivable, vitalicio y sustento de poder para los que encabezan o han encabezado históricamente -o han tramado- las reglas del juego.

Las ONGs serán marionetas para que todo siga igual. Aunque, sí, es cierto que mitiga un poco la escasez de recursos en algunas zonas; pero así ¿hasta cuándo?, ¿hasta cuándo? El tercer mundo nunca ha sido tan empobrecido como hasta ahora; porque si antes era pobre por no tener recursos, ahora es pobre no por no tener recursos sino porque ellos mismos son recursos de explotación del resto del mundo -no del país vecino como antes-: han dado y darán la mano de obra barata, los mercados fáciles, la materia prima, etc.

En España, el poder adquisitivo y la renta per cápita del ciudadano medio es más bien baja, pero el poder empresarial de una elite socio-económica se ha multiplicado por cien, la especulación sobre el terreno urbanizable hará que sinvergüenzas se enriquezcan en poco tiempo mientras que los jóvenes tienen que estar veinte años para pagar una vivienda, los contratos basura hará que el Gobierno consiga muchos puesto de trabajo -miles de miles- que garantizan una cómoda inversión de la mano de obra -un quita y pon si no interesa- para facilitar el utillaje del invencible mercadeo.

Los derechos sociales y la libertad de expresión, en España, han sido asediados también por un poder político intransigente que no habla de sí o de algo, de lo que un ser en concreto padece, sino de la "política preventiva" cargándose libertades innegables. Si el arreglo, el esfuerzo, económico que se dio después de la transición garantizaba un progreso creciente e inevitable, ahora se copia de la sociedad y economía ajena convirtiéndose en pancarta y circo de lo norteamericano, en vez de identificarse con lo latinoamericano.

José Repiso Moyano


LA JUSTICIA
por José Repiso Moyano

Todos los pueblos han buscado la paz y la libertad, todas las culturas, las sectas, las religiones, las ideologías, en atención a que el mundo mejore y sea más feliz. No obstante, la paz y la libertad han convalidado muchas veces un camino en donde se han defendido las costumbres con resignación a tolerarse cualquier despotismo de poderes fácticos que han eludido resolver las injusticias sociales, que han sido y son el motivo del malestar, de la decepción que ha padecido continuamente el ser humano al comprobar que esas metas, esas conformidades, no son suficientes sin tener en cuenta principios de igualdad, principios de merecimiento. Así, el ser humano idea otro "modus operandi" que los garantice, contraponiéndose u objetando a los que ostentan privilegios ancestrales, y a los que lideran un capitalismo contra un progreso con demasiadas desventajas para los que no tienen medios;o dicho de otro modo, desea que ese progreso sea por lo menos óptimamente libertador para los más desfavorecidos.

La justicia es, entonces, el efugio más útil o eficaz para la verdadera praxis de su redención, para aceptar esa paz y esa libertad con menos engaño y disconformidad.

Mientras la paz es el no enfrentamiento -que no siempre garantiza la libertad y la justicia-, la justicia es el "enfrentamiento" a algunas actitudes mediante convicciones consensuadas o normas que las representan en función de defender la dignidad de cada cual; es decir,sí, la justicia "se enfrenta" a actitudes que someten, manipulan o niegan determinaciones igualitarias en derechos de cualquier persona. Mientras la paz se concibe como la consecución de las actitudes a la no violencia, la justicia se concibe como el medio por el cual esas actitudes son más libres al ser apremiadas con la consolidación de derechos individuales; es decir la justicia modela y defiende qué tipo de paz y libertad corresponde a un tiempo determinado, y apremia la benevolencia por un necesario bienestar social. Con esta razón, la justicia culpabiliza -y no se resigna a la contemplación- a las actitudes y a los factores que son causantes de discriminar o anular unos derechos comunes a todos -como prioridad-. Es la justicia y su puesta en escena, pues, la que debe y puede suprimir también la gran tolerancia de los llamados países ricos hacia la extrema pobreza que sufren algunos países del tercer mundo.

Es la justicia la que debe y puede valer como base para un verdadero humanismo, para una auténtica empatía con los demás.

José Repiso Moyano

 


Bush y el fin de los humanismos
por Oscar Portela

El fin del humanismo tiene nombres propios, Stirner, Feurbach, Marx, Nietzsche, Freud , el estructuralismo y con más fuerza el pos-estructuralismo.

Incluso Sade, como lo mostró Klososwski, había anunciado con la muerte del Rey, se había decapitado también al Rey que había manejado el Cosmos, desde el Renacimiento a la Edad de las Luces. La muerte del sujeto, como consecuencia de la ausencia de todo garante de la identidad, pesan tanto en Marx, como en Nietzsche, en Freud como en el moralista Sade.

En realidad el grito de Stirner hace casi 200 años resulta un tanto molesto:

"He basado mi causa en la nada". La Nada no es lo mismo en Stirner, que en Heidegger o Sartre - " el hombre es el ser por el cual la nada a venido al mundo".

En Heidegger la palabra "nada" tiene -y no es el tema de este artículo- un sentido positivo, pero cuando , generalizando se convierte en el nihil del nihilismo que había previsto Niertszche, significa que la ratio latina ha llegado al colmo de la construcción, y de haber convertido al mundo (horizonte de sentido) en algo extraño e inhabitable.

Todo lo que el gran arte y el pensamiento especulativo más crítico habían previsto se ha realizado del modo más cruel y terrorífico que la raza llamada humana - depositaria del misterio de la técnica-, púdo prever. El actual holocausto en medio Oriente -que otra cosa no es-, está marcando los parámetros con los cuales se maneja la ratio como esencia de la técnica: el nuevo mercado de esclavos a escala planetaria.

Cuánto cuesta una vida humana en terminos de nasdaq, no solo de poder, sino de acciones de bolsa?

Esto marca el giro que venimos anunciando. Todas las otras guerras fueron genocidas, pero esta muestra el rostro menos que humano de Hopo-Frog y la venganza del esclavo que maneja el poder de la técnica. El cowboy Bush es sólo una marioneta cumpliendo los malignos designios de una raza destinada a extinguirse en pos de una voluntad de poder sin limites.

Bush es un "bujo" maligno y la política internacional un cruel teatro "grand-guigñol". Roma dejó huellas culturales indelebles a pesar de los crímenes a que lleva el designio de construir un imperio. El cawboy calvinista -más convencido que Torquemada de su apuesta-, no importa el sacrificio del género, sólo puede dejar detras de sí, el vacio, el viento, y enormes columnas de humo. Con Bush vino al mundo la nada.

Oscar Portela


Las nuevas formas de la esclavitud
por Oscar Portela

Los artistas e intelectuales del mundo han reaccionado tarde y sin demasiada sutileza, frente al conflicto de Irak. Esta no es sólo una guerra de intereses, en la cual lo que se discutirá, es qué poder trasnacional, volverá a colonizar Bagdad.

Se equivoca tambien el Santo Padre cuando se refiere a lo que puede derivar en una guerra religiosa. Este es el signo más evidente del nihilismo que ha invadido el mundo, primero como globalización, y luego como fragmentación, en aras de un poder ( la voluntad de poder ) obscena, que necesita el desnudo de un striper sangriento, para mostrar a la humanidad, que existe una raza llamada a conducir los destinos del género humano al destino que ellos crén, debe ser conducido.

Cierto és, que la post-Irak, será sobrevolada por los poderes que estallaron con la globalización. Las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad, deberían ser presididos por el polichinela Hop-Frog.

Resulta evidente que el nazismo fué algo así -sin similitudes obvias- en el sentido del nihilismo; es decir, -la muerte de los trasmundos- sobre todo en Occidente.

Pero existen escatologías para quienes existen Dioses vivos aún: los que se pueden inmolar por esa fé -fundamentalistas se los llama-, como los primitivos cristianos que se dejaban crucificar por Jesus, y los primitivos mártires de la razón como Miguel de Servet, Galileo Gailei, Giordano Bruno, cuando aún se creía que la "ratio" latina, no iva a culminar en el subjetivismo absoluto de una voluntad de poder, que puede,- y de hecho lo está haciendo -, transformar el mundo como sentido, en esa aldea global, homogenea, de millones de esclavos al servicio, de otras formas de esclavitud, que nadie puede preveer, en lo que respecta a los malignos perfiles que tendrá.

Oscar Portela

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