PoeSite


Marta Fdez




Movible,
adaptándose al medio,
el mensajero llegó y depositó en el cuarto que estaba a oscuras
un caudal de luz,
blanquecina luz que fue impregnando todos los rincones
hasta descubrir en el fondo
los cuerpos fríos y aletargados de los amantes.
Ocurrió sin más, sin que nada diese previo aviso.

Despacio fueron articulándose los miembros adormecidos
hasta llegar a recomponer de nuevo
el anatómico rompecabezas.
Desplegaron las finas y delicadas alas negras
dejando la huella mortal de su aventura
recubierta de sudor ya convertido en humedad;
aferrado en las sábanas.

Ni tan siquiera les dio tiempo....
Un tiempo equiparado con toda clase de trampas,
de herramientas,
de cepos letales en la búsqueda de la clandestinidad
para robarles el aliento.
Para descomponer el orden químico en la materia gris
y asaltarlos en mitad de un sueño.
Y despojarlos de la epidermis,
dejar desnuda la carne,
sin otro aliado que la propia adherencia
en la materia viva.

Se fue
intensificando con "cada nueva vez", la condición
de esconderse, como una urgencia, que conduciría
los encuentros al límite.
Y en la lívida
y negra aurora de la ciudad
irían desvelando refugios inéditos
donde amarse.
Y sin quererlo,
dejar un rastro anónimo esparcido
en un reguero de fluidos orgánicos;
y ya no regresar jamás al mismo punto.

Hubo un tiempo articulado para todo eso.
Hubo un momento registrado,
pero ya queda tan alejado.....
Hubo un momento ajustado tardíamente.
Un espacio de tiempo cancelado;
descompuesto en ilimitados estambres, por donde ahora,
circula la memoria del recuerdo.

Buscando el fuego,
el calor donde dejarse fundir;
esa nave nodriza que nos transportará hacia el sol
sin importar que estemos preparados
o no.

Sin buscarlo, sobrevienen.
Arriban como la inesperada nieve de entretiempo.
Llegan y envuelven la permanencia de los días
dando el giro adecuado.
----El tornado que hará posible dar el salto al vacío,
situándonos en el otro polo de la brújula.---
.......Y desde ahí dirigir la genuina disposición
imposible de ignorar por más tiempo........

Buscando
el agua que rebosa en los salinos océanos;
buscándola.
A la búsqueda del líquido bautismal que llevó al hombre
el propósito de volar.
Buscando
ese fluido transparente de donde originó
la primera célula;
líquido amniótico construyendo la vida.
Mágica síntesis de la que están compuestas
las quimeras.
Mar reforestado de extrañas e increíbles criaturas.

Buscando el soplo.
Ese silbido que deambula invisible,
indestructible al deseo del hombre.
Céfiro habitante de los espacios celestes.
Brisa que invade la vida y la alza
en movimiento.
Celeridad que genera
el CAMBIO.

Buscando en la esfera terrestre.....
Telúrico edén conquistado por el vocablo.
Círculo sideral asistido por los dioses.
Punto de partida

Pisando firme,
los viajeros hospedados en esta nave nodriza
que va perdiéndose
en la noche de los tiempos.



Amarillo vierte el cielo en los ojos del gato que
atento lo observa.
Desde mi casa desalojo pensamientos que anteriormente
ordené construir.
Despacio vuelvo sobre los pasos ya dados,
la estrella del norte vigila todos los movimientos;
no hay olvido.

Fuegos artificiales incendiando el espacio de los sueños.
Cielo líquido desnudando las paredes de mi encierro.
Anómala climatología que desentierra el hacha de guerra.
Viento mistral que nada deja en su sitio cuando sopla.

Viajando al interior de un agujero negro
para tomar el enlace que nos vinculará hacia
un desconocido universo, y dejar atrás, aplacadas,
las barreras terrestres que frenan la velocidad de
las cosas.

Amarillo saturándolo todo antes de la tormenta.
Tu sonrisa de Ícaro domiciliándose dentro de mi.
Fuego áureo inflamando el temporal todavía improbable
como un delicioso demonio de ojos rojos.



Ámame dos veces........
no importa oir el sonido a la velocidad
producida en la fricción de los cuerpos.
Ámame infatigablemente,
aún si ahí fuera hay una guerra o dos
librándose......
Correremos las cortinas,
cerraremos todos los accesos
para que el enemigo quede al descubierto,
mortecino.

No obstruyas la entrada al hormiguero;
déjales almacenar su ración de alimento
para poder soportar
el largo invierno.
Pero antes,
deja todo eso y desnúdame.......
¿No te das cuenta de que en el cielo
no falta ningún planeta hoy?.
No te andes preocupando por la disposición
de las cosas,
en definitiva todo se escapa
de las manos
.......¿A quien le importa la frecuencia en que resuenan
nuestras almas?......

Andando por el camino peligroso
que no deja ver el final en el horizonte,
quizá encontremos un atajo
donde esté esperándonos
el hombre de las estrellas.
Pero mucho antes habremos sentido la llamada
irrevocable en la helada tenebrosidad del desierto,
mostrándonos la bifurcación que debemos tomar.

Aventurados en la autopista
nos creemos inacabables
pero no alcanzamos a tocar
ni tan siquiera nuestras sombras.



Cae el agua.
Deja su rastro en el cristal.
Difumina la trasparencia de esta tarde.
Tarde de domingo sin gente en las calles;
sin sol que alumbre las últimas horas
de sosiego.
Nubes grises arropando la sospecha;
secretos íntimos que nunca se van a contar.
Y todo queda registrado en la bóveda celeste,
plomiza armadura que confiere la posibilidad
de escapar.

Día gris atestado de pensamientos silenciados,
olvidados en esta elipse que prolonga la llegada
a la entrada particular
para la que hemos sido diseñados.

No se que hacer para conseguir borrar el botón activo de la espera.
¿Acaso tendré que introducir la clave
que desprograme la química alterada
de mis células;
o será cuestión de no oponer resistencia
a ninguna idea que viaje por mi mente?.
......El cielo no entiende de censuras.....

Pulso apresuradamente las teclas del ordenador,
el corazón se acelera ante la posibilidad
de encontrarnos en esa sincrónica realidad.
Exploro los lugares por donde puedes haber pasado.
Creo un eslabón para saltar de mi identidad
a la tuya y olvido la materia,
eventual indumentaria de nuestra inteligencia.

Y llego hasta ti
recorriendo el sistema orbital
en tan sólo unos minutos.
Y descubro que no hay nada que justificar
en esta abertura improvisada por los dos.



CUARTO MENGUANTE RECÍEN ESTRENADO.

El peso de los días aritméticos va
dejando la constancia d que estoy viva.
Puedo admirar un día cualquiera transcurriendo;
su frágil e inquebrantable paso através
de todos los estadios solares.
Pero hay dentro de mi una fuerza centrífuga
que me succiona,
me voltea;
no deja sentirme en paz.
Recorro con ella a cuestas
todo el trasiego de la jornada,
lucho por despegármela;
me escondo tras la esquina creyendo engañarla.
Pero es ella la que dicta el ritmo
a su antojo.
Clava su mordedura tajante
y el corazón se dispara,
el miedo se instala
en la antesala de la espera.
Quiero desprenderme de este animal salvaje
que confisca los minutos de mi vida
sin siquiera dejarme
una factura de reclamo.



Marta Fdez
martahari@ono.com

joldan
PoeSite: Lo más reciente | Página principal