Marinés Iglesias

Nuevo

He visto unos ojos...

Hay unos ojos que cautivaron mi alma,
no sé de dónde se los pudo robar.
No sé si fue de un lago de cristalinas aguas,
o si en un día soleado se los arrebató al mar.

Hay unos ojos que entraron en mis sueños,
y de allí no los puedo, no los puedo sacar.
Son como Vikingos, de mi vida dueños,
que no sé por qué me han venido a torturar.

Hay unos ojos hermosos que parecen destellos,
destellos fulminantes que me pueden matar.
Si he de morir, quiero morir en ellos,
si es porque me miren, que me miren ya.

Hay unos ojos que no sé qué me hicieron,
y no sé de dónde los pudo sacar;
tal vez fue dos pedazos que se le cayeron al cielo,
o al azulejo su plumaje le pudo cortar.

Hay unos ojos muy raros de nórdica dulzura,
muy fríos y muy cálidos, que me han hecho temblar;
han transformado todo en divina locura,
han hecho de mi mundo de ilusiones un lugar sin igual. (24-04-96 a Anthony)


Mi dolor.

Mi dolor no tiene reglas:
comienza justo en medio de mi pecho
y se expande... se expande...
¿qué te pasa corazón,
que no te partes?.
Mi dolor no tiene límites:
entra en mi cerebro,
me deja sin luz
y se agranda... se agranda...
¿qué te pasa corazón
que no te apagas?.
Mi dolor no tiene fin:
me desgarra las entrañas
y me apresa sin escape tras sus rejas,
¿qué te pasa corazón
a qué te aferras?
(24-03-96)


Tus ojos.

Hay un cielo en tus ojos;
ese azul tan profundo y tan intenso,
que amo y que desprecio,
que aborrezco y que tolero,
que admiro y me da miedo;
es el mismo azul que
me entristece y que me alegra,
que me anima y que me apena,
que me quema y me congela;
me da la vida y me causa la muerte
con cada mirada azul celeste
de las que no puedo escapar,
en las que me quiero quedar.
MARI. 03-08-97.


... Fue un éxtasis infinito y profundísimo el contacto con tu olor, un sin fin de sensaciones, un oasis de locura y fantasía esa cara pervertida y esos ojos que destilan torrentes de pasión; esas caricias inimitables de tus manos tan flameantes y esos besos excitantes de tu boca tormentosa, me arrancaron el silencio y se hizo todo un eco mi vulnerable fragor. Mi corazón se quedó inmóvil, mi cerebro lo congeló; mi cuerpo logró romper las sogas de la cobardía y en un diluvio de secreciones se desbordó; el espectro del amor tantas veces burlado, por primera vez se sentó sobre una roca inquebrantable de resignación, y desde lejos, muy lejos en la distancia del temor, se quedó absorto y complacido de solo ser un simple espectador... Por primera vez fueron uno del otro extraños el sentimiento y la pasión.


Son frases que navegan
mar abierto en mi soledad,
infinito el sentimiento
más recio que el vendaval,
vehemente sinceridad
me empuja a cantar lo que siento;
entre rosas en mi tormento
no puede mi corazón fatigar.

Bendito sea quien escribiendo
no hay en su pluma falsedad,
bienvenido a mis riberas
quien a mí viniendo
me besa a oscuras, en silencio
para darme tal felicidad!

Canto a las rosas dormidas
y a las vivas canto aún más,
sean mis rosas tu vida
en el jardín de mis sueños,
en mi nostalgia
seas mi dueño
y en todo lo demás!
(10-02-98.)


Mi tristeza a tu lado en colores.

Había una tristeza casi imposible
Imposible de olvidar, imposible de romper;
Entonces vi tus ojos tan bellos y tan claros
Paseando en los colores del atardecer.
No pudieron acabar con mi tristeza
Pero lograron dormirla dentro de mi ser,
Mi tristeza, mi eterna tristeza
Se fue a dar un paseo por las estrellas,
Y mi soledad comenzó a desaparecer
Cuando en tus brazos me sentía amada
Envuelta en los colores del anochecer.
Años enteros fueron una noche,
Una noche que duró lo que dura un suspiro
No me gusta lo que ahora miro,
Mi tristeza toma fuerzas ya despierta
Con una tendencia a rejuvenecer,
Tantas mentiras y tantas traiciones
Mis ojos cansados comienzan a ver
Pues se van abriendo lentamente
Entre los colores del amanecer.
Y los colores, esos colores
Que no se pueden ver
Muy despacio y sin darte cuenta
Se han comenzado a desvanecer.
Estoy atada de pies y manos
Por ese empeño tuyo tan desalmado
De controlar cada milímetro de mi piel
Con cada orden, con cada regaño,
Con los negros colores de tu testarudez.
¿Pero sabes qué?
No me importa cumplir tus órdenes
Ni qué difícil tarea me mandes a hacer,
Pues mis pensamientos y sentimientos
Mis sueños y mis emociones
Unidos a mis sensaciones,
Eso, eso es algo que jamás,
Jamás podrás manipular ni poseer,
Ni que pintes desesperadamente
Con los más finos pinceles
Dentro de mi mente
Aquel castillo de nubes
Con los colores de aquel atardecer.


"Infidelidad"

Olvidé como es el roce de tus manos
y también olvidé el contacto de tus labios
con mi calor.
Ya no puedo mirarte a los ojos
(porque los míos están cerrados)
cuando tu cuerpo -débil y cobarde-
busca en el mío -rebelde e incontrolable-
eso que tú llamas satisfacción;
pues debo concentrarme,
para que mi mente
se vuelva calculadora y fría
al lograr detener este pobre corazón
y así, rápidamente
-cuando tú solo piensas que ya te vienes-
me lleve a otra dimensión,
otro lugar que aún no conozco
donde viven conmigo
otras manos, otros labios,
otro nombre y otro rostro;
otras manos que lo exploran todo,
otros labios que tocan el fondo,
otro nombre que repito en silencio,
otro rostro que va y viene con el viento...
Tú me obligas con cada gesto
y con cada maltrato
A serte infiel con mi pensamiento.


Hay tanta tristeza
aquí,
dentro de mi pecho,
porque algo muy triste
es lo que estoy sintiendo.
Siento que el mundo entero
me ha dado la espalda
y que la vida para mí
ya no es tan clara como el agua.
Hay un torrente de lágrimas
en mi corazón tan fiero,
y mil voces
en mi alma
gritando que muero.
La soledad ayuda
a mis pensamientos,
y es tan triste y mudo
tan solo, sordo y ciego,
que no puedo decírselo a nadie,
no puedo... no puedo!.
Siento que no hay luz
en mis ojos claros,
que no soy feliz
que no lo seré;
siento que hace falta
como a un puerto un faro
alguien que a mi lado
me pueda entender.
Visten de negro mis manos
y tan acostumbrada estoy
a que me hieran,
que no sé si me importa
si te vas o te quedas;
solo sé que no encuentro
donde desahogar mi tristeza
y mi melancolía...
y entre el tiempo que pasa
se me escapa la vida.


Un final.

Ese día fue diferente
pues era el final,
mi historia cambió para siempre
en un momento, sin aviso y de repente
como cuando se rompe un cristal.
La tarde le entregaba su vida al horizonte
en una obra de arte transparente y de colores.
Mientras morían muy despacio las últimas luces,
mi corazón entre tus brazos cayó de bruces:
también morían mis últimas ilusiones.
Ese día fue diferente en un momento;
la diferencia que hace un final !
dijiste que no merecías mi sufrimiento,
solo estaba este amor en mi pensamiento;
solo me hizo falta la lluvia para romper a llorar.
Cuatro paredes frías me recibieron,
me aferré con fuerza a tu recuerdo
me invadió la tristeza que trae un final;
mis lágrimas de impotencia ahogaron mis sentimientos
al saber que siento por tí un amor tan perfecto
y al saber y sentir que no estabas, que no estás, que
no estarás.


Brisas de Diciembre.

Cuántos recuerdos,
cuántos solitarios y amargos
recuerdos...
Son los que de pronto
se agolpan en mi mente,
los traen, los reviven estas brisas,
estas tristes brisas del mes de Diciembre.
No importan si han sido inmensas alegrías,
no importa la que pase de Enero a Noviembre,
todo lo borran con su melancolía
estas tristes brisas del mes de Diciembre.
Sobre el lienzo blanco de mi nacimiento
y con el grueso pincel de la soledad,
ha pintado entre nubes con colores muy negros,
el mes de Diciembre, mi oscuridad.
He tenido años hermosos en mi vida,
y hasta parece que todo podría ser diferente...
Pero jamás he podido alejar tan terrible miedo
al sentir las tristes brisas
del Mes de Diciembre!


Escucha...

Escucha... es alguien que canta,
lo hace con tristeza
con su guitarra llorosa...
lo escucho y la luna
entra en mi cuarto,
pero pienso en tí,
no en otra cosa...
Escucha... la noche está fría,
está fría, pálida y muda
con su abrigo de estrellas,
propicia para estar contigo,
para abrazarte,
irremediablemente bella...
Escucha... mi corazón
está llorando,
está llorando y solo quiere
tu mirada de fuego,
y mis labios solo desean
la tentación de tus besos.
Escucha... las estrellas
están de gala,
le están cantando al Universo...
y en medio de ellas
lo lejano de tu presencia
lo siento muy dentro...
si estuvieras aquí,
mis palabras se desvanecieran
para darle paso a un Te quiero.


¿Te imaginas una fiera salvaje
Privada de su libertad
Herida casi de muerte
Sin armas, sin argumentos
Para contratacar?
Tan solo yace tendida en el suelo
Su corazón destila en forma de lágrimas
Sangre pura, puro fuego...
De lejos mira sus carceleros
Quienes crueles e insanos
Anudaron sus fauces a manera de juego,
Fauces que quieren hacerles pedazos
Y masticar uno a uno
Todos sus huesos.
¿Imaginas esas fauces rompiendo esos nudos,
garras destruyendo candados de hierro?
Si alguna vez levantas tus armas
Para ti hoy tengo un consejo:
Una vez que le tengas en la mira
Tira a matar,
Pues esa fiera si le dejas viva
Se volverá tormenta, tornado y huracán
Destruyendo a su paso todo lo que encuentre
Con relámpagos, truenos y rayos de acero...
¡Pobre, pobre de ti
si te llega a alcanzar!
Pues todo ese odio que le despertaste
Solo contigo lo puede calmar,
Y si quieres que se quede a tu lado
No le hieras, no le hagas sufrir más...
Aunque creo que todo sería en vano,
Una fiera carnívora y salvaje
Adora como a nada su hábitat
Y su libertad.

(Mari. Oct 1st/98)



¿Se puede abrir el mar
en dos mitades,
helar una de un soplido
y la otra de un suspiro evaporar?

¿Se puede ver entero el Universo
al derecho y al reverso
en un atrevido soñar?

¿Se puede describir un sentimiento
de oscuro y persistente padecimiento
en palabras al hablar?

¿Se puede el eterno tormento
de sentirse culpable e indefenso
en alegría transformar?

¿Se puede desear con fuerzas
ser estrella del firmamento
dar todo el brillo en un momento,
morir al día despertar...
y ver el deseo realidad?

¿Se puede desear ser la sirena
del cuento de Andersen
pero deshecha ya el aire
en un desesperado suplicar?

¡Basta ya!

Mari. Nov 2/98

No sé como vamos a hacer con este amor.
Solo te digo que voy a extrañar
nuestros besos, nuestros abrazos,
nuestro sudor en la oscuridad,
nuestros juegos, nuestras sonrisas,
sobre mi piel tus manos tibias.
Extrañaré como a nada tu tierno mirar.

No sé qué vamos a hacer con este amor.
Solo te digo que te voy a necesitar
en cada paso que de cuando vaya al trabajo,
cuando camine por esas calles
por donde tantas veces pasamos
cuando no estés a la hora de la salida
cuando de regreso a casa se me escape la vida
al saber que esa noche no encontraré tus labios
al saber que no podré estar en tus brazos
y al preguntarme en donde estarás.

Realmente no sé como vamos a hacer.
Sólo te digo que se me estrechará el espacio
cuando no pueda mirar tus ojos tan bellos
así de cerca como siempre te sueño.

Tenía tanto miedo de llegar a quererte
Sería tal vez por el miedo a perderte
Y ya lo ves, te quiero... te quiero.

Tan sólo te pido que me tengas paciencia
Todo este amor ahora quedará a tu conciencia
Sólo quiero que sepas que no te voy a olvidar
que en cada momento de mi tristeza
en cada pensamiento de mi loca cabeza
solamente tú podrás estar.

Y quiero que sepas que estaré esperando
con el corazón en las manos hecho pedazos
en un rincón oscuro como un niño asustado
que llegue el instante de volver a tenerte
de volver a ser tuya, de que me ames muy fuerte
para que me digas que también me quieres.

Yo no sé cómo vamos a hacer,
sólo te digo que de verdad te voy a extrañar
y que en cada lágrima te voy a pensar,

Dime por favor que también me recordarás...
Y lo más importante,
Dime que sabrás esperar!!!

Cuando yo lo amaba, lo amaba sin reparos,
Sólo existía para amarlo.
Heridas tras heridas
Lentamente a ese amor fueron matando
Y sin embargo luchaba para no dejarlo.
Recuerdo tantas veces que pude morir
tan sólo por sus manos, su sudor y sus labios,
los mismos que ahora rechazo
los que quiere darme
y ni siquiera puedo abrazarlo.


...Porque las tristezas son más hondas,
y las profundas heridas más abiertas;

porque el dolor casi me atrapa,
porque las lágrimas ya no son secretas;
porque sin amor y sin cariño
hasta la comida sabe amarga,
porque la soledad ya no es discreta
y el vacío camina muy pesado
arriba y abajo por toda la casa;
porque del corazón solo queda un pedazo
y porque de seguir así ya no quedan ganas.
Porque sin poder moverme al estar enferma
En vez de estar conmigo como habíamos quedado
Sin pensarlo dos veces me diste la espalda;
Porque siempre piensas que te hacen daño,
Porque tu mente no puede quedarse serena;
Porque mientras yo estaba adolorida en cama
A casa llegaste borracho casi a tientas
Y cuando preocupada pregunté que te pasaba
A cambio en la cara me tiraste una puerta.
Porque de asesina sin razón me acusaste
Cuando por causas a mi voluntad ajenas
Se murió sin remedio un animalito inocente
Al que sin piedad congelaste en la nevera.
Porque meses enteros sola me dejas
Y por allá en tu tierra con otros amores
Manchas sin cargos éste, mi nombre.
Porque cansada estoy de la marcha
Y de que me digas que te perdone,
Porque estoy sumamente cansada de la espera,
Esperar que algún día te puedas dar cuenta
Que un amor así, como el que te di
No lo vas a encontrar con cualquiera.
Por esto y por mil cosas más,
Hoy te digo: No vales la pena.
Ahora mira en la lejanía, mira...
Hay una calle ancha y muy recta,
Al final de ella solo hay una esquina,
Dime, ¿la divisas?
Perdón, esto es casi una blasfemia,
Se me olvidaba que tú no puedes
Mirar ni siquiera donde terminan tus piernas.
Bueno, por esa calle voy dejando mis huellas
Y cuando al fin llegue a esa esquina,
Justo allí con Dios a mi lado daré la vuelta.
No lo pienses, sería inútil intentar seguirme
O que a gritos -de nuevo- me pidas que vuelva,
Pues estaré tan lejos, de tu vida, tan lejos
Que no volveré ni siquiera en protesta.

Mari, diciembre, 20/98


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