Carta de Jorge Luis Suarez, desde Puerto Rico (21/12/1997)

En una ocasión Carlomagno le dijo a un pirata a quien habían llevado ante él: "¿Por qué es usted pirata?", y este le contestó: "Porque tengo una sola nave, si tuviera muchas, sería un conquistador." (...)

La pasividad hace daño al espíritu. Ningun hombre puede sentirse satisfecho si deja que el tiempo transcurra imperturbable, sin desarrollar a capacidad las potencialidades y aptitudes de que dispone. Y -dada nuestra condición privilegiada de poder sentir, vivir y escribir un verso- el adormecimiento de esas potencialidades es una negación de ese don que nos legó el destino. Es la amputación del regocijo mayor que puede sentir un ser humano: hacer que la palabra lleve lágrimas a los ojos y emociones al corazón. Porque el poeta sueña, vive, sufre y llora sus poemas.

No se pueden aceptar términos medios en la creación. Así como el amor no tiene gradaciones -si es legítimo-, tampoco el poeta puede tolerar paréntesis en su creación. No se siente cuando se escribe. Se escribe cuando se siente. No podemos decir que somos poetas porque podemos escribir entre ratos. Somos poetas cuando no dejamos escapar los pensamientos y las imágenes. Cuando no dejamos que se nos pierdan esos hijos del alma, cuando estamos siempre prestos a traer esos pensamientos y esas imágenes al mundo, cuando no entorpecemos su alumbramiento.

Si toda la poesía que se siente se escribiera, ¡qué caudal de literatura tuvieramos en el mundo! No dejemos que la desidia nos ponga en desbandada. Aprovechemos la oportunidad que nos brinda la tecnología para decir al mundo nuestra palabra. Compartamos todos el mensaje que anida en nuestros corazones. Remontemos el vuelo con la mirada fija al más lejano horizonte. Cantemos nuestra canción de vida ahora. Recordemos lo que nos decía Lin Yutang: "Vive como si no fueras a morir nunca, actúa como si fueras a morir mañana".

Jorge Luis Suarez


La soledad y divagaciones sobre la poesía
(Jorge Luís Suarez)

Queridos amigos:

Rainer María Rilke es el poeta de la Soledad. Buscaba la compañía de los muertos. Anna Frank decía que podía estar acompañada de muchas personas y si no estaba allí la de su preferencia, estaba sola. Rilke quería violar las apariencias, los espejos, los muros. Todo aquello en que podía aparecer el reflejo obetivo de una compañía. Neruda, por el contrario quería ser el poeta de las masas, de los mundos. El humanista. Y su transcendentalismo era ficticio. Rechazaba la presencia insobornable de Dios. Me quedo con Santa Teresa de Jesús porque supo desnudar a Cristo en sabio amor.

Me preocupa el rumbo que está tomando la poesía. Los poetas modernos, alejándose tímidamente del clasicismo han convertido la poesía en un ejercicio de prosa. Ya no se atiende al ritmo ni a la cadencia. No quiero decir que haya que sacrificar el mensaje, el significado, por el molde. Pero sí hay que buscar un compromiso entre ambos. (...)

(...) Una lágrima sin voz es un poema. Un poema que se escribe en el silencio, pero poema al fin. La lágrima puede ser de alegría y de angustia pero nace como una expresión virgen, inmaculada y habla por si sola. Una sola palabra (mi poema FE) es un mensaje sentimental que descubre un cuadro anímico. Por eso no necesita palabras. Y entonces, porque añadir a la palabra te amo cuatro o cinco adjetivos que no hacen más sino menos poesía? Hasta la metáfora tantas veces escamotea la realidad cuando se usa solamente como un medio de poetización. La poesía no puede ser ni conversacionalista ni simbolista si es para cargarla de bellas palabras. Tiene que ser como la fuente clara en que el agua reposa transparente y muestra su fondo sin cieno, sin esconder nada bajo su placidez. El error del romanticismo fue presentar una poesía lírica, autobiográfica que no tenía lazos con esa otra intimidad psíquica, que nos enlaza con lo desconocido pero que es fuente de un indesbordable sentimiento. Hay que pasar a lo irreal, sin caer estrictamente en los parámetros del surrealismo francés de la postguerra. Es otra vez el compromiso del hombre real y el hombre atado a unos hilos divinos que no puede descifrar. Por eso es que una fuerza extraña hace que el verso abonadone la idea del poeta, le priva de su rol de creador y crea una voz que domina, un sentimiento que llega por una conexión espiritual, como cuando pulsamos una lira sin tener música con nosotros y nuestros dedos se mueven ágiles, en forma acompansada sobre el diapasón de la guitarra o las teclas del piano o el sintetizador, en forma inexplicable. Pero la trascendencia nunca se pierde en ese vuelo del espíritu. ¿Cómo entenderlo, cómo descifrarlo.? ¿Cómo saber cual de las voces es mía? En mi poema titulado COMO NACE UN POEMA yo decía : "y yo poeta, de nada y Dios ungido, separando la Luz de las Tinieblas". Pero cuando queremos penetrar el espacio cósmico con candor, Dios nos llena de Soledad. ¿Y entonces? ¿No se han encontrado en medio de un poema detenidos, con la mente en blanco, como si la comunición con aquella voz desconocida se hubiese interrumpido?. Y vemos otras veces como el poema, que tiene que ser voz clamorosa, con energía clara, sin tantos símbolos ni parajes desconocidos, se convierte en una poesía exangue. Pero, ¡cuanto necesitamos la poesía! Aún la más arrebatadora y furiosa, contribuye al sosiego del artista que la compone. La poesía es una salvación.

Un abrazo fuerte de JORGE LUIS

Jorge Luis Suarez

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