Jorge Luís Suarez

Cartas-1--2--3--4--5-Remansos

HAY QUE VIVIR AHORA porque los años seguirán pasando, se renovará el mundo y seremos un recuerdo. Por eso hay que vivir ahora, hay que dejar constancia de nuestro estar, un derrotero para poder decir al mundo que no sólo existimos sino que hemos dejado la huella de un destino. Hay que vivir intensamente, soñar y sobre todo poder decir que hemos tenido un hijo, escrito un libro y sembrado un árbol. Haber sentido la ternura del beso de una madre y el abrazo de un padre orgulloso de que seamos su hijo. Hay que vivir extensamente pero sin temor a aceptar que hemos llorado, que somos vulnerables, que hemos conocido la pena del extraño, del semejante humilde, del niño abandonado, del enfermo, del pobre, del que no tiene un techo, del que no tiene fuerza para sonreir.

HAY QUE VIVIR AHORA, darle una frazada al que siente frío, una hogaza de pan al que tiene hambre, un abrazo cordial al que no tiene cariños. Eso es vivir. Compartir la alegría, la angustia, la tristeza de este mundo, del mundo que hemos hecho tu y yo donde los hombres ya no somos amigos.



Te ofrezco mi palabra

Si quieres que yo sea quien diga la palabra
terminará tu espera.
Mis palabras serían
la llave que abriría tu corazón ingenuo.
Oirias mi voz
fatigando tu oído
repitiendo la palabra de Amor que es infinita.
En tu sueño
en la noche estrellada o en la noche en tinieblas
en la mañana
donde quiera que sientas ese amor tan ingenuo
que se anida en tu pecho.
Ese decir que amaste a quien no debes
es la mentira que tu corazón esconde.
Por eso tu ansiedad y tu desvelo.
Por eso se transforman tus sentidos
y tus ojos no sienten primavera.
Ya te quiero. Quien ama es el amor
y está en tu pecho, lo lleva mi palabra.
Es palabra de amor la que te ofrezco.
Te inundará de gracia y de desdicha
porque así es el amor.

Y no hay salida.


Reflexiones de un jueves santo

Te bañas en el mar
y queda tanto mar
y ese enorme caudal de agua salada tiene tantos destinos...
y si miras al cielo, hacia una estrella
alrededor quedaron tantas constelaciones...
Si te dan un abrazo
queda amor en el alma
y sobran tantos besos...
Tira sus ediciones de pájaros la tarde
y quedan tantas aves en el cielo...
Una tarde parece ser otoño
y otra nos parece ser invierno.
Y en el jardín las rosas
tienen tantos colores
como tenemos sueños...
En el mundo, avatar de corazones,
muerte y vida,
la voz de muchas razas, grandes, chicos y viejos,
y en todos hay amor, hay esperanzas, hay penas,
hay dolor, hay sentimientos...
y es un kaleidoscopio de risas y de llantos, de abrazos y de besos.
lágrimas y alegrías , de tristeza y contento.
Ese es el inventario con que Dios nos equipa.

Y hay que vivir. Vivir intensamente con ese cargamento.


POEMA PARA UNA NOCHE DE RECUERDOS.

No era porque moría mi sueño,
Aquel sueño,
que brotaba una lágrima.
Era porque nacía otro sueño
Esos sueños que nacen de esperanzas
de quieros redivivos, de nostalgias
de unos brazos abiertos que pregonan
por todas las distancias.
Fue despues de un silencio largo,
como son los silencios cuando atamos recuerdos
De una íntima confesión, de saberme tan niño
buscando en mí, afanoso, la razón del silencio.
Inventando razones para olvidar recuerdos
Mudo, sin que que afloraran mis palabras azules...
Y volvía a mis ojos a aquel sueño, a tu imagen borrosa
y tu blusa de seda y tus pechos abiertos
como níveas palomas ingenuas en su vuelo.
Y allí estaba otra vez junto a tu puerta
regresaba a mirar tus ojos negros...
Y quería despertar porque la imagen
de tu rostro, después de tantas huellas,
hacía brotar mis lágrimas.
Por eso el otro sueño,
el de verte otra vez como tú eras
y encerrarte en mis brazos como entonces.
Ay del tiempo y los años
y la fuga de tantas primaveras.
Si tú también soñaras y miraras mis manos
siempre abiertas,
comprenderías porque nunca se cierran.
-Aquel día se cerraron sobre tus pechos blancos
sobre tu carne nívea, rozaron tus rosadas mejillas
y también se cerraron sobre tus manos suaves.
sobre tu piel de ensueño,
sobre las hebras sueltas de tus bellas guedejas.
y aquí estoy otra vez invitando recuerdos
en mi sueño de angustias y esperanzas.
Queriendo que se borren las distancias
y que vuelvas a mi como tú eras.
Acuerdate que ya se va gastando
mi sol y ya se estrechan mis senderos
y hasta se va ocultando aquella estrella...
Déjame con mi sueño, con mi llanto
con mis tantos recuerdos y nostalgias.
Alla en el horizonte se me antoja
que he de encontrar el sueño que me espera
para fijar tu imagen en el lienzo
de la tarde que llega...
Que lástima saber que no me oyes,
que lástima saber que no me esperas.
Si pudiera volver atrás las noches
que esperabas en vano mi presencia...
Hoy me quedan los sueños que enloquecen.
El sueño de que estás, que no te has ido
y el otro sueño de que ya regresas.
Solo me quedan sueños y recuerdos
y este remordimiento y esta pena.


Página anterior de Jorge Luís Suarez
E-mail: josuamon@mailhost.tld.net

Regresar al índice de PoeSite Club de La Pluma del GansoLo más reciente en PoeSite