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José Alí

| El Autor |



POEMAS DESDE EL EXILIO


No 1

Nos estan
rodeando

invisibles
alambradas de púas,

de púas
sutiles y concretas

están hechas
de olvido

de
historias, de calendarios, de adioses,
de amnesias.

Nos quedamos
sin suelo,

sin
perfumes, sin cielo, sin amigos.

De ser
cetaceos en vías de extincion

se ocuparían
de nosotros,

pero qué va!

apenas somos
mamíferos

a punto de
morir de tristeza.

Avísenle a
Green Peace que estamos jorobados.



No 2

El exilio está hecho
de paisajes distantes
y de rostros difusos
de yerba que no tengo
y de olvidos silentes.

La vida fue amputada
de cuajo, a tarascones
un huracan minúsculo
de voltajes por dosis,
y la verde vocación de servicio
que juró la bandera
y selló el exterminio.

El exilio está hecho
quién será el que lo deshaga
y devuelva las risas
y restituya abrazos,
quién será aquel que agarre
la historia de sus crines
y la sacuda y diga basta
no más,
que vuelvan todos,
esto es de ustedes,
les fue robado,
esta geografía
estos perfumes,
estas calles,
estos amigos.



No 3

Fueron en mi caso
cuatro vehiculos militares
y un falcón rojo
con techo de vinilo negro
no sé en cual de ellos
se llevaron todo.
Ha pasado tanto tiempo
y ahora caigo en cuenta
que a esos vehículos
los incineraron
y esparcieron sus cenizas
sobre tu cabeza, Juan,
y te ha sobrevenido amnesia,
¿no te acuerdas de mi?
eh!, Juancito, soñabamos juntos,
teníamos flores en las manos
y las repartíamos a hurtadillas
para que el monstruo comehombres
no nos viera,
eh¡ Juan,
te has olvidado de mi?
sal de detrás del escritorio,
dame un abrazo compañero,
invítame a sentarme,
cuánto te luce el traje
y la corbata,
mírame a los ojos,
venga esa mano, ya me voy
tienes allí afuera
mucha gente esperando.



No 4

Dónde estaran los mandos medios
idoneos y prolijos
que cumplieron fielmente
la tarea encomendada.

Aquellos innumerables grupos
que noche tras noche
asolaron mil barrios
montados en Falcón

Dónde estaran los médicos
que monitoreaban y avisaban prestos
al que torturaba:
'levanta que se nos va'
y los curas solicitos
en consuelo y consejos
'hijito mío, dile lo que sabes,
y te soltaran'

Ya deben estar jubilados

o pensionados,
gozando de buen retiro.

O enseñando a que otros hagan
lo que ellos hicieron

y tienen fachada
en el consulado.

Porque no nos engañemos
hay embajadas y consulados
que parecen cuarteles.



No 5

Me dices que olvide
que de vuelta la hoja
que ya pasó
que basta.

Bien,
lo intentaré,
pero dime como hago
cuando cada mañana
me lavo los dientes en la mano
que los voltios tumbaron uno a uno,
dime como hago
para no sentir el dolor de orinar
casi castrado por aquellos electrodos,
tu quieres que olvide también
que por via rectal
me partieron el alma,
dime como hago cuando apenas camino
por aceras y calles ajenas
y de algun bodegón bogotano
salen notas del tango Garua.

Dame ya
instrucciones precisas
que ayude a un inutil olvido,
me escribieron que en casa
(mi casa usurpada)
se ve gente viviendo
que nadie conoce,
de mis cosas y libros
no se ha sabido nada
el perro, el gato, el cabecita negra,
claro, ya se murieron, claro,
pero,
y mis sudores?, mis muebles,
los olores del barrio,
la pitada del ferry
el amor de los míos, el calor de la barra,
los ojos de mi gente...

Que me olvide?
Que me olvide, dices?
Que dé vuelta la hoja?
Qué iluso!,
No eres de Zarate,
y lo que es peor, nunca fuistes compañero.



No 6

Las botellas con gritos de auxilio
que se arojan al mar
son interceptadas por piratas
con disfraces de ministros.

Desde lejanas islas,
o balsas, o rincones
se tiran botellas con mensajes postumos
en algunas, suspiros,
en otras dolores,
en otras recuerdos,
abrazos,
amores y llantos
ay!, cuántos llantos y cuántos
piratas interceptando.



No 7

Debieras perdonarme
el honor que me dieron
al poner mi nombre en una lista.
Y el tuyo no.
Perdóname, ellos, los ellos
me supieron del otro lado de la invisible trinchera.
En cada sitio donde me llevaron
me ofrecieron honores dolores.
Vieras cuánta vocación de servicio.
No sabes lo que te perdistes.
Había voltios a más no poder.
(Pero ellos no se enteraron por mi boca
que pensabas igual que yo)
Ay, esa memoria tuya, compañero.



No 8

Díganme de qué vale
sigan enjuiciando
a los generales
a los coroneles
a los capitanes,
y a todos aquellos
de la larga lista
de profesionales.

Digan los ministros
y digan los jueces
si habrá soluciones,
reapariciones,
resucitamientos,
y reparaciones.
Hoy gastan millones
en torturadores
y se han olvidado
de los torturados.
Les ponen castigo
de casa por cárcel
y los exiliados
víctimas de ellos
siguen desplazados.
Somos muchos miles
que en tieras extrañas
vemos nuestras vidas
en manos de otros,
se ha luchado tanto
con uñas y dientes
da pena decirlo
nos han convertido
en un expediente.
Ya, ya, ya,
terminen con eso,
hagan un receso
total esos seres morirán de viejos,
ellos en sus casas, sus countrys,
su polo, su tenis, su té de las cinco,
enfermeras, sueros, botellon de oxigeno,
paseando en Palermo
y llevando orondos
a los toros Angus a la casi propia
Sociedad Rural.

De los asesinos
despues hablaremos
ahora apliquemos ley de prioridades,
y la ley del exilio, qué?
y la jubilación por exilio, qué?
y la devolución de bienes usurpados, qué?

y de los siete mil que somos, qué?...
Ya vé...

se ha quedado mudo usted.



No 9

Muchas veces , viendo como pasan los dias
sin que nada importe,
que da igual
y que es lo mismo
si hay guerra, si hay hambre
si hay robo, estafa, rapiña, y un oculto canibalismo falaz
o lo que es peor
el olvido al que nos tienen sometidos
me dan ganas de decir basta.

Y llegas tú,
y me hablas, y me atiendes, y me cocinas,
y me alisas el pelo,
y me dejas tu mano en el hombro,
al fondo, el perro esta echado,
ya no hay larvas en la limonaria,
dos o tres gorriones hacen su diaria visita,
oigo un avion pasar,
la luz del sol aparece a ratos,
seguro me preguntarás que que me pasa,
te diré como siempre nada
saldré a comprar el pan
caminaré algunas cuadras más
y cuando vuelva, lento,
con unas ganas locas de decir basta,
el olor a cebolla frita, el vapor de la sopa,
mi vino tan medido,
y toda vos, tan mía y tibia
me taparan la boca.

José Alí
joseali38@hotmail.com joldan


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