De los cuadernos de un soñador
(2005) 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 - anterior anterior 2005 siguiente siguiente
  Nos miramos en silencio, apretando entre los labios el inevitable "¿por qué a nosotros?". Por un instante creí ver al universo observándonos con expresión atónita ante la pregunta, como si la respuesta fuera un obvio "¿por qué no?". Engreídos nosotros si alguna vez pensamos que algo así no podría sucedernos nunca... ¡o no! tal vez algo así fue siempre nuestro mayor temor, y de tanto que le temíamos terminamos por materializarlo. La vida golpea de muchas maneras. Más fuerte, más suave, con piedras de cal que dejan fuertes marcas donde golpean, con piedras de arena que la mayoría de las veces se deshacen antes de llegar a golpear... y poco importa si golpean, en realidad; pero siempre golpea. A todos, sin excepción. En el cuerpo o en el corazón; en lo visible o donde sólo puede verse con los ojos del interior. De un modo o de otro, la vida siempre golpea.

Ni aún la piel que cubre estos huesos
me pertenece...
me la dio mi madre
a ella y sólo a ella se la debo

 
  1. Callar
  2. Renacer cada día
  3. Hablar
  4. Este vagar sin rumbo...
  5. En cada estación...
  6. Si alguien quisiera hacerme daño
  7. ... yo aguantaré...
  8. No busques a Dios...
  9. Risa y llanto
  10. A dónde van los colores
  11. 24 años después
  12. Me dijo el cielo...
  13. Entre el deber y el querer
  14. Más importante...
  15. Dormir
  16. Una sombra en el vacío
  17. Un poeta
  18. En "La Arboleda Perdida" de Alberti
  19. En tu regazo, madre
  20. En dónde duermen las mañanas...
  21. El Largo Camino
  22. 2010-2015
[F11] visualizar a pantalla completa | José L. Dasilva N.PoeSite ©(2006-2007)
De los cuadernos de un soñador
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 - anterior anterior Indice siguiente siguiente
Callar
Para no herir.
Conservar
en los límites de su dimensión
-tiempo y espacio-
todo lo previsible
lo aceptable
lo permitido
José L. Dasilva N.PoeSite (2006)
De los cuadernos de un soñador
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 - anterior anterior Indice siguiente siguiente
Intento renacer cada día
desde la soledad
o desde la alegría
como si cada amanecer
fuere una nueva oportunidad
para volver a nacer
José L. Dasilva N.PoeSite (2006)
De los cuadernos de un soñador
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 - anterior anterior Indice siguiente siguiente
Hablar
Decir
Conversar

¿Para qué?

Tener que pedirlo
es de sobra motivo
para ya no quererlo
José L. Dasilva N.PoeSite (2006)
De los cuadernos de un soñador
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 - anterior anterior Indice siguiente siguiente
... Este vagar sin rumbo por la atmosfera del sueño
................................Claroscuro de voces
................................Melodías anónimas
................................Ecos sin dueño.

... Este descenso a la nada por las vertientes del tiempo
................................mientras se agrieta la piel
................................y se desgastan los huesos

Grita el alma: ¡Sin descanso!
Replica el cuerpo: ¡no puedo!

Es necesario cantar
aunque ya nunca cantemos
Gritar el miedo
...........Creer
...en algo que no entendemos
como este vagar sin rumbo
por la atmosfera del sueño
José L. Dasilva N.PoeSite (2006)
De los cuadernos de un soñador
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 - anterior anterior Indice siguiente siguiente
Grita la luz
y a cada grito
despierta un día
En cada estación hay un sueño y un camino.
Puedes pasar la vida recorriendo la periferia,
de estación en estación, hasta encontrar la ideal
(que tal vez no exista), o la que más te guste
(nunca sabrás si la siguiente te habría gustado más);
o puedes bajarte en la primera que encuentres y empezar a caminar.
¿La diferencia?
Sólo así podrás llegar a algún lugar.

Hay quien dice "haber estado", cuando, en realidad, sólo "ha pasado por"...
José L. Dasilva N.PoeSite (2006)
De los cuadernos de un soñador
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 - anterior anterior Indice siguiente siguiente
Si alguien quisiera hacerme daño
Dios se interpondría, a modo de escudo, entre los dos.
Y ni aún tal cosa podría suceder
porque Dios camina delante de mi,
abriendo mis caminos,
llenándolos de luz,
apartando las piedras,
sembrando amor en la tierra
que habrá de cubrir mi paso...

¿Quién podría querer hacerme daño?


¡Es verdad!
Las cosas no son como quiero

¿Qué más da?
¡las quiero así como son!.
José L. Dasilva N.PoeSite (2006)
De los cuadernos de un soñador
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 - anterior anterior Indice siguiente siguiente
... Yo aguantaré mientras las piernas me sostengan.
Después intentaré desvanecerme poco a poco, en silencio
sin que apenas se den cuenta.
Alguien preguntará,
estoy seguro, antes o después alguien lo hará:

- ¿Qué se hizo? ¿dónde está?

Pero al ver a los demás tranquilos,
despreocupados,
pensará que, al fin y al cabo,
tampoco era tan necesario:

- mejor dejar a los muertos
que vivan su muerte en paz.
José L. Dasilva N.PoeSite (2006)
De los cuadernos de un soñador
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 24 18 19 20 21 - anterior anterior Indice siguiente siguiente
No busques a Dios entre las páginas de un libro
ni en los gritos de un show televisado
Tampoco en el drama exagerado
de un fanático, supuesto "convertido".

Dios está dentro de ti
Mientras allí no lo encuentres
creerás verlo -sin verlo- en todas partes
pero no lo sentirás en ningún lado.
José L. Dasilva N.PoeSite (2006)
De los cuadernos de un soñador
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 - anterior anterior Indice siguiente siguiente
¿Si tengo la fuente seca
de tanto llorar mis penas
con qué lagrimas supones
que he de llorar las ajenas?
La fuente es inagotable, y al llanto
cualquier situación le es buena
que hay quien siendo libre llora
y hay quien ríe su condena.
Risa y llanto de la mano
van a la misma verbena
No es feliz todo el que ríe
ni todo el que llora pena
José L. Dasilva N.PoeSite (2006)
De los cuadernos de un soñador
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 - anterior anterior Indice siguiente siguiente
A dónde van los colores
cuando se acaba la tarde?
A dónde todos los sueños?
a dónde las ilusiones?
A dónde van las canciones
que no hallaron su cantor?
A dónde irán los recuerdos?
A dónde iremos tú y yo?
  Me veo al final del día:
cuando mi espalda cansada
no soporte un peso más
y mis pies adoloridos
se nieguen a caminar,
unos brazos me levantan
entre átomos flotando
acaso como uno más,
me llevan a un lugar
donde el peso y el dolor
son recuerdos lejanos
de un mundo lejano
en un tiempo lejano.
  Al final del día
no muere la luz
ni acaba el camino...
La vida comienza
en otro lugar.
José L. Dasilva N.PoeSite (2007)
De los cuadernos de un soñador
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 - anterior anterior Indice siguiente siguiente

Entre el hotel y la catedral, la ciudad discurre por una pronunciada pendiente.
El, hacía aquel camino a media tarde, sin perder de vista ni la distancia recorrida ni los cambios de dirección. Lo primero, porque a medida que desciendes aumenta la pendiente a recorrer cuesta arriba para el regreso. Caminar dos kilómetros cuesta abajo, es fácil; desandarlos cuesta arriba, no lo es tanto. Lo segundo, porque no quería perderse. Siempre podría preguntar, de ser el caso; pero, preguntar equivalía a decir "soy turista" y aún cuando lo gritaba a todos los vientos con su manera de vestir y caminar, no quería que nadie se diera cuenta. Caminaba con un pensamiento fijo, como si cada tarde -y aquellos paseos tuvieran tal finalidad- buscara la respuesta a la misma pregunta: "¿por qué me aceptó, si no era lo que quería?".

Me encontré con él algunos días atrás, por efecto de una de esas casualidades que hacen coincidir a dos personas en tiempo y espacio. Ya el cabello no le cubre las orejas como entonces, y el negro uniforme de otro tiempo se convirtió en un ceniza más bien claro con breves destellos del color original. No hablamos demasiado; lo suficiente, sin embargo, para saber que 24 años después, sigue caminando a cuestas -ahora por otras calles- con la misma pregunta: "¿por qué me aceptó, si no era lo que quería?".

José L. Dasilva N.PoeSite (2007)
De los cuadernos de un soñador
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 - anterior anterior Indice siguiente siguiente
Me dijo el cielo que en ocasiones
vivimos noches que no lo son:
son nuestros ojos que, lastimados,
se cierran ante la luz del sol.
José L. Dasilva N.PoeSite (2007)
De los cuadernos de un soñador
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 - anterior anterior Indice siguiente siguiente

"A veces, hacer lo correcto, necesita una alta dosis de firmeza
para abandonar aún lo que más se ama"
("Spiderman")

Las cosas tienen que ser siempre como deben ser. No encuentro otro modo posible de estar en armonía con el universo. Es cierto: nada es más grato que hacer aquello que nos gusta, que nos satisface, en suma, aquello que queremos hacer; sin embargo, cuando somos seres con un alto sentido del compromiso y cuando el sentido del compromiso es parte de nosotros como un componente más, indisoluble, del ser; entonces, en ese caso, y aún cuando ambas cosas sean contrarias, amamos por igual hacer aquello a lo que nos obliga el compromiso y aquello a lo que nos llama, con fuertes gritos en ocasiones, la voz de nuestros sentidos... y como quiera que el compromiso te hace parte de un sistema mientras que los sentidos sólo tienen que ver con sensaciones individuales, en ese estado de cosas en que amas por igual lo uno y lo otro, estableces un esquema de prioridades a cuya cabeza se coloca el compromiso; las cosas terminan siendo siempre como deben ser y, aunque no sean exactamente como te gustaría, las amas igual siendo -y porque son- como son.
José L. Dasilva N.PoeSite (2007)
De los cuadernos de un soñador
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 - anterior anterior Indice siguiente siguiente
Más importante que saber usar la sierra,
es tener claro qué se puede y qué se quiere
hacer con la madera
José L. Dasilva N.PoeSite (2007)
De los cuadernos de un soñador
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 - anterior anterior Indice siguiente siguiente
Dormir!
Dormir el sueño de la fruta madura,
aquella que ni los pájaros quisieron picotear
la que entera cayó del árbol
y esparció sus semillas sobre la tierra.

Dormir el sueño de la semilla
que cae al surco tras del arado.
  Dormir!
Ni aún soñar.
No saber.
No mirar.
No sentir.
¡Sólo dormir!
¡dormir!
¡dormir!

como la hoja mustia
duerme en el camino
ajena al destino
de todo lo que viene
y de todo lo que va.
José L. Dasilva N.PoeSite (2007)
De los cuadernos de un soñador
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 - anterior anterior Indice siguiente siguiente
¿Quién?
Una sombra en el vacío
¿Invisible?
¿A quién le importa?
Sin embargo, todos se preguntan
¿qué hace aquí?
Estático
Inmóvil
Todo pasa alrededor
La vida
El tiempo
Todo pasa
Sólo el vacío permanece...
  ... y la sombra,
esta sombra
sin presencia
silenciosa
transparente
ignorada sólo en apariencia.
¿A qué viene?
Se adivina en el aire la pregunta
La respuesta, no encuentra un voz
más allá de la sombra que se desvanece
José L. Dasilva N.PoeSite (2007)
De los cuadernos de un soñador
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 - anterior anterior Indice siguiente siguiente
Era un poeta que rimaba sueños.
Era una aguja que ensartaba estrellas
Era un camino que soñaba huellas

...todo tenía, de nada era dueño

Era el no-ser de un minuto sin tiempo
jazmín sin color
un eco sin voz
azul blanco y negro...

  pero de cuánto era y no era
no tuvo mayor conciencia
hasta que una noche, la más oscura
de cuantas podía recordar;
la única, hasta entonces
que se le antojaba eterna,
pudo divisar a ciegas y a tientas
una especie de frontera:
una linea que sólo en un sentido
podría ser cruzada
y tuvo miedo...
y decidió regresar.
José L. Dasilva N.PoeSite (2007)
De los cuadernos de un soñador
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 - anterior anterior Indice siguiente siguiente
En "La Arboleda Perdida" de Alberti

No guardo en mi memoria los recuerdos
sin embargo, reconozco cada piedra,
cada hoja, cada seta, cada sendero que se abre
a mis ojos mientras me adentro, paso a paso,
como si este bosque no me fuera del todo desconocido.
Lo camino en confianza. Con la seguridad
de quien transita un camino a conciencia de no estar perdido.

Reconozco cada sonido, cada luz, cada sombra;
el claroscuro de voces y sentires
se eleva como mis propios ecos

Esta arboleda perdida
concentra mis ansiedades;
uno a uno dibuja todos mis temores
todas mis angustias e inseguridades.
 
No es, sin embargo, el bosque que alguna vez conocí
y por el que anduve sumergido;
tampoco el bosque donde hoy se duermen mis sueños.

Cada bosque, por más que algunos se parezcan tanto,
tiene sus propias ramas
sus propias piedras
sus propias hojas
sus propios vientos...
y ese rumor de voces, particular,
que es canto a veces y, otras lamento...
José L. Dasilva N.PoeSite (2007)
De los cuadernos de un soñador
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 - anterior anterior Indice siguiente siguiente
En tu regazo, madre
Qué bien se sienten tu dedos,
madre, entre mis cabellos.

Parece que avanza la vida
madre, en tu regazo,
mientras se detiene el tiempo

Qué bien me hace tu beso,
madre, sobre la frente.

Parece que nada es grave,
nada imperioso ni urgente
sólo tu presencia importa
sólo tu abrazo es presente.
José L. Dasilva N.PoeSite (Set. 2007)
De los cuadernos de un soñador
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 - anterior anterior Indice siguiente siguiente
¿En dónde duermen las mañanas del tiempo perdido?
¿dónde las horas vacías, vertieron su contenido?
Las palabras nunca dichas aún esperan su momento.
Las otras, ya oportunas, ya a destiempo,
con las lluvias y las nieves se fundieron.
Las lluvias fueron al mar.
Las nieves se derritieron.
Las palabras no conocen el camino de regreso.
Las palabras... ellas nunca volverán
al lugar del que salieron.
José L. Dasilva N.PoeSite (nov. 2007)
De los cuadernos de un soñador
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 - anterior anterior Indice siguiente siguiente
El Largo Camino
(texto improvisado para una postal de Navidad)
Hay un largo camino a la paz.
Tanto más largo
cuanto más tarde empezamos a andar;
tanto más arduo
cuanto menos comprendemos que la paz,
en si misma, es un camino.

Larga y difícil
es la búsqueda de la felicidad;
Tanto más larga, tanto más difícil
cuanto nos empeñemos
en buscarla donde no está:
allá, lejos, fuera de nosotros.

No importa la longitud del camino;
importa, sí, caminar!
  Por los tiempos que fueron
-suficientemente buenos como para traernos hasta aquí-
por los tiempos que serán
-suficientemente buenos como para llevarnos al futuro-
y por el presente que vivimos
-el mejor de todos los tiempos,
con todas sus altas y todas su bajas;
con todas sus flores y todas sus espinas-
elevemos al universo nuestras mejores intenciones.
José L. Dasilva N.PoeSite (Dic. 2007)