enero 2000

De los cuadernos de un soñador


¿Quién extrañará mi canto
cuando mi canto se apague
al contacto con la luz
que pone fin a las horas?


Ás veces quixera ter
as liberdades do vento
ir rebuldar de contento
co millo nalgunha eira
i logo achegarme á veira
dalgunha fonte a beber...

A retazos (marzo 2001)
José L. Dasilva N.



¿Por qué esa carrera ciega,
irracional, contra el tiempo
cuando ya el tiempo ganó?




Mis versos son como el viento
se levanta en un momento
sacude un poco el camino
...................y como vino
.....................................se va.
Mis versos son como el mar
en constante movimiento
se acerca, besa la arena
que le recibe serena,
deja su gozo o su pena
...................y como vino
.....................................se va.

Mis versos,
(¡Ah, versos míos!
 tan llenos de mis sentires
 tan faltos de colorido
 tan cálidos por instantes
 y por instantes tan fríos
 desnudos como la piedra
 en la corriente del río;
 versos que no hacen poesía
 según decir de entendidos,
 que florecen en silencio
 sin anunciarse, escondidos,
 como la mora entre zarzas
 a la vera del camino,)
son, entre tiempos, la voz
y el eco de mis sentidos.

Acaso ni verso sean
estas lineas que yo escribo
y ¿qué más da si no quitan
a nadie espacio ni sitio?
No son versos, bien es cierto,
digamos como siempre digo
son los trazos de un boceto:
las lineas con que bosquejo
cada paisaje en que habito
con su verdad limitada
y mi soñar infinito.

Mis versos, como el amor
nunca entendieron de rima
de medidas o cadencia.
No tienen arte ni ciencia.

Como lluvia repentina
se presentan de improviso
sin protesto, sin aviso
como alegría y dolor.



Así es, que escribo a retazos,
recogiendo los pedazos
que quedan del pensamiento
en soledad, cuando el tiempo
o, más bien, las circunstancias
-que el tiempo sigue su curso
al margen de nuestro paso-
detienen mi movimiento
sin yo quererlo, en el tráfico
de esta ciudad compulsiva,
a las puertas de una escuela
mientras espero a los niños
o atrapado -a veces como perdido-
sin aparente motivo
en el insomnio de una noche ...

... y los uno como puedo
- para darles coherencia -
sin más arte ni más ciencia
que el uso simple y sencillo
del leguaje cotidiano...



Es cierto que ya no sonrío
con la frecuencia de otros tiempos,
que a veces con mi apariencia
contradigo a mis pensamientos
y mientras digo: la vida
es hermosa por si misma,
por tenerla y por vivirla
aunque sea dura
,
mi rostro pinta un retrato
de tristeza y amargura.

Es sólo porque la carga
no siempre pesa lo mismo
y el esfuerzo nos obliga
a fruncir el entrecejo
más unas veces que otras.
Pero, al fin, ¿qué soy yo?
¿esta figura aparente,
este cuerpo hecho de hueso
y carne que se marchita
que se agota al caminar,
que sufre y se debilita,
o soy el ser que lo habita,
esa energía infinita,
que desde adentro lo empuja
a estar siempre en movimiento
a no cesar en su empeño
aunque aminore la marcha
y en el andar se haga lento?.

Al final, y a todo evento,
es la actitud lo que cuenta,
no el reflejo de un momento...



Si tú supieras, mi Dios
¡Ah!, es cierto, ya lo sabes
la vida no me golpea
ni más ni menos que antes...
No tengo de qué quejarme
acaso tenga la vida
mayor motivo de queja
por habitar este cuerpo
que poco culto le rinde
y menos me afano en cuidar.

¿De qué me podría quejar?

Me despierto casi al alba.
Abro mis ojos.
Tropiezo con la tenue luz
de un día que apenas comienza.
Muevo mi cabeza hacia un costado.
No estoy solo.
A mi lado,
como cada día,
duerme la compañera de tantos años.

En sus habitaciones, mis hijos,
ya a punto de despertar,
respiran los frescos aires
de un sueño plácido.
Puedo verlos, sentirlos, besarlos.

Hace frío.
Entre mis ropas busco un abrigo
y salgo a la calle,
como cada día,
a trabajar.

¿De qué me podría quejar?
La vida me regala una mañana más.



A Jorge Luis Suarez
(16 de enero de 1998)
Compañeros en la vida
militantes en el sueño.
No somos incomprendidos
realmente, no lo creo
es tan sólo, buen amigo
que no hablamos como ellos
que vemos con otros ojos
tocamos con otros dedos
Igual, cubiertos de piel,
carne llevamos y huesos
pero la luz que nos guía
proviene del universo.
Compañero, hermano, amigo
No. No somos como ellos.

No entendemos la vida
como un actuar permanente
siguiendo como borregos
la voz de falsos pastores
que te dicen cuánto debes
cómo debes, cuándo debes
No. No somos simples actores
de un carnaval permanente
ni robots ni marionetas
que manipula, a su antojo
un muñequero cualquiera.

Buen amigo, más que amigo
hermano de fe en la vida
compañero en el camino
el sueño en que militamos
nos alienta y da sentido.

Podrá callarse la voz
pero nunca el pensamiento.
Podremos talar el árbol
mas no detener al viento.

Puede morir el poeta
Puede acabarse el papel
pero es seguro que nunca
podrá matar, nadie, al verso.
¡Y si la tinta se agota
buscaremos la manera
de rellenar el tintero!
Buen amigo, compañero
qué dulce, el verso, sería
si en miel de abeja nadando
saliera desde su encierro...
Y si tampoco la miel
usar nos es permitido
con lágrimas incoloras
seguiremos escribiendo
aunque sea con dolor
que no hay dolor más intenso
que no hay mayor sufrimiento
que el querer gritar al viento
y apagar la voz del grito
condenándolo sin juicio
a la cárcel del silencio.

Ya tan solo porque puedo caminarlo
mi camino está lleno de ventura.
Por difícil que me sea, por más dura
que la vida se presente, puedo andarlo

recorrerlo, paso a paso dominarlo
comenzar con cada tramo una aventura
y, en quedando mi alma libre de armadura,
cuando deba, sin remedio, abandonarlo

satisfecho partiré de haber dejado
por las sendas de este mundo que hoy transito,
a quien quiera que le sirva, mi legado

Satisfecho volaré hacia el infinito
con mi carga de vivido y de soñado...
y que quede mi presente -solo entonces-
............................................en pasado.

Aunque a veces sea tanta la amargura
que pudiera pretender abandonarlo
mi camino está lleno de ventura
sobre todo porque puedo caminarlo.


Mi camino está lleno de alegría
aunque, a veces, me afane en ignorarla.
Puedo verla, sentirla, acariciarla ...
¡si despierta a mi lado cada día!

Florece, silenciosa, en el abrazo
de los hijos que engendró esta vida mía
y en el Ser que, de niño, contenía
con ternura, mi llanto, en su regazo.

Florece y se renueva a cada instante
en las cosas más simples de la vida
y, aunque a veces parezca tan distante,

que alcanzarla nos sabe a fantasía
a la piel la llevamos adherida ...
¡El camino está lleno de alegría!



De cuando en cuando un silencio
viene a callar mis ruidos.
De cuando en cuando, un vacío
..........(viene a llenar mi conciencia
..........se encarga de mi impaciencia)
se adueña de mis sentidos
y así, me quedo mirando
sin ver aquello que miro
como flotando en las nubes
de un cielo desconocido.
Después se aleja el silencio
se desvanece el vacío
y nuevamente me encuentro
enfrentado a mis fantasmas
al acecho de mi mismo
..........entre tiempos
..........entre sueños
entre susurros y gritos,
entre sombras que no sé
si son proyección de luz
o invento de mi existencia
..........(se debate mi conciencia)
casi al borde del abismo.

... Y no le encuentro un por qué
(si es que hubiera explicación)
a tanta contradicción
reunida en el mismo sitio
atiborrando un espacio
que, en su sóla dimensión
tiene forma de segundo
y apariencia de infinito.
Reseco, el sueño, marchito,
deshojándose a retazos,
desenredando los lazos
que le amarran al futuro,
queda atrapado en el viento
de un otoño prematuro...



Mientras dormía
se me perdieron
sueños que aún
no había soñado
se desprendieron
en estampida
sin despedida
se me escaparon
tal vez creyeron
que no tenían
en mi conciencia
ya más futuro
y se buscaron
lugar seguro...
un huerto nuevo
donde crecer.

Mientras dormía...
porque no quise
soñar despierto ...

Cada día,
en algún rincón del mundo
-acaso cada segundo-
nace un guerrero,

un valiente, un luchador
con su carga de ideales,
dispuesto a enfrentar los males
que aquejan al mundo entero...

Entonces lee la historia
y extrae por conclusión
que, aunque le sobre intención
el fin no paga la pena
que quien por otros se afana
más aún que por si mismo
se hace blanco del cinismo
y es motivo de traición;
que todo aquel que dedica
su vida a la lucha ajena
-sin pretender pago alguno-
por pago le dan condena
.........y muere crucificado

ya sea en cruz de madera,
plomo, ingratitud u olvido;
cada verdugo a su forma
cada juez a su manera
pero es el mismo castigo.

Cada día,
en algún ricón del mundo
-acaso cada segundo-
guarda la espada un guerrero
disuelve sus ideales
en el café, una mañana
enfoca sus propios males
(que, acaso, ni muchos tenga)
... y se dedica al comercio.


Si tú me das lo que tienes
si yo te doy lo que tengo
¿cómo podría medirse
quién da más o quién da menos?
¿Tú, que toda te me entregas?
¿Yo, que me doy por entero? ...

¿Tú, que llenas mis sentidos?
¿Yo, que vivo en tu recuerdo?
¿Tú, que vas por mi vereda?
¿Yo, que por tus sendas vengo?

Cómo medir la distancia
que hay de tu abrazo a mi abrazo
o de mi beso a tu beso ...

cuando tu piel y mi piel
se tocan al mismo tiempo
y al mismo tiempo se cruzan
mi deseo y tu deseo ...

¿Será que tú me posees? ...
¿Será que yo te poseo? ...

Es que los dos somos uno,
mitades del mismo lienzo
aquel que pinta el ocaso
desde la costa, a lo lejos
donde el cielo cae al mar
y asciende, el mar, hasta el cielo.

¿Cómo medir lo inmedible
quién ama más o ama menos
si somos uno al amor
tú mi mitad; yo, tu centro?

Y no hay tu abrazo o mi abrazo
no hay mi beso ni tu beso ...

Aquellas paredes blancas
... si voz tuvieran
quien sabe lo que contaran
¡ay!, que si hablaran
quien sabe lo que dijeran...

Acaso con discreción
callarían que nos vieron
dejar a un lado los miedos
despojarnos del pudor
y entregarnos al amor
en consciente desenfreno

Acaso nada callaran
acaso todo dijeran
y contaran con detalle
cada roce, cada beso
cada espasmo de tu vientre
al contacto de mis dedos
y aquel suspiro tan hondo
tan extenso como un eco
cuando el caudal de mis ansias
se deslizó en tus secretos.

Aquellas paredes blancas
tan frías como el invierno
de amores nada sabían
ni de pasión entendieron
hasta que fueron testigos
del recital de poesía
que se da cita en tu cuerpo
.........y se vistieron tu piel
.........y bebieron de tus senos.

Aquellas paredes blancas
¡Ah!, ¡cómo se estremecieron!

Acaso por un instante
hasta envidia me tuvieron
... aquellas paredes blancas
no verán otros amores
que recuerden como el nuestro.




- 1968 -

Cuatro paredes y un techo
son poco más que una jaula
para quien libre volaba
........de piedra en piedra
........de rama en rama
sobre tierras a barbecho
sobre el monte y la explanada
sobre el trigal despeinado
sobre el maizal ya con barbas
y acariciaba las nubes
con la punta de sus alas...

(dic. 2000)


¡Quién pudiera ser poeta!
¡Quién supiera de poesía!
¡Quién tuviera entre sus dedos
la fuente de la alegría
para que cada palabra
como una gota de paz
llevara felicidad
a tu río, cada día!

(Sembraría de ilusión
-con luz blanca llenaría-
cada región en penumbra
de tu existencia.
..............................Pondría
mis sueños entre tus manos
tus penas entre las mías
porque florezcan mis sueños
...........al calor de tus caricias
y se disuelvan tus penas
...........en el azul de mi ría.
¡Ah!, quien supiera escribir versos.)

¡Quién pudiera ser poeta!
¡Quién supiera de poesía!
con el trazo de mi letra
nuevos soles pintaría.
¡Quién pudiera ser poeta!
¡Quién supiera de poesía!

Me he buscado sin cesar todos los dias
de los años en conciencia que he vivido


( me he buscado entre tristezas y alegrías,
me he buscado en lo ganado y lo perdido;
me he buscado en el momento compartido,
me he buscado en compañía y soledad )
en el minuto de silencio
en los segundos de paz
en las horas de ansiedad o de ruido.
Me he buscado sin cesar y, por buscarme,
no he podido disfrutar
( de mi presencia,
me he perdido la emoción )
de estar conmigo.



Partir juntos
los dos
en un sueño.
Acostarnos abrazados
cerrar los ojos
dormir
y que así
juntos
abrazados
dormidos
-como en un sueño-
nos tope el amanecer...
porque no llores mi ausencia
ni busque yo tu presencia
en cada espacio vacío
de este rincón cotidiano
donde sólo habrá recuerdos.


JOL. DAsilva N.
(E-mail: jldasilva@arrakis.es)




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