En esta página La vida continúa... (2)

La vida continúa.
El tiempo no se detiene
a pesar de que unos vayan
al momento en que otros vienen.
CARACAS (5/10/82)

Y enlace con

Dos poemas:


  1. En tu busca
  2. Elegía...

De los cuadernos de un soñador


La vida continúa... (1)

José L. Dasilva N.




Me persigues idea
a través de la espesa jungla del inconsciente
a través del laberinto infinito de mi mente.
Acechando, traicionera
tras los matorrales tupidos del pensamiento.

Me persigues idea,
como siempre lo has hecho;
como siempre me has perseguido.
Pero hoy, me atacas, me hieres
como nunca me habías herido.
Hoy, me esperas en las ramas del sentido,
tras las rocas de un temor desconocido.

Hoy me persigues.
o, tal vez, tan solo juegas
pero el juego es tan extraño
que no alcanzo a comprender
cuándo comienza o termina,
cuándo se gana o se pierde;
cuál es su objetivo
ni que gana el que ha ganado,
ni que pierde el que ha perdido.

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Buenas noches

Buenas noches, bien amada.
Buenas noches, vida mía.
Duerme.
Descansa y ten dulces sueños.
Deja que esta noche clara
te lleve hasta aquella estrella
donde se pierde y se encuentra
la dulce miel de la vida.

Sonríes?
Son, pues, alegres tus sueños;
son gratos y lléname ello de paz,
exáltase mi alegría.

Mi mano busca tu rostro:
acaricia la seda de tu cabello.
Mis labios, un beso, dejan en tu mejilla.
Mas, ...No! que es poco.
Aprovecho que estas dormida
y, por última vez, quizá,
llévome una porción del rocío
de tus labios, en los míos.

Duerme, bien amada. Descansa.
Nunca sabrás que esta noche
he venido, te he besado
y he descansado contigo.

Dulces sueños, vida mía.

Verán mañana,tus ojos,
la luz del alba; del nuevo día
y sentirás que esta noche,
mientras dormías,
algo nuevo ha sucedido;
que alguien, de tu miel, ha bebido.
Mas, nunca sabrás que ha pasado
ni sabrás nunca quién ha sido.

Buenas noches, amada mía.
Al nacer de la alborada,
yo, ya no estaré contigo.
Quedará solo el recuerdo
en tus labios y en los míos,
del beso que te he robado
y estas letras que ahora escribo.

Duerme, bien amada. Descansa.
Nunca sabrás que esta noche
he venido, te he besado
y he descansado contigo.

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La voz de la luz


Veo la vida pasar
desde la cima del mundo;
veo al hombre caminar
hacia un abismo profundo.

Oigo a la tierra gritar:
No me abandones!.
Oigo a la tierra gritar
y nadie responde.

Escucho el canto del mar
...agonizante!.
Escucho el canto del mar;
voz implorante.

Dime hombre: tú, dónde estas?
Dónde te escondes?
Vas hacia tu destrucción.
Por qué no me oyes?

Veo la vida pasar
desde la cima del mundo;
desde un espacio infinito
sin tiempo y sin nombre.

Veo los años correr
entre la noche
y sumergirse en la sombra
vivos colores.

Yo soy la voz de la luz.
La verdad que nadie oye.
La verdad que el hombre teme,
de la que el hombre se esconde.

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Como el viento

Como el viento cuando ruge
de mañana, allá, en la playa.
Como el agua, que se encuentra
de la arena enamorada.

Como el río que se pierde
entre rocas y montañas;
como día que amanece,
como fuego en las entrañas.

Como la noche que muere
al nacer de la alborada,
los suspiros van al tiempo
y los hombres a la calma.

Como luz en las tinieblas:
luz de vela que se apaga;
como estela que penetra
con su canto, la enramada.

Como ermita, en el desierto,
de una Virgen ignorada;
como el verso que se escribe
en los folios de la nada.

Como el recuerdo que queda,
como el viajero que pasa,
desciende el hombre a la tierra;
desciende a su nueva casa.

Dejando atrás todo y nada,
desciende el hombre a la tierra,
a su última morada!

Como paja seca al viento,
como al viento la hojarasca,
es el hombre a su destino
cuando la vida se acaba.

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Hay quien dice...

Hay quien dice que la poesía
es la prueba más certera de la estupidez humana.
Yo digo: el que así piense
ha dejado de ser gente para convertirse en máquina.
Un ser sin más personalidad que un reloj de oficina.
Un computador. Una marioneta manejada por hilos invisibles
en una sociedad mecanizada.

Hay a quien la poesía provoca una carcajada.
No lo critico, pero a veces, también de ellos me río
porque pienso: tal vez el poeta sea estúpido, pero ellos
Ellos han llegado a ser nada!

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Vida

En una casa cualquiera
de una población cualquiera,
un día cualquiera
de un año cualquiera,
sobre una cama cualquiera,
yace una mujer cualquiera.

Una mujer que no duerme;
(no descansa:
sembrados de lagrimas
sus ojos abiertos,
adolorido su cuerpo,
sus sentidos despiertos
por ese ser que, muy pronto,
va a surgir de sus entrañas.

Una mujer cuyo rostro,
bañado es, por un río
caudaloso, de sudor frío,
helado como la muerte
mas, dulce; muy dulce!
como la vida que lo origina
y grande, muy grande!
como el alma que lo vierte.

Ella aprieta fuertemente
(con sus manos,
las manos de un hombre
(que es su hombre,
un hombre, también, cualquiera,
por mitigar el dolor
que, de su cuerpo, hace presa.

El la mira con ternura;
con unos ojos inyectados de emoción.
Acaricia su despeinada cabellera
y pronuncia unas palabras con dulzura,
una frase, una oración cualquiera.

Ella siente que la vida se le va;
que el fantasma de la muerte
(se la lleva.

Es tan grande el dolor!
Es tan grande!
Mas, la vida no se va:
la vida llega.

La vida llega con dolor y llanto.
La vida llega!
y el dolor aquel, sentido,
se transforma, de repente,
en satisfacción, alegría plena.

En una casa cualquiera
de una población cualquiera,
un día cualquiera
de un año cualquiera,
sobre una cama cualquiera,
llega al mundo un ser cualquiera.

Un ser cualquiera!
Fruto de un amor y de una entrega;
de la unión de dos semillas
en la misma fértil tierra.

Cosecha de dos labriegos
que, con sonrisas, sembraron
un huerto entre las estrellas
y el huerto correspondioles
con trigo para la siega.

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Cantos

Estas son las melodías
que renacen en mi alma
con el sol de cada día
cada nuevo despertar:

Un canto al tiempo, hecho al azar.
Un canto al cielo, un canto al mar.
Un canto a la ilusión perdida,
a la fuente de la vida.
Un canto a la soledad.

Y en cada canto una intención.
En cada estrofa una razón.
Cada poema es una historia
que se anida en la memoria
cual pequeño gorrión,

porque yo,
canto al viento,
al principio del camino
y también a su final;
a la brisa en la montaña,
al engaño que no engaña,
a la verdad que es verdad;
a la calma del riachuelo
y también al vendaval.

Un canto al ave en su nidal,
un canto al prado, otro al trigal;
un canto al tiempo de la siega,
al favor que no se niega,
a la abeja en su panal.

Y cada canto es la alegría
de saber que cada día
despierta un nuevo motivo
para vivir y soñar.

Yo canto al hombre del campo
que busca, en la tierra, su verdad;
esa verdad que algún día
sus hijos heredarán.

Y canto al hombre del puerto;
el que busca su camino en el mar;
el que se enfrenta a la muerte
en forma de tempestad.

...

Canto a todo lo que es justo
y, si tu cantas conmigo,
amigo, seremos dos!

He aquí el ruego de un humano
que solo busca una mano
donde poderse apoyar
y una voz que le acompañe
para, mas fuerte, cantar.

Quien quiera cantar conmigo,
eche al bosque del olvido
su tristeza y su pesar;
eche sus penas al mar,
del rencor se haga enemigo
y sobre el tiempo vivido
venga, conmigo, a sembrar.

Venga conmigo a sembrar
que sembrar solo, no puedo;
que, aunque fértil sea el suelo,
dos manos no siembran paz.

Dos manos son solo un hombre
y hacen falta muchos mas.

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Solo uno más

Quieres creer en algo
y no te dejan.
Quieres vivir tus sueños
pero es tu vida una realidad.
Buscas un buen amigo,
un compañero en tu caminar;
pero, te han enseñado que no existe
eso que alguien llamó amistad.

Buscas, a tus preguntas, una respuesta
cada mañana, al amanecer;
pero, a ciencia cierta,
nadie ha podido darte un por qué.

Vives entre incongruencias,
grandes absurdos;
pero el mundo es así
que le vas a hacer?

Entre cuatro paredes inventas cuentos;
sueñas un mundo nuevo, casi ideal.
Creas una ilusión que se desvanece
en los impropios cimientos
de un mundo tan material.

Vives, cuando estas solo, las fantasías
que en tu tiempo de niño eran realidad
pero cubres tu rostro cada mañana
cuando el sol ilumina tu despertar
con esa mascara fría de indiferencia
tan llena de apatía y ambigüedad
para salir a la calle
a enfrentarte a un mundo muy diferente
al que en tus noches sueles soñar;
para ser, entre todos, tan solo un hombre.
Solo uno más!
Uno entre tantos sin aparente personalidad.
Tan solo un hombre.
Uno entre tantos.
Solo uno más.

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E-mail: jldasilva@arrakis.es

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