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Iván Trejo



CORAZÓN DE DURAZNO

Me escapé, del mundo
Construí un refugio en el mar
Lo forjé de madera de acacia
Mas no lo pinté... Soy alérgico al barniz
Sembré un mango
En la parte trasera del paraíso
Por así decirlo.., en las noches
Me habla y yo lo escucho
Lo que me dice
De la guayaba

Me escapé del mundo
Construí un refugio en la luz
Lo forjé de sueños y escombros
De mis victorias... Soy alérgico al fracaso
Busqué una guitarra
Que me besara el alma y la piel
Por así decirlo..., en las noches
Me habla y yo lo escucho
Lo que me dice
De mis manos

30 de Enero 1998.



REFLEXIÓN

Estoy oculto en lo probable
Busco el desenlace...
en el terrible escombro que me acecha....
es todo tinieblas a través del tiempo....
creo que los veo correr entre caminos
y voy presuroso a la vigilia...

Son los amigos del ciego...
Que amanece en sus vidas
y estoy envuelto en gozo
porque siento el término del personaje
que me ocupa y un ligero respirar en lluvias....

Agosto 2000.



ENTRE VOLCANES

Sumergido en el más frío de los letargos... Viajó venturoso el desafió... Busco siempre elévome sublime... Estoy a diez grados de la hecatombe... no busco escape alguno... sólo yo y el sepulcro... el héroe avizora el desastre... el desenlace... muertos que siempre están muertos... Cuando existe una oración en su regazo... verdad de ultratumba... ¿Quieren volver a sentir el aire de la madrugada en el crujir de mi ventana?.. ¡Tal vez!.., sucede que son las doce y estoy a diez grados de la hecatombe... y no experimento práctica alguna para el escape... fui testigo de la caída de una estrella... Robé sus restos... la venero entre las piedras... simulo primitiva actitud ante ella... escapo a las alturas y logro actuar según el momento... Son la una y estoy en la hecatombe... no luzco el traje adecuado a la ocasión... festejo el advenimiento de mis sueños... Encontraron todos sus destinos... sin embargo, soy dichoso en mi experiencia.., y logro una lágrima… sigo el oleaje... dormido entre vientos, haciendo hermanos de montañas. Ceñido al sol... Me aventuro por ti... como un gran loco y su causa... son las dos y estoy en la hecatombe... me deslizo más allá de mi morada... de mis miedos... umbral de la espesa lluvia que son mis días... escucho el gran regocijo más no siento temor... Son las tres y estoy en la hecatombe en algún lugar... te atrapo... estás tú... torturando mis sentidos... tenue luz de secretos... Míos y tuyos... estoy en la hecatombe… y me delato… camino entre volcanes, ciertamente convencido... de no caer... Sin ti.
22 de octubre 2001



POEMA 1

Tormenta que cae como fulgor de labios.
Momento que robamos a la noche.
Perderse en el lejano canto de tos grillos.
Trasluz de luna,
espejismo de lágrimas que vienen siempre cuando amas demasiado.
El sabor de tu cuerpo como desconocido
en la orilla del mar.
Descubrir el fondo, oculto de todo aquello que amas.
Beso de olas que despiertan espíritus...
Cada vez que chocan con las piedras.
Canto con habitantes de lo profundo,
mi Poesía de espuma,
mientras el sol le da a la luna la oportunidad
de escuchar nuestro canto.

Diciembre 1994.



INSOMNIOS III

Amiga...
Cultivemos el silencio. El encuentro a ratos es un deseo...
Pensamientos que se buscan.
Tropiezan en el brindis del día... déjalos... Son libres
No lo convenimos...
Y es perfecto
Como lo que me dice el instante...
De ti...

22 septiembre 1990



ENCRUCIJADA IV

Déjame salir
Quiero tomar el viento de las noches solitarias
Entonar el lenguaje del marullo...
Déjame salir, me pierdo con mi sombra
ella no me contradice en su silente presencia...
No me estipula....
ni me desvía....
Déjame salir quiero seguir el viento
Quiero parecerme a él.

30 de septiembre 1998.



ENCRUCIJADA VI

Sugiero que te escapes, busca el motivo...
no me lo digas
estoy distraído...
Aprovecha el momento
Escapa.... que se acaba el verso.

Septiembre 1998.



SILENCIOS VII

Se consume tu olor en el entorno de mi cama.
El aire artificial despide el último sudor de nuestro idilio.
¡se ha secado!...
quedó tu huella...
el eco de quejidos lo escuchan los duendes de la calle.
Se masturban cuando rememoran tus labios.
A ratos evoco en un letargo,
el desprendimiento,
fuego de piel.
Vuelve a humedecerse la tela.
Tu olor regresa...
a ella, mi cama.
Para que el aire artificial
despida el último sudor de nuestro idilio.

Octubre 1996.



EL CLAUSTRO

Sobre la mesa.../... allí donde el oráculo negó el tiempo.../.. están los libros .../... algunos dependen de mi estado de ánimo.../…permanecen allí.../…sobre la mesa.../…a decir verdad, permanecen en silencio, como si quisieran retar la suerte de ser especialmente tomos a la deriva... /...además de esta circunstancia.../...sobre la mesa también se encuentran pequeñas esferas de cristal.../...son increíblemente perfectas.../…estas a su vez juegan en torno a un pequeño globo terráqueo.../… las esferas y el globo tienen estrecha relación con ciertos objetos varios, que desordenadamente habitan en la mesa.../...de igual manera, existe un lenguaje perfecto en el soporte que adorna la superficie de la mesa y el vidrio, que representa un cuadro de 1 x 1 perfecto. En sí, resguarda un mapa del planeta.../... En realidad los libros, las esferas, el globo y los diferentes objetos, giran sobre la superficie del mapa.../...es decir, ninguno de estos objetos, excepto, algún especial libro, dependen de mí..../…!pero, la mesa está allí, en el claustro!../...una pequeña repisa de pino adorna el fondo que está sobre la mesa:…/…en ella... dos imágenes observan la comunión que existe sobre la superficie de ella.../…!mi mesa!../…a verdad, las imágenes son las de José y María…/… ellas observan con interés y se hacen notar.../... en realidad, están en vigilia sobre el claustro.../...justo a la derecha de las imágenes.../.. Así se les puede ver desde abajo.../…Diferentes diplomas hablan en silencio.../…algunos tienen algo en común.../…se les puede divisar las letras en seguidilla.../…R.E.P.U.B.L.I.C.A., luego un espacio, y sigue: D.E.../...continua V. E. N. E .Z. U. E. L. A.../...Todo esto sucede a la derecha de las imágenes que están sobre el fondo de la superficie de ella.../…mi mesa.../…¡A todas éstas!/…estas cosas ocurren reflejadas por la luz de una lámpara que está a nivel de los diplomas.../…La luz descubre otros objetos que rodean mi mesa.../…¡la que está en el claustro!../...levitando un juego de sombreros típicos, cosas típicas, hacen un juego perfecto con otro objeto que se encuentra al fondo, a la izquierda de mi mesa.../...Este objeto a diferencia de los demás.../...cambia el esquema social del claustro.../…crea dependencia en mí.../…se trata del ventilador.../…este es grande y poderoso.../…inmóvil en un sitio, puede mover de un lado a otro los objetos del claustro.../...Sólo las imágenes en vigilia permanecen inmóviles.../…observando los eventos que ocurren en la superficie.../…de ella.../…mi mesa.../…al fondo de este.../…¡es decir... el ventilador!../…están otros libros.../…estos se encuentran a la izquierda del claustro... /...exactamente al frente de la puerta.../...y al lado de ella.../...¡mi mesa!../...Al igual que los otros.../…sólo algunos tomos dependen de mí.../…ciertos autores quedaron sólo para eso.../…servirle de fondo al ventilador.../…reflejados por la tenue luz de la lámpara del claustro.../…sobre los libros que están a la derecha del ventilador.../…se encuentran dos imágenes enmarcadas.../…una es la imagen de nuestra Señora de Guadalupe.../...y la otra, de la Virgen del Carmen... /...ambas parecieran estar también en vigilia... /...observando los diferentes eventos del claustro.../ …Ellas también observan el espacio que está bajo el venti1ador/...A decir verdad, observan mi cama.../…a la derecha de ésta .../…¡hablo de mi cama!../ ...están otra serie de libros.../...al igual que los otros.../ ...sólo algunos dependen de mí .../…en cierto lugar de este espacio .../…los libros le sirven de fondo a tres relojes…/…todos con la misma hora…/…y dispuestos a sonar en su momento ../.. Al igual que el ventilador, se hacen imprescindibles.../ ...Bajo los relojes.../...está ella.../.. .mi cama!../...el ventilador y los relojes le sirven de cerco a mi cama.../… ¡ESA! ... la que está en el claustro.../ …sobre ella.../…se encuentra en profundo sueño.../... Mi Mujer…/ …justo al lado de ella…/…es decir de mi mujer! ... estoy Yo... que la observo recorriendo de abajo a arriba su cuerpo desnudo…/ ...Observo detenidamente su piel.../…y me sumerjo en cada poro ruborizado... /...deslizo mis manos en ella ../... ¡es decir! ../...la piel de mi mujer.../...y siento el latir.../...y el calor de su sangre.../… Ella, mi mujer, es de un moreno... que contrasta con la tenue luz del claustro.../…esto a su vez logra definir su cabello que tropieza con la parte delantera de mi cama.../ ¡la del claustro!../.. Observo el espacio y a ella... y luego estoy allí ... al lado de ella.../…¡es decir!../…al lado de mi mujer.../…y hacemos solo un cuerpo de fuego ... Ella y Yo en el claustro.../…A decir verdad.../ …no hay el uno sin el otro.../...nos dependemos en cuerpo y alma.../...ella... ¡es decir! ... mi mujer y Yo, nos escapamos del entorno.../...logramos atrapar el reflejo de la luz.../…la de la lámpara.../…ESA! la del claustro.../…de modo que…/…ni siquiera los autores universales de las letras.../…logran captar el hechizo.../…de nuestra alucinante epopeya /…sólo las santas imágenes en vigilia .../…testigos silentes de los gemidos y el sudor, el sudor y la pasión de mi mujer y Yo cuando hacemos el amor en el claustro ......./..

14 de octubre 2001
3:30 a.m.



Nostalgia Caraqueña

En Caracas los samanes dan sombra después del medio día, luego del nublado regocijo del alba, que despoja al poeta insomne, de las luces y el noctámbulo sonido de las calles.
Hoy la ciudad del sol, amaneció en roció, y a ratos recuerdo el húmedo olor del Guaraira Repano, que viene lleno de imágenes y relatos en cada uno de sus parajes, recorro el paisaje urbano de Monte Piedad, donde el ritmo de la conga y el bongo se pierde en los rieles del Metro.
¡Dame un negro fino!.. ¡mi llave!.. un con leche por favor… ¡Buenos días… portu! Dame un marrón claro…, en Caracas el café mañanero esta en las esquinas y en la charla del vecino.
Hoy la tierra del sol, recreo espejos en sus calles, y el empedrao desempolvo el abrigo y salio a su encuentro dejando el aroma del café en casa.
En Caracas siempre hay espejos, y el tiempo se moja en ellos, dejando huellas en las avenidas, la Baralt, la Urdaneta, nombres de aquí, calles de allá, son partes del sol sobreviviendo al frió aliento del valle.
Cuando llueve en Maracaibo, la hembra marabina calienta la mañana, reflejando en la humedad, su caminar altanero y hermoso, dejando poemas al sol, que oculto en el brumoso cielo regala una sonrisa.
Cuando llueve en Caracas, la hembra caraqueña se viste de mar y rió, sorteando piropos perdidos entre el ir y venir, confundida entre aguas retando al reloj y el trafico.
Hoy la ciudad del sol, amaneció fría y húmeda, cantando en los tejados, acompañando así el final del desvelo, trayendo a mi el suave olor del Repano, que me lleva en alucinante viaje de nostálgico encuentro con los samanes y el Naiquatá, en ese corto desprendimiento de mi lecho maracaibero.
Lunes 16 de Mayo 2005
Maracaibo, 7 am.



Manifiesto

Mi música viene de las calles y herejías, es mi expresión, es el ritmo de Catia oculto en las paredes de un pentagrama sordo para la demagogia y el estilo complaciente, nace en el trasnocho de Puente Trinidad, en el estridente eco eléctrico de la poesía urbana, viene de la protesta y el desajuste, de los conflictos éticos, va mas allá de el traje momentáneo y el mensaje oportunista, trata de crear imágenes eternas, un sonido que perturbe la intención peligrosa y abra caminos al amor, fuerte, robustecido, naciente y abrasador.
Amigo, no limpies mi música, ella tiene quien la quiera así, tiznada por el trafico, golpeada por el insomnio, a recorrido huracanes de prestigio y sobrevive, tiene cicatrices que delatan su paso por el mundo, conoce los refugios rocoleros de las avenidas, y el canto ineludible de los ebrios, siempre altanera, fuerte y decidida, con su traje marcado por el tiempo y el interminable camino.
Amigo, no le busques etiquetas y marcas de fábrica, ella surge de la aventura adolescente en los pasillos de los liceos caraqueños, del café y la conversación matutina, del desajuste político de los ochenta, de la protesta y el miedo al miedo.
No sostiene banderas falsas, ni anhelos inconcientes, es mi divisa al momento del juicio, así logro entonces permanecer vivo, ella sintió el frío de las terrazas, y retrato el hambre en el pregonero, cargando siempre las ultimas noticias sintió el peso del desamor e instituyo el derecho a seguir adelante, no retrocede…
Mantiene estrecha relación con los sueños, códices míos, códices ajenos, sueños de multitud y multitud de sueños perdidos en soledad.
Escucho tantas veces las historias, paisaje del Coquivacoa, maruyo lejano que se perdía en el resonar del rock-and-roll y el tributo al cuero na ma.
Atesoro el húmedo aroma del Guaraira Repano, en días de búsqueda, momentos generosos, amoríos desatados, aventuras.
Reinvento el idilio en las pupilas ardientes de las diosas maracaiberas, y cayo junto a mi,… prisionera de aquel embrujo.
Acaricio la luz del Catatumbo, jugando a esconderse en las pilas del puente, y la llevo tantas veces a mi refugio empedraero, recordándome siempre… que ella esta allí… Tiznada y hermosa… siempre fiel con mis pensamientos y descargas… amándome.
Maracaibo, 25 de Julio 2005



Cuando el sol se escapa

Cuando el sol se escapa, la voz de lluvia golpea las paredes de mi refugio empedraero, y espanta la tranquilidad, dando inicio al desvelo.
Cuando el sol se escapa, el llanto de los viejos techos humedece los parpados que tratan de dormir, y se agrieta el sueño interrumpiendo el desenlace.
Cuando el sol se escapa, el catatumbo canta a los mortales y es inevitable sobrecogerse en un alucinante y místico respeto.
Cuando el sol se escapa, la luna abre puertas en el cielo, dejando entrar al amante nocturno, entregándose en sudores de vendaval.

Iván Trejo
ivantrejo43@yahoo.es

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