Edea Nolan


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EL DIA DESPUES

Escribió un tal Juan, John o Joao según donde estemos.

Que el día cero terminaría en siete y tendría un siete en el medio.

No sé de la procedencia de tal personaje pero al parecer, procedía de una tribu al borde de un río helado.

También ocurrió que los hechos acaecidos en esa tribu una mañana helada de invierno y en donde envolvían a una dama, a un muchacho adolescente y un poco despistado tuvo significado crucial para la tribu.

Ya no sólo entonces, pero al parecer cada caída de un grano de la arena del reloj del tiempo llegara a parecerse a un instante en un infierno dantesco y virtual.

Desde entonces ocurrió que la realidad del paraíso ya no era tan clara.

Desde entonces ocurrió que las praderas subterráneas de tu conciencia eran tan fatales que hasta el beso violeta podría cambiar.

Entonces cada instante podría ser el DIA o la noche, la erupción o la calma.
Entonces en cada instante podría ocurrir que madre te acaricie e incluso la clepsidra tres veces gotee tres.


EL EDICTO

Según consta en el edicto de la corte del rey Agamesos II.

La partida será a los doce días del mes presente del año cristiano de 1436, 5 de nuestro Señor.

Que la partida será a lomos de mulas y no de pura sangres que aunque más tercos son menos promiscuos que potros y yeguas.

Nos llevaremos los baúles llenos de recuerdos, Knudsen, Egil y Greta vendrán con nosotros y por esos caminos laberínticos del Señor hablaremos de plasmas, glucosas y fortunas venideras a pie de auroras boreales.

Y así con el trasero bien afianzado en los lomos de esta mula y sintiendo el hueso común a todo cuatro, tres y hasta dos miembros andantes alzaremos la cabeza para avistar milagros, bellas damas y algún que otro caballero al galope hacia batallas venideras a lomos de yegua silvestre común.

Mano firme al monedero que es por allí donde otros sueños se vuelven reales y factibles que ya está bien de tanto cachondeo que todos sabemos que una moneda real es a la vez cambiante y de plata, oro o bronce.

A cada uno lo que le toca que a mí me tocó lo mío sin asaltos ni desfalcos más el consentimiento de mi señor Rey Agamesos II que Dios guarde por mucho tiempo.

Y si bandoleros y charlatanes del camino nos sorprendieran y pretendieran por el botín, llamaremos a Marta que es de Polonia y aunque no de estas praderas shakesperianas es conocida de Hamlet y lleva consigo dos tubos amarillos, uno violeta y otro negro mas entiende de savias y árboles torcidos.

Y nuestro amigo Anders que diga lo que quiera que para eso es él mejor que la columna de chismorreo de la voz del pueblo, periódico muy conocido y venerado por los queridos lectores.


El Caso Adán y Quijano

El caso de Adán y de Quijano fue rigurosamente planeado.
Inmediatamente después del incidente los lectores educados en la estupidez sobria y chismorrearte se cercioraron de la veracidad de los hechos por medio del humo de la pipa de Watson.

...

Nunca fue un caso sólido, era tan hueco que hasta los errores se escapaban a simple vista, dentro y fuera no se veía nada más que lo imaginado y el trazo invariable del asesino.
La incógnita era la siguiente: ¿si estaban dentro cómo es que no se les veía?.
Y si estaban fuera ¿cómo es que se les oía?.

...

En baker street quiso refugiarse solo y aparte, pero sus huellas fueron olfateadas por pointers, caza recompensas, y de la siguiente manera se anotó en los libros:
WANTED ALIVE, JUST ALIVE ONLY THEN CAN THE EXECUTION TAKE PLACE AT THE CITY HALL EVERY SUNDAY 3,30.
Y así fue escrito por los escribas de la corte y remitido por todas las autopistas del reino.

Adán como Quijano tuvieron relaciones varias aunque con el tiempo fueron abandonados por los otros que mejor vida tuvieron al tercer DIA.
Y así como hamlet que no sabía mucho de aquellas praderas escandinavas pero sí del mar que navego, del trazo fatal de la flecha así como de alijos varios.

Omnia sunt Plena Jovis. De análoga manera fue la esfera parcelada y no hubo quien objetó sobre tamaña burrada puesto que nunca se supo la forma concreta de esa esfera compuesta de luz, sombras y algún que otro estado neurótico.

El tizón en el hogar como las llamas de tu hoguera a la vista de los perros del infierno.
Y el caballero sin montura y reconstructor de fábulas, amigo de tus amigos y de duendes varios.
Sabe que ya es inmortal por los ceros a la derecha de una cifra, esa la primera a la izquierda.

Desde un peñón en alta mar nos llegó gas y nieblas navegando a la deriva del Thamesis hacia nuestro futuro imperio lugar lleno de misterios que tranquilizan almas en declive.
Lo llamaremos Eli si es mujer y Joel si es varón y anglomas será su lengua.

...

Maravillémonos y asombrémonos que son las mismas cosas.
El azar no cuenta ni es eco de la agonía de formas que mueren cada noche para después de día tomar carajillo en la plaza menor.

...

Y aunque muertos no se les olvidan e incluso seis pies abajo, el barro sigue siendo el mismo aunque más húmedo, siendo al cabo del tiempo el mismo polvo a las puertas de Sherlock Holmes.
Y todos sabemos que las metas son las buenas costumbres, como el cepillar de polvo la suela de los zapatos en la alfombrilla de las puertas del prójimo.
La muerte y el letargo de invierno son otras cosas.
Que también nos gusten los jardines como a la abeja el tulipán son uno y la misma cosa.


EL ALBA, LA CUASI AVENIDA Y SOCRATES

Allá por el alba dejé de soñar y me convertí en un redomado murciélago.

Pensé que si mis parientes me habían abandonado a las orillas de cualquier cubo polvoriento como esos en la quinta, cuarta o dos al cuarto avenidas, no tenía porque convertirme en un ser gris aunque solo los cálculos bajo la luna fuesen mis únicos acompañantes.

Las divinidades del hexagrama, el rostro de Siddharta y el hierro forjado de mi espada fueron testigos de este furtivo errante.

Siempre colgado de esta rama boca abajo, arriba del oso con el anillo anillado y la pretensión de haberse educado en la más fina y tradicional de los actos circenses como si de algún pariente lejano se tratase.

Mi único miedo era proseguir por esa escala de tintes que hacen del blanco negro, del sano loco y del libre prisionero.

Y así fue cuando llega la inspección cosa que me recordó días de barracas, de locutores, fakires e intermitentes, así como de sargentos y pruebas de supervivencias y sobrevivencias.

Al atardecer consulté con Sócrates que me mandó con palabras muy finas a preguntarle a otro porque él, como yo, sabía mucho de nada limitándose a observar y divagar sobre la sobriedad y solidez de lo cambiante al ser engendrado en un tubo de ensayo.


Alegorías Poéticas a Omar El Khayyam

I

Cuando la verdad no se encuentra en el futuro
o el guía del caminante es el sendero de todos los caminos,
de los días perdidos, de los venideros en el sendero sin sentido del primer dia de la creación; y la fuerza primaria no se contiene ante la incertidumbre de nuestro destino
Al caminante curso firme, al compás y al avistar.

II

Quien afirma saber del cielo o del infierno
entre los bastos territorios bajo sus pies descalzos,
de la liquidez del nacer y renacer
en donde todos los sitios se dividen entre los lados imperfectos del alma
Cerca, la solitaria estación de lo pasajero;
De pie! siempre de pie, a vistas los cuatro ángulos de otra dirección
Consigo el alba la frescura de la brisa y la primavera siempre primavera.

III

¿Dónde se refugian los débiles?
En otoño, antes del letargo.
Donde van los débiles después del reflejo en el espejo de la dignidad,
ventas a saldo, esperanzas e ilusiones.
A donde van?
Porque el que sabe la medida de todas las cosas no vuelve la cara por venganza ni por la perturbadora esencia de los remordimientos
Que alguien me diga a donde van?
A los campos ricos en grano?
O a los agujeros negros?
Quizás al vestíbulo de la casa parda.

IV

Si la ecuación infinita es el punto indefinible en el entorno y el latir de un corazón es penetrado por la sabiduría el deseo y el amor natural;
Entonces el encuentro será dulce como el vino y las esencias femeninas
Llevando en si el vacío de la nada y la meditación situada en las inmediaciones del punto O.

V

Si hay justicia y piedad
todos saben que ni un solo suspiro ha salido de mis labios,
todos saben mis preferencias en cuanto a las horas perdidas en la taberna,
en la mesa junto al ave carroñero y buitre común
allá por las orillas del momento detonante.
Todos saben que al pasar el examen del destierro
que en realidad todos quisiéramos tener dueños,
Cuando al llegar al otro lado nos preguntamos que será de nosotros todos sabemos sobre la envidia, la maldad y otras complejidades del vivir así como de mis preferencias en la taberna junto al ámbar de mi sangre.

VI

Todos tenemos defectos
los otros tienen otros defectos,
los desheredados de la tierra tienen defectos gimientes y otros infortunios.
Que los sabios ilustres no tengan que sufrir de la c&oactute;lera de los ignorantes porque ellos descifrarán el destino sonriendo y la sabiduría definitiva se posara allá, donde los defectos no hieran.

VII

Y él se atrevió a escribir el texto supremo
leído, a veces deleitara otras te situaran al borde de los tesoros favoritos bordes de vino y palacios,
bordes de sed y mil y un placeres
y se atrevió a ignorar las inquietudes del espíritu
como del polvo rascado de la piedra filosofal, y del fuego eterno.

VIII

Antaño estas manos sabían de fieles caricias
de manos firmes dedos de mil leguas de amistad,
también de cuando la indiferencia se transformaba en la mano que hacia gemir tu alma al golpearte sin piedad al no asimilar el estancamiento y fluir eternamente renaciendo en otras manos al no perdurar la simpatía de los amigos.

IX

Corazón sin faltas! que un día supo del amor y de la luz cegadora del clímax y de la suave claridad de mil suspiros
a veces amargo como la vida,
otras, intransigente como la necedad
yo amo en donde la suave brisa de la juventud perdida un día floreció.

X

Se dice que el destino no es de nadie
lo colectivo no puede dictar el destino puesto que la memoria colectiva
no participa en la ansiedad e incertidumbre del individuo.
El todo no puede participar en lo colectivo sino en la interpretación individual del todo
la perfumada soledad no es garantía colectiva ni preferencia individual.
Y él afirmó que el destino está por llegar allá a lo alto de la colina, alto del sabio.

XI

Yo sin bucles remordimientos!
No hay vino sin bucles ligeros
sólo la frescura del atardecer sobre los contornos de mis bolsillos tejanos,
azules desgastados de bucles!.
Desgastados del pasado en habitaciones reflectantes en donde
ella marchó sin remordimientos a la bucles.
Pero la huella jamás será borrada y por los bordes de la comisura de sus labios se verán escupitajos.

XII

Tan rápidos como la luz o el pensamiento ligero corre el rumor.
Dos sí! dos de contenido lí y uno sólido
todo lo que hace falta para creerse hombre,
Todo lo que hace falta para iniciar la toma de la ilusión.
¿cuando nací?, ¿cuando moriré?
¿Tendré tiempo para cambiar la hora del reloj imperfecto de los dos días anteriores?
pido a la botella de licor agridulce que me haga olvidar que nunca sabré nada y que los que presumen de saber no dicen más que nada.

XIII

Khayyam, tú o él quizás yo,
no dejéis de coser las tiendas de la sabiduría en la dolorosa travesía.
El ángel Azrael jamás podrá cortar su columna vertebral ni sanar su corpus colosum sin ti, o él quizás khayyam.
Los cantos del dolor no tienen textos sino sonidos ultramarinos que junto a los suspiros de las sirenas engendran las melodías más bellas capaces de curar eternos males.
Al fin hay nada, al principio nada, igual que en la meta.
Se da forma solo al contenido?.
Sólo tú puedes hacer de ello algo ligero como el aire que no ves,
dulce como el amor que no tocas e infinita como el universo que no comprendes.

XIV

Admitamos que el destino pueda situarte sobre el sendero que resuelva los enigmas de la creación.
Que será del destino entonces?
Si admitimos que ese mismo sendero pueda despojar la verdad de todo lo superfluo.
Que será de la verdad entonces?
Y si al vivir cien años felices más cien más.
Cual será entonces el sabor de la felicidad?.

XV

Ciertamente un grano de polvo en el espacio
Cierto también que los caminos son misteriosos
Es el hombre de los siete climas y una sombra la verdad absoluta?
Cierto que el resultado de mi estado de meditación perpetua es nada en comparación
pero también es cierto que en momentos he palpado la viscosidad feliz de la libertad en un segundo fugaz en un grano de polvo estelar.

XVI

La rueda gira indiferente al juego monótono del vivir.
No renuncies al esfuerzo en la búsqueda de tu felicidad que el dolor y la muerte no son refugio seguro más que tortuoso.
Tampoco te aliviara el ser pasto de los perros errantes y en lugar de abandonarte a ese hermano muerte, bebe vino.
Que mas feliz es el que no ha venido al mundo.
No pidas a nadie que te sonría pues perderás el tiempo.
Pide justicia en el infortunio y piensa que tienes toda la eternidad para dormir
Que los sabios ya calcularan los parámetros de la rueda al girar indiferente a los deseos del alma.

XVII

Diferentes son los cálculos de los sabios.
No renuncian a nada aunque a veces sus contemporáneos a todo.
Beben vino, gustan de placeres efímeros y meditan ante el apabullante espectáculo que la materia les ofrece.
Los astros abren sus secretos errantes ante ellos y dejan que devoren la raíz de la eternidad.
Y así fue, y será escrito, que todo tiene fin; que todo tiene dualidad y así volverán a nacer y renacer.
Para calcular y recordarnos de la viscosidad y simplicidad del todo.
Que en el montón de lo cambiante hay un contenido perenne e inmortal.
¿Como calcularan la gota de agua a los pies de esa dama?.

XVIII

Al Creador del universo y de las estrellas.
De sueños bajo la tierra y sobre la tierra.
Te superaste al crear labios como el rubí.
De día y de noche cien hombres despertaran llorando.
Las chispas del brasero no pararán de pedalear.
El viejo cabalgará el caballo blanco y negro por desiertos de la nada.
Unos vendrán otros se irán y los cabellos perfumados se refugiarán bajo tierra.
Que devoren la llama de lo perdido, de lo supravalorado.
Al crear tu mismo un nuevo despertar en otra orilla por tierras más fértiles.

XX

El viento del norte frío y denso ha marchitado aquella rosa cual el águila revoloteaba sin cesar.
Bebamos licores con sabores inciertos que son los únicos filtros que dan vida eterna al corazón.
Después del brasero traído por la nieve junto al viento frío de nuestro norte.
En la estación de los tambores del invierno.
Medita sobre los gusanos, sobre su marcha forzosa y lenta por las inmediaciones de la corteza rugosa de tu piel.
Y cuando te encuentres en la décima de segundo que te revele el desamor, bebe vino y acepta que no es eterno
...

XXI

En un susurro dijo la abeja:
Los tulipanes marchitos no vuelven.
En la colmena dijo la Reina:
Ves todo para el huevo.
En el engendro no serán maltratados.
En la tierra no dormirán pero vagaran por lo alto desde este tronco.
Desde lo alto de esta rama partirán con mil secretos.
Y el vino será tan dulce como la miel, como los restos de esta colmena.
Y en un largo susurro la colmena en conjunto nos dirá:
Los tulipanes nacen de un grano, los huevos nacen de mil cópulas y las colmenas nacen en las ramas de los árboles maduros al alba en lo alto de tu colina.

XXII

Viajante, si eres perspicaz guárdate de la mano de feridun,
que sabe que las flores extraen su sabia de la sangre de viajantes reales amortajados.
Viajante no maltrates tu corazón khosru no tiene remordimientos.
El color violeta nace allí donde tu cuentas las bolas sin forma del rosario sin espinas.
El púrpura deriva del violeta allí donde nacimos y el humo de la hoguera es blanca.
Y las pecas en los rostros adolescentes recuerdan
a las amapolas al suspirar... Qué has hecho?.

XXIII

Prudencia viajero!, que desde un sinfín de siglos ha habido humedad en las rosas del rocío mas firmes penetraciones.
Que desde un sinfín de siglos las estrellas penden de las negras noches del firmamento.
Que tus pasos sean de puntillas como el bailarín al acercarte a las orillas de sus labios.
Que no te sean indiferentes en el momento de la consumación.
Que el bien y el mal se disputan muchas cosas.
Como el cielo al querer darte la felicidad que el azar a veces nos aporta y otras nos quita.
Prudencia! que lo hermoso no siempre tiene el brillo de las rosas rojas.

XXIV

Dícese del bien y del mal que un día se sentaron al borde de un acantilado.
La disputa se cernía en la manera mas adecuada de amasar el cráneo humano.
Dícese de la diferencia entre el crucifijo o el harem, del infierno y del paraíso.
¿Los bordes de aquella preocupación?.
Como el cielo responsable de la felicidad o de las desgracias que el destino nos pueda deparar.
Pero quien ha recorrido el cielo y el infierno sabe que el puñal del destino puede ser muy peligroso.
El tablero de ajedrez tiene formas varias así como casilleros del bien y del mal.
Guárdate al mover las fichas que la dirección no te sitúe al borde del acantilado.

XXVI

En un jardín, una jovencita ondulante.
Tu corazón será injertado por la rosa del amor.
Una garrafa de vino y mi amargura.
Yo, cuya sabiduría se asemeja a un sabio venidero.
Recuerdo que una vez fui como el rey de Babilonia.
Ahora mis deseos son como mi paraíso y mi infierno.
Quisiera volver a poseer cual rosa.
He buscarte en la desesperanza.
Pues es preciso que yo viva, pues los muertos no tienen memoria.
En un jardín esperaré por la silueta ondulante de mi mañana.

XXVII

Mejillas mías no humilles a la eglatina con tu rubor.
La vida pasa,
¿Queda una cabaña?
asolación!
¿Queda el bosque?
misterios!
Menos ha vuelto loco a eruditos.
Bebe vino y contempla al sol entre las nubes
Que la arasea que el tiempo aplasta, arasea!.
Sube y escala con la ayuda de sus raíces al aire.
Y los contornos dorados prevalecen.
La vida es breve y tú no tienes nada en común con las plantas.


Edea Nolan
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