"ACUERDO DE ALMAS"

Con cada persona que forma parte de nuestra vida establecemos un acuerdo de almas. Esto significa que mucho tiempo atrás, en el reino de las almas, prometimos tener un encuentro especial, compartir la vida, modelar la experiencia, completar otra alma, al unirnos con ella en esta vida terrenal.

Los acuerdos entre las almas son compromisos para el crecimiento del alma en conjunción con otra. De esta manera, emprendemos el viaje hacia un estado de conciencia y apertura total que los místicos denominan "iluminación".

Estos compromisos son el motivo por el cual, en ocasiones, sentimos una extraña conexión con otra persona; otras veces no entendemos que alguien con carácter difícil forme parte de nuestra vida, o nos preguntamos simplemente por qué recorremos la vida junto a alguien, como si existiera un acuerdo tácito que a su vez puede terminarse abruptamente.

Como miembros de esta comunidad de almas reunidas en la vida sobre la Tierra, hemos acordado no sólo recordar a los demás sobre el estado puro original, sino también realizar todo lo posible dentro de la existencia humana, infinitamente cambiante, con el fin de asegurar el crecimiento de nuestra propia alma y las de los demás.

Algunas personas vienen al mundo para ser bellas y fuertes, otras para ser complicadas o raras; algunas para morir jóvenes y enseñarnos a través de la desolación de tan terrible pérdida; otras, para vivir muchos años e instruirnos mediante su sabiduría. Sin embargo, no importa cuál sea nuestro rol: todos formamos parte de este gran destino espiritual que principalmente consiste en recordar nuestra esencia eterna y dirigir nuestros actos hacia la unión final.

Es así que a cada persona que conocemos, en situaciones buenas o terribles, breves o duraderas y cada relación de la que formamos parte representan una pequeña escena en el eterno conjunto humano, cuyo fin es el desarrollo del alma.

Al advertir esto, uno podrá asombrarse y comprender que cada persona presente en nuestra vida tiene un importante propósito : el de entrar en contacto con nuestra alma y hacerla crecer; que cada relación existe para agudizar la conciencia de nuestra alma.

Así, ya nadie nos resulta extraño, ninguna relación puede verse como un error o un fracaso. A la luz del espíritu, comprendemos que estamos cumpliendo nuestro rol, en miras a la realización de un plan perfecto y eterno.

¿Para qué sirve un minuto?

Un minuto sirve para sonreír: sonreír para el otro,
para ti y para la vida.
Un minuto sirve para ver el camino,
admirar una flor, sentir el perfume de la flor,
sentir el césped mojado, percibir la transparencia del agua.
Se requiere apenas de un minuto para evaluar
la inmensidad del infinito, aunque sin poder entenderlo.
Un minuto apenas para escuchar el canto de los pájaros.
Un minuto sirve para oír el silencio, o comenzar una canción.
Es en un minuto en que uno dice el "sí" o el "no"
que cambiará toda su vida.
Un minuto para un apretón de mano y
conquistar un nuevo amigo.
Un minuto para sentir la responsabilidad
pesar en los hombros, la tristeza
de la derrota, la amargura de la incertidumbre,
el hielo de la soledad, la ansiedad de la espera,
la marca de la decepción, la alegría de la victoria...
En un minuto se puede amar, buscar,
compartir, perdonar, esperar, crer, vencer y ser...
En un simple minuto se puede salvar una vida.
Tan sólo un minuto para incentivar a alguien o desanimarlo.
Un minuto para comenzar la reconstrucción
de un hogar o de una vida.
Basta un minuto de atención para hacer feliz a un hijo...
un padre, un amigo, un alumno, un profesor, un semejante...
Sólo un minuto para entender que la eternidad
está hecha de minutos...
De todos los minutos bien vividos...
Un minuto...Cuántas veces los dejamos pasar
sin darnos cuenta...pero tambien cuántas veces
traemos a nuestras vidas los recuerdos
de los minutos vividos llenos de felicidad,
de alegría y tambien de tristezas...
Decimos "un minuto" y nos parece nada...
Pero como se aprecia ese minuto al levantar
la mano y saludar a un amigo que se va
para siempre, como se valora ese minuto
que hace que lleguemos tarde a nuestros trabajos,
como se espera ese minuto qu! e nos ll eva a reunirnos
con los que amamos, como nos llena de emoción
ese minuto en que nos entregan a
nuestro hijo al nacer, y cómo también
deseamos que la vida le otorgue más minutos
a quien la muerte separará fisicamente de
nosotros y no veremos más.
Un minuto...parece increíble...parece tan poquito
y sin embargo puede dejar una huella tan
profunda en nuestra vida.
Lo importante es no vivir la vida porque sí,
dejando pasar el tiempo.
Alguien alguna vez dijo:
"Vive cada minuto como si fuera el último"...
Si todos recordaramos esa frase a diario
aprenderíamos a vivir la vida intensamente.
Aprenderíamos a no posponer las emociones
más lindas de la vida pensando que
"si no es hoy será mañana"...
Tu tiempo es ahora...el futuro es incierto...
Vive cada minuto intensamente.
La vida es Hoy... Que el reloj de tu vida marque
cada minuto al compás de los latidos de tu corazón.


Carta a un Amigo

. No puedo darte soluciones para todos los problemas de la vida, ni tengo respuestas para tus dudas o temores,
* pero puedo escucharte y buscarlas junto a ti.

. No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro.
* Pero cuando me necesites, estaré allí.

. No puedo evitar que tropieces.
* Solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas.

. Tus alegrías, tu triunfo y tus éxitos no son míos.
* Pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.

. No juzgo las decisiones que tomas en la vida.
* Me limito a apoyarte, a estimularte y a ayudarte si me lo pides.

. No puedo impedir que te alejes de mí.
* Pero si puedo desearte lo mejor y esperar a que vuelvas.

. No puedo trazarte límites dentro de los cuales debas actuar,
* pero sí te ofrezco el espacio necesario para crecer.

. No puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna pena te parte el corazón,
* pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos para armarlo de nuevo.

. No puedo decirte quién eres ni quién deberías ser.
* Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo.

En estos días oré por ti...
En estos días me puse a recordar a mis amistades más preciosas.

Soy una persona feliz: tengo más amigos de lo que imaginaba.

Eso es lo que ellos me dicen, me lo demuestran.

Es lo que siento por todos ellos.

Veo el brillo en sus ojos, la sonrisa espontánea y la alegría que sienten al verme.

Y yo también siento paz y alegría cuando los veo y cuando hablamos, sea en la alegría o sea en la serenidad.

En estos días pensé en mis amigos y amigas y, entre ellos, apareciste tú.

No estabas arriba, ni abajo ni en medio.

No encabezabas ni concluías la lista.

No eras el número uno ni el número final.

Lo que sé es que te destacabas por alguna cualidad que transmitías y con la cual desde hace tiempo se ennoblece mi vida.

Y tampoco tengo la pretensión de ser el primero, el segundo o el tercero de tu lista.
Basta que me quieras como amigo.

Entonces entendí que realmente somos amigos.

Hice lo que todo amigo: Oré... y le agradecí a Dios que me haya dado la oportunidad de tener un amigo como tú.

Era una oración de gratitud: Tú has dado valor a mi vida...


El profesor universitario retó a sus alumnos con esta pregunta. "¿Dios creó todo lo que existe?" Un estudiante contestó valiente:

Sí, lo hizo

¿Dios creó todo?: Sí señor, respondió el joven.

El profesor contestó, "Si Dios creó todo, entonces Dios hizo al mal, pues el mal existe, y bajo el precepto de que nuestras obras son un reflejo de nosotros mismos, entonces Dios es malo".

El estudiante se quedó callado ante tal respuesta y el profesor, feliz, se jactaba de haber probado una vez más que la fe Cristiana era un mito.

Otro estudiante levantó su mano y dijo: ¿Puedo hacer una pregunta?

Por supuesto, respondió el profesor.

El joven se puso de pie y preguntó: ¿Profesor, existe el frío?

¿Qué pregunta es esa? Por supuesto que existe, ¿acaso usted no ha tenido frío?.

El muchacho respondió: De hecho, señor, el frío no existe. Según las leyes de la Física, lo que consideramos frío, en realidad es ausencia de calor. Todo cuerpo u objeto es susceptible de estudio cuando tiene o transmite energía, el calor es lo que hace que dicho cuerpo tenga o transmita energía. El cero absoluto es la ausencia total y absoluta de calor, todos los cuerpos se vuelven inertes, incapaces de reaccionar, pero el frío no existe. Hemos creado ese término para describir cómo nos sentimos si no tenemos calor.

Y, ¿existe la oscuridad? Continuó el estudiante. El profesor respondió:

Por supuesto.

El estudiante contestó: Nuevamente se equivoca, señor, la oscuridad tampoco existe. La oscuridad es en realidad ausencia de luz. La luz se puede estudiar, la oscuridad no, incluso existe el prisma de Nichols para descomponer la luz blanca en los varios colores en que está compuesta, con sus diferentes longitudes de onda. La oscuridad no.Un simple rayo de luz rasga las tinieblas e ilumina la superficie donde termina el haz de luz! .¿Cómo puede saberse cuan oscuro está un espacio determinado? Con base en la cantidad de luz presente en ese espacio, ¿no es así? Oscuridad es un término que el hombre ha desarrollado para describir lo que sucede cuando no hay luz presente.

Finalmente, el joven preguntó al profesor: señor, ¿existe el mal?.

El profesor respondió: Por supuesto que existe, como lo mencioné al principio, vemos violaciones, crímenes y violencia en todo el mundo, esas cosas son del mal.

A lo que el estudiante respondió: El mal no existe, señor, o al menos no existe por si mismo. El mal es simplemente la ausencia de Dios, es, al igual que los casos anteriores un término que el hombre ha creado para describir esa ausencia de Dios. Dios no creó al mal. No es como la fe o el amor, que existen como existe el calor y la luz. El mal es el resultado de que la humanidad no tenga a Dios presente en sus corazones. Es como resulta el frío cuando no hay calor, o la oscuridad cuando no hay luz.

Entonces el profesor, después de asentar con la cabeza, se quedó callado.

NOTA: Dicen que este joven se llamaba ALBERT EINSTEIN.


La historia de la roca de Caldé

Hace años había un pueblo enrocado en una cresta, hermoso, con su campanario, torres, casas, campos y jardines. Se reflejaba en el lago, que en ese lugar mide 300 metros de profundidad, como un mar. Tenía un gran defecto ese pueblo: que, día a día, se deslizaba lentamente hacia el abismo. Y abajo, en el valle, los campesinos, los pescadores gritaban: "¡Cuidado, que os hundís! ¡Salid de vuestras casas, marchaos de ahí!". Pero los de arriba gritaban: "¡Qué listos, queréis que nos vayamos para quedaros con nuestras casas, con nuestros campos!". Y se quedaban siempre en sus casas, sembraban, recolectaban, hacían el amor, tenían hijos, iban a misa, no les importaba nada, aunque de noche sentían unos temblores terribles, en toda la roca, que vibraba al bajar. Por el contrario, decían: "Tranquilos, son temblores de asentamiento". Y bajaba, bajaba esa roca tremenda hacia el lago. "¡Marchaos, que ya tenéis los pies en el agua!". "No, qué va, es un poco de humedad, no es nada...!" y poco a poco se escurrían; ya estaban bajo el agua, hombres y mujeres y los caballos, y los burros, glub glub, y el cura seguía confesando, y una monja cantaba, glub glub, las campanas tocaban al bajar, ding dong glub glub. Silencio inmenso. El pueblo ya no existía. Pero los fabuladores contaban que, si uno quería, los días en que había un poco de tormenta en el aire, si se subía hasta la punta de roca que aún sobresalía, si brillaba un relámpago, un destello, todo se iluminaba de blanco, y en el fondo del lago se veían asomar casas, campanarios, torres, hombres y mujeres que caminaban, como un belén bajo el agua. Charlaban, y pasaban peces ante sus ojos, se les metían en los oídos, y decían: "No es nada, son peces que han aprendido a volar". Uno estornudaba: "Hoy hay mucha humedad, más que ayer, pero todo va bien, no ha pasado nada".

Nunca ha pasado nada, esta alegoría nos hacía temblar, y aún hoy hay mujeres y hombres que prefieren hundirse en el abismo, ahogarse, antes de aceptar la verdad.

(Darío Fo. Escritor italiano premio Nobel de literatura 1997. Ceremonia de entrega del Nobel 1997. Suiza)


Dicen que a cierta edad las mujeres nos hacemos invisibles,que nuestro protagonismo en la escena de la vida declina y que nos volvemos inexistentes para un mundo en el que solo cabe el ímpetu de los años jóvenes. Yo no se si me habré vuelto invisible para el mundo, es muy probable, pero nunca fui tan consciente de mi existencia como ahora, nunca me sentí tan protagonista de mi vida, y nunca disfrute tanto de cada momento de mi existencia.

Descubrí que no soy una princesa de cuento de hadas, descubrí al ser humano que sencillamente soy, con sus miserias y sus grandezas. Descubrí que puedo permitirme el lujo de no ser perfecta, de estar llena de defectos, de tener debilidades, de equivocarme, de hacer cosas indebidas, de no responder a las expectativas de los demás. Y a pesar de ello.... ¡quererme mucho!. Cuando me miro al espejo ya no busco a la que fui...sonrió a la que soy.. .Me alegro del camino andado, asumo mis contradicciones. Siento que debo saludar a la joven que fui con cariño, pero dejarla a un lado porque ahora me estorba. Su mundo de ilusiones y fantasía ya no me interesa. Que bueno vivir sin poner el listón tan alto¡ ¡Que bien no sentir ese desasosiego permanente que produce correr tras los sueños!.

La vida es tan corta y el oficio de vivirla es tan difícil, que cuando uno comienza a aprenderlo, ya hay que morirse. El ser humano tarda mucho en madurar, verdad?

TENER - RETENER

Las realidades más grandes y más bellas, tanto más las tendrás cuanto menos las poseas y retengas.

Si quieres tener el mar, contémplalo ¡¡¡¡ y abre tus manos en sus aguas y todo el mar estará en ellas. Porque si cierras tus manos para retenerlo, se quedarán vacías.

Si quieres tener un amigo peregrino, déjalo marchar y lo tendrás, porque si lo retienes para poseerlo, lo estarás perdiendo, y tendrás un prisionero.

Si quieres tener el viento, extiende tus brazos y abre tus manos y todo el viento será tuyo...porque si quieres retenerlo te quedarás sin nada.

Si quieres tener a tu hijo, déjalo crecer, déjalo partir y que se aleje y lo tendrás maduro a su regreso ... porque si lo retienes poseído, lo pierdes para siempre.

Si quieres tener el sol y gozar de su luz maravillosa, abre los ojos y contempla ... porque si los cierras para retener la luz que ya alcanzaste, te quedarás a oscuras.

Si quieres vivir el gozo de tener, libérate de la manía de poseer y retener.

Goza de la mariposa que revolotea, goza del río que corre huidizo, goza de la flor que se abre cara al cielo. Goza teniendo todo, sin poseerlo, sin retenerlo. ¡Sólo así gozarás de la vida, sabiendo que la tienes sin poseerla dejándola correr sin retenerla....


EL TREN DE LA VIDA

La vida no es más que un viaje por tren: repleto de embarques y desembarques, salpicado de accidentes, sorpresas agradables en algunos embarques, y profundas tristezas en otros. Al nacer, nos subimos al tren y nos encontramos con algunas personas las cuales creemos que siempre estarán con nosotros en este viaje: nuestros padres.

Lamentablemente la verdad es otra. Ellos se bajarán en alguna estación dejándonos huérfanos de su cariño, amistad y su compañía irreemplazable. No obstante, esto no impide a que se suban otras personas que nos serán muy especiales. 

Llegan nuestros hermanos, nuestros amigos y nuestros maravillosos amores. De las personas que toman este tren, habrá los que lo hagan como un simple paseo, otros que encontrarán solamente tristeza en el viaje, y habrá otros que, circulando por el tren, estarán siempre listos en ayudar a quien lo necesite. 

Muchos al bajar, dejan una añoranza permanente; otros pasan tan desapercibidos que ni siquiera nos damos cuenta que desocuparon el asiento.

Es curioso constatar que algunos pasajeros, quienes nos son más queridos, se acomodan en vagones distintos al nuestro; por lo tanto, se nos obliga hacer el trayecto separados de ellos. Desde luego, no se nos impide que durante el viaje, recorramos con dificultad nuestro vagón y lleguemos a ellos... pero lamentablemente, ya no podremos sentarnos a su lado pues habrá otra persona ocupando el asiento. 

No importa; el viaje se hace de este modo; lleno de desafíos, sueños, fantasías, esperas y despedidas... pero jamás regresos. Entonces, hagamos este viaje de la mejor manera posible.

Tratemos de relacionarnos bien con todos los pasajeros, buscando en cada uno, lo que tengan de mejor. Recordemos siempre que en algún momento del trayecto, ellos podrán titubear y probablemente precisaremos entenderlos ya que nosotros también muchas veces titubearemos, y habrá alguien que nos comprenda. 

El gran misterio, al fin, es que no sabremos jamás en qué estación bajaremos, mucho menos dónde bajarán nuestros compañeros, ni siquiera el que está sentado en el asiento de al lado.

Me quedo pensando si cuando baje del tren, sentiré nostalgia... Creo que sí. Separarme de algunos amigos de los que me hice en el viaje será doloroso. Dejar que mis hijos sigan solitos, será muy triste. Pero me aferro a la esperanza de que, en algún momento, llegaré a la estación principal y tendré la gran emoción de verlos llegar con un equipaje que no tenían cuando embarcaron. 

Lo que me hará feliz, será pensar que colaboré con que el equipaje creciera y se hiciera valioso.

Amigos, hagamos que nuestra estadía en este tren sea tranquila, que haya valido la pena. Hagamos tanto, para que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío, deje añoranza y lindos recuerdos a los que en el viaje permanezcan. 


SIMPLEMENTE DE ESO SE TRATA LA VIDA ...

Hay momentos en la vida en los que extrañas tanto a algunas personas, que quisieras sacarlas de tus sueños y envolverlas en un abrazo.

Sueña lo que desees soñar, ve adonde desees ir, se lo que deseas ser, porque solamente tienes una vida y una oportunidad para hacer las cosas que deseas hacer.

Ten la suficiente felicidad que te haga dulce, los suficientes tropiezos que te hagan fuerte, la suficiente tristeza que te haga humano y la suficiente esperanza que te haga feliz.

Siempre ponte en los zapatos de otras personas. Si sientes que te duele probablemente le dolería a esa persona también. La mayoría de la gente feliz no necesariamente tiene lo mejor de cada cosa, ellos solamente toman lo mejor de las cosas que aparecen a lo largo de su camino.

La felicidad existe para aquellos que lloran, aquellos que les duele, aquellos que han buscado, aquellos que han tropezado, porque solamente ellos pueden apreciar la importancia de las personas que han tocado sus vidas. La vida comienza con una sonrisa, crece con un beso y termina con una lágrima.

El futuro brillante estará basado siempre en un pasado olvidado, no puedes continuar con tu vida hasta que dejes escapar tus fracasos del pasado y los dolores del corazón.

Cuando tú naciste, estabas llorando y todos alrededor tuyo estaban sonriendo. Vive tu vida de manera que cuando mueras seas tú quien esté sonriendo y los demás quienes estén llorando.

Copia y envía este mensaje:
A aquellos que significan algo para ti.
A aquellos que han tocado tu vida de alguna u otra manera.
A aquellos que te hacen sonreír cuando realmente lo necesitás.
A aquellos que te hacen ver el lado brillante de las cosas cuando estás deprimido.
A aquellos a quienes desees hacerles saber lo mucho que apreciás su amistad.

Si no lo quieres enviar, no importa:
SOLAMENTE TE ESTARÍAS PERDIENDO LA OPORTUNIDAD DE ILUMINARLE EL DÍA A ALGUIEN.


La vida no se mide anotando puntos (como en un juego), la vida no se mide por el número de amigos que tienes, ni por cómo te aceptan los otros.

No se mide según con quién sales, con quién solías salir, ni por el número de personas con quienes has salido, tampoco se mide por las personas que has besado.

No se mide por la fama de tu familia, por el dinero que tienes, por la marca de coche que manejas, ni por el lugar donde estudias o trabajas, no se mide ni por lo guapo ni por lo feo que eres, ni por la marca de ropa que llevas, ni por los zapatos, ni por el tipo de música que te gusta, la vida .... simplemente no es nada de eso.

La vida se mide según a quién amas y según a quién dañas, se mide según la felicidad o la tristeza que proporcionas a otros, se mide por los compromisos que cumples y las confianzas que traicionas, se mide por como usas la amistad, como algo sagrado o como un arma.

La vida se trata de hacer lo que se dice y decir lo que se hace, se trata de los juicios que formulas, por qué los formulas y a quién los comentas, se trata del amor, el respeto o el odio que llevas dentro de ti, de cómo lo cultivas y de cómo lo riegas. Se trata de si usas la vida para alimentar positivamente el corazón de otros.

Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar a otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.

Hacer un amigo es una Gracia, tener un amigo es un Don, conservar un amigo es una virtud, Ser un amigo es un Honor.

Asi se mide.


Un gusano y un escarabajo pasaban largas horas charlando. Eran grandes amigos.

El escarabajo estaba consciente de que el gusano era muy limitado en movilidad, tenía una visibilidad muy restringida y era muy tranquilo comparado con los de su especie.

El gusano, por su parte, estaba muy consciente de que el escarabajo venía de otro ambiente, comía cosas que le parecían desagradables y era muy acelerado para su estándar de vida, tenía una imagen grotesca y hablaba con mucha rapidez.

Un día, la compañera del escarabajo le cuestionó la amistad hacia el gusano. ¿Cómo era posible que caminara tanto para ir al encuentro de un gusano?

A lo que él respondió que el gusano estaba limitado en sus movimientos.

¿Por qué seguía siendo amigo de un insecto que no le regresaba los saludos efusivos que el escarabajo hacía desde lejos? Esto era entendido por él, ya que sabía de su limitada visión; muchas veces ni siquiera sabía que alguien lo saludaba y cuando se daba cuenta, no distinguía si se trataba de él para contestar el saludo, sin embargo calló para no discutir.

Fueron muchas las respuestas que en el escarabajo buscaron para cuestionar su amistad con el gusano, que al final, este decidió poner a prueba tal amistad alejándose un tiempo para esperar que el gusano lo buscara.

Pasó el tiempo y la noticia llegó: el gusano estaba muriendo, pues su organismo lo traicionaba por tanto esfuerzo. Cada día emprendía el camino para llegar hasta su amigo y la noche lo obligaba a retornar hasta su lugar de origen. El escarabajo decidió ir a ver al gusano sin preguntar a su compañera qué opinaba.

En el camino varios insectos le contaron las peripecias del gusano por saber qué le había pasado a su amigo. Le contaron de cómo se exponía día a día para ir a dónde él se encontraba, pasando cerca del nido de los pájaros. De cómo sobrevivió al ataque de las hormigas y otras muchas aventuras.

Llegó el escarabajo hasta el árbol en que yacía el gusano esperando pasar a mejor vida. Al verlo acercarse, con las últimas fuerzas que la vida te da, le dijo cuánto le alegraba que se encontrara bien. Sonrió por última vez y se despidió de su amigo sabiendo que nada malo le había pasado.

El escarabajo aprendió varias lecciones ese día.

El escarabajo murió después de un tiempo. Nunca se le escuchó quejarse de quien mal le aconsejó, pues fue decisión propia el poner en manos extrañas su amistad, solo para verla escurrirse como agua entre los dedos.

Si tienes un amigo no pongas en tela de duda lo que es, pues sembrando dudas cosecharás temores. No te fijes demasiado en cómo habla, cuánto tiene, qué come o qué hace, pues estarás poniendo en una vasija rota tu confianza.

Dijo la madre Teresa: "Voy a pasar por la vida una sola vez, cualquier cosa buena que yo pueda hacer o alguna amabilidad que pueda hacer a algún humano, debo hacerlo ahora, porque no pasaré de nuevo por ahí..."

Disfrutar de un buen amigo es uno de los regalos más hermosos que la vida nos da.


Aunque me tapo los oídos con la almohada y grito de rabia cuando suena el despertador...
gracias a Dios que puedo oir.
Hay muchos que son sordos.

Aunque cierro los ojos cuando, al despertar,el sol se mete en mi habitación...
gracias a Dios que puedo ver.
Hay muchos ciegos.

Aunque me pesa levantarme y salir de la cama...
gracias a Dios que tengo fuerzas para hacerlo.
Hay muchos postrados que no pueden.

Aunque me enojo cuando no encuentro mis cosas en su lugar porque los niños hicieron un desorden...
gracias a Dios que tengo familia.
Hay muchos solitarios.

Aunque la comida no estuvo buena y el desayuno fue peor...
gracias a Dios que tengo alimentos.
Hay muchos con hambre.

Aunque mi trabajo en ocasiones sea monotono rutinario...
gracias a Dios que tengo ocupación.
Hay muchos desempleados.

Aunque no estoy conforme con la vida, peleo conmigo mismo y tengo muchos motivos para quejarme...
gracias a Dios por la vida.

Aunque el dinero no me Alcance para Zapatos Nuevos...
Gracias Padre Celestial, Pues tengo Pies...
Hay Quienes que no Tienen...

Cuando Veo Mis Manos Maltratadas, por el Trabajo, Y Mi Bajo Salario...
Gracias Señor, Pues tengo Manos...
Algunos No Tienen Manos.

Cuando me Quejo del pago de Servicios...
Y Veo que no me Alcanza...
Gracias Padre de los Cielos....
Hay muchos Hermanos que carecen de Todo...

Gracias Padre celestial por el Aire que Respiro...
Porque sigo respirando...
Muchos Han Dejado de Hacerlo Hoy...

Son tantas las Cosas que tengo que Agradecerte...

Por cada Dia Que me permites Despertar a la Vida...

GRACIAS


Un maestro oriental que vio cómo un alacrán se estaba ahogando; decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó.

Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó, y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose.

El maestro intento sacarlo otra vez, y otra vez el alacrán lo picó.

Alguien que había observado todo, se acercó al maestro y le dijo: "Perdone, ¡pero usted es terco! ¿No entiende que cada vez que intente sacarlo del agua lo picará?".

El maestro respondió: "La naturaleza del alacrán es picar, y eso no va a cambiar la mía, que es ayudar".

Y entonces, ayudándose de una hoja el maestro sacó al animalito del agua y le salvó la vida.

No cambies tu naturaleza si alguien te hace daño; solo toma precauciones.

Algunos persiguen la felicidad; otros la crean.


EXITO

El hombre más rico de América Latina dice en la entrevista que le hace Isaac Lee sobre el éxito:  "Yo creo que el éxito no está en lo económico. Yo creo que una persona no es de éxito porque le va bien en los negocios o le va bien profesionalmente o saca 10 en la escuela. Creo que eso es lo que menos vale. Lo que vale es tener los pies en la tierra, la familia - el concepto de familia-, los amigos. Apreciar las cosas que tienen valor verdadero, no material, no físico necesariamente".

A este concepto bien se le puede añadir esta reflexión:

El éxito no tiene que ver con lo que mucha gente se imagina. No se debe a los títulos nobles y académicos que tienes, ni a la sangre heredada o la escuela donde estudiaste. No se debe a las dimensiones de tu casa o de cuantos carros quepan en tu garaje. No se trata de si eres jefe o subordinado; o si eres miembro prominente de clubes sociales. No tiene que ver con el poder que ejerces o si eres un buen administrador o hablas bonito, si las luces te siguen cuando lo haces. No es la tecnología que empleas. No se debe a la ropa que usas, ni a los grabados que mandas bordar en tu ropa, o si después de tu nombre pones las siglas deslumbrantes que definen tu estatus social. No se trata de si eres emprendedor, hablas varios idiomas, si eres atractivo, joven o viejo.

El éxito...

Se debe a cuánta gente te sonríe, a cuánta gente amas y cuántos admiran tu sinceridad y la sencillez de tu espíritu. Se trata de si te recuerdan cuando te vas. Se refiere a cuánta gente ayudas, a cuánta evitas dañar y si guardas o no rencor en tu corazón. Se trata de que en tus triunfos estén incluidos tus sueños. De si tus logros no hieren a tus semejantes. Es acerca de tu inclusión con otros, no de tu control sobre los demás. Es sobre si usaste tu cabeza tanto como tu corazón, si fuiste egoísta o generoso, si amaste a la naturaleza y a los niños y te preocupaste de los ancianos.

Es acerca de tu bondad, tu deseo de servir, tu capacidad de escuchar y tu valor sobre la conducta. No es acerca de cuántos te siguen, sino de cuántos realmente te aman. No es acerca de transmitir, sino cuántos te creen si eres feliz o finges estarlo.

Se trata del equilibrio de la justicia que conduce al bien tener y al bien estar.

Se trata de tu conciencia tranquila, tu dignidad invicta y tu deseo de ser mas, no de tener más.

ESTO ES ÉXITO


Dilo hoy
(No esperes a que el tiempo lo diga por ti. Mañana puede ser tarde)

Era un chico que nació enfermo.
Una enfermedad que no tenía cura.
Con 17 años, podría morir en cualquier momento.
Siempre vivió en su casa, bajo el cuidado de su madre.
Un buen día, harto ya, decidió salir solo por una vez.
Le pidió permiso a su madre y ella acepto.
Caminando por su cuadra vió muchas tiendas.
Al pasar por una tienda de música y ver el aparador, notó la presencia de una niña muy tierna de su misma edad.
Fue amor a primera vista.
Abrió la puerta y entro sin mirar nada que no fuera ella.
Acercándose poco a poco, llegó al mostrador donde se encontraba ella.
Ella lo miró y le dijo sonriente: "¿Te puedo ayudar en algo?"
Mientras él pensaba que era la sonrisa más hermosa que había visto en toda su vida.
Sintió deseos de besarla en ese mismo instante.
Tartamudeando le dijo: "Si, eeehhh, uuuhhh...me gustaría comprar un CD".
Sin pensar, tomó el primero que vió y le dió el dinero.
"¿Quieres que te lo envuelva?" - Preguntó la niña sonriendo de nuevo.
El respondió que si, moviendo la cabeza; y ella fue al almacén para volver con el paquete envuelto y entregárselo.
El lo tomó y salió de la tienda.
Se fue a su casa, y desde ese día en adelante visitó la tienda todos los días para comprar un CD.
Siempre se los envolvía la niña para luego llevárselos a su casa y guardarlos en su armario.
El era muy tímido para invitarla a salir y aunque trataba, no podía.
Su mamá se entero de esto e intentó animarlo, así que, al siguiente día se armó de coraje y se dirigió a la tienda.
Como todos los días compró otra vez un CD, y como siempre, ella se fue atráspara envolverlo.
El, tomó el CD; y, mientras ella no estaba viendo, rápidamente dejó su teléfono en el mostrador y salió corriendo de la tienda......


Sonó el teléfono en casa de nuestro tímido joven. Su madre contestó.
Era la niña de la tienda.
Preguntó por su hijo y la madre, desconsolada, comenzó a llorar mientras decía:
"¿Que, no sabes?... murió ayer".

Hubo un silencio prolongado, excepto por los lamentos de la madre.

Más tarde; la madre entró en el cuarto de su hijo para recordarlo. Quiso ver su ropa y abrió el armario. Para su sorpresa se topó con montones de CDs envueltos. Ni uno estaba abierto.
Le causó curiosidad ver tantos y no se resistió; tomó uno y se sentó sobre la cama para verlo; al hacerlo, un pequeño pedazo de papel salió de la cajita plástica.
Ella lo recogió para leerlo. Decia: " Hola!!!, estas super guapo, ¿quieres salir conmigo? TQM... Sofia".
De tanta emoción, la madre abrió otro y otro pedazos de papel que encontró en varios CD; y todos decían lo mismo...