PoeSite

Elías F. Gómez García




Le regret de Charles Bovary

Todos gozaron ese jardín perfumado,esa joya flexible secreta, y yo, que la tenía en mi casa, comía y roncaba y pensaba en las llagas de los campesinos, y ahora ella ya no es sino un cadáver lleno de arsénico, y yo nada ni nadie.


Oscureció Tristeza mis estancias...

Oscureció Tristeza mis estancias,
llenó Hastío los largos corredores,
me hicieron amargado Sinsabores,
mandó Desdén silencios y distancias.

Dolor secó mi tierra; Indiferencia
me privó de mujer y sus fragancias.
Soledad me hizo hacer extravagancias,
remordimientos me trajo Conciencia.

Sinsabores, Desdén, Tristeza, Hastío,
Indiferencia, Dolor y Conciencia
y Soledad me siguen donde vaya.

Seguidores malos donde los haya,
tan habituado estoy a su presencia
que si no están yo no me siento mío.


Tête de mort

La calavera
se ríe de tus ansias
de lo que aún esperas de la vida
esa curva de sus dientes desnudos
te dice yo te espero yo te espero te espero
se ríe de tus miedos y de tu memoria
porque al final será todo cal y tierra y olvido.

Pero quedan tus versos
y depués el recuerdo de tus versos
en la sangre de quienes te quisieron leer
y pasará a la sangre de sus hijos.
La victoria del tiempo no es tan definitiva.
La calavera se ríe porque no sabe,
porque es sólo una máscara de calcio.
Tú y yo sabemos, y nos burlamos de la calavera.


Y NO ES CULPA DE NADIE

Mi madre está muy lejos y muy sola
y no es culpa de nadie
Mi gente a veces se enfrenta o no se habla
y no es culpa de nadie
El corazón ya no va como antes
y no es culpa de nadie
Dos gusanos asoman por mis ojos
y no es culpa de nadie
El viento me ha matado los jazmines
y no es culpa de nadie
Mi sangre que era roja ahora es negra
y no es culpa de nadie
Tu mirada mi amor ya no ve el mismo hombre
y no es culpa de nadie
Y el fuego acabará siendo ceniza
y no es culpa de nadie


Celos

Envidia de no ser la dulce tela
que cubre tu rodilla:
celos del peine que peina tu cabello:
de la piel de ángel que cubre y que sostiene:
envidia de no ser ese pincel
que delinea tus labios:
el carmín que los cubre:
envidia de tu crema y tu perfume:
del cinturón que ciñe tu cintura:
del zapato que alcanza tu tobillo:
deseo de ser pulsera y pendiente y anillo:
rabia de esos objetos estúpidos e inertes
que sin saberte te abrazan y te tocan.


Noches en que estás sola

Noches en que estás sola
pefumando los labios de tu sexo
la sábana envidiada
levantando tus muslos de progresiva curva
la sábana envidiada
conociendo el dibujo griego de tus costados
una parte y otra parte del lecho
y ese tu aliento que se desperdicia
sin que nadie lo beba
y tus manos de seda que acarician la almohada
donde quisiera estar mi cuerpo viejo
noches en que estás sola
y mis labios tan lejos de tus pies
y a muchos bloques de cemento de distancia
y a muchas autovías y arrabales de distancia
tus senos solitarios
tus párpados cerrados
y tú soñando con otro cualquiera
o con las musarañas o tu infancia
sola en la noche, aromática, cálida,
y yo con tanta sed.

Elías F. Gómez García

joldan
PoeSite: Lo más reciente | Página principal